
El fenómeno teatral más longevo de la cartelera porteña está de regreso. El Teatro El Picadero (Pasaje Santos Discépolo 1857, CABA), reabrirá sus puertas para recibir la 14° temporada de “Forever Young”, la exitosa comedia musical de origen noruego que se presentará en una versión adaptada por los catalanes de Tricicle. Esta nueva vuelta será por tiempo limitado, con solo 12 funciones a partir del próximo 1 de junio a las 20:00, con entradas a la venta a través de Plateanet.
La producción general, a cargo de Pablo Kompel y Sebastián Blutrach, cuenta con la dirección general de Daniel Casablanca; dirección musical de Gaby Goldman y las coreografías de Elizabeth de Chapeaurouge. El elenco lo conforman profesionales del teatro musical argentino: Walter Canella, Christian Giménez, Melania Lenoir, Andrea Lovera, Ivanna Rossi, Germán «Tripa» Tripel y Hernán Matorra.
«Forever Young», un oasis de rock en escena
La historia del musical, nos traslada al año 2050 en el geriátrico «El Picadero», siete ancianos actores pasan sus días entre ejercicios de rehabilitación, medicinas y recuerdos del pasado. Sin embargo, apenas la enfermera Andrea se descuida, el espíritu del pop y del rock & roll, toma vida. Estos inseparables compañeros deciden resistir el paso del tiempo con un arma secreta e imbatible: la música.
Se trata de un musical divertido, tierno e inteligente para todas las edades y el repertorio incluye himnos que forman parte del ADN global, con hits de Queen, Eurythmics, Alphaville, The Rolling Stones, Bob Marley, The Beatles, Bob Dylan y Nirvana. Además, cuenta con un bloque de rock nacional creado especialmente para la versión argentina. Canciones como: “I Love Rock & Roll”, “Roxanne”, “Sweet Dreams” y “I Will Survive”, garantizan una bocanada de aire fresco frente al musical convencional.
El desafío de tocar en vivo

Para conocer los secretos detrás de este fenómeno, Nota al Pie dialogó con Hernán Matorra, reconocido actor, pianista y compositor con trayectoria en grandes títulos como: “Cabaret”, “Hairspray”, “El Joven Frankenstein” y “Chicago”. En “Forever Young”, Matorra se personifica a sí mismo como un pianista anciano; a pesar de usar una sonda por su enfermedad, lo da todo en el escenario.
«Volver después de tanto tiempo es como prepararse para ir a un cumpleaños; desde los ensayos es una verdadera fiesta. Cuando una obra está tan digerida y masticada, con dos semanas de ensayo ya estamos listos», confesó el músico argentino.
Al ser consultado sobre la dinámica de actuar con música en vivo, y cómo se mantiene la frescura tras tantos años, Matorra explicó que “el público no se aburre porque nosotros en escena tampoco nos aburrimos. Aunque respetamos los pies musicales y toco las mismas notas, cada día es distinto por el ida y vuelta que se genera con el cantante. Incluso los pequeños errores que el público no nota hacen que la experiencia esté viva».
El paso del tiempo: «Cada vez nos maquillamos menos para ser ancianos»
La construcción de su papel implicó un exhaustivo trabajo corporal y musical junto al director Daniel Casablanca. «Mi personaje tiene una discapacidad en el habla, y se comunica a través de la música, ambientando las escenas mientras los otros actúan. Para lo físico suelo observar mucho; saqué las formas de caminar, con pasitos cortos, de viejecitos reales», detalló.
A nivel personal, interpretar esta obra durante 14 años, dejó una marca inevitable en el elenco. Al respecto, Matorra, reflexionó entre risas sobre cómo el paso del tiempo real los alcanzó: «La obra nos recuerda cómo transitar la vida. Lo que nos pasa a los actores es que cada vez nos maquillamos menos para ser ancianos. En la primera temporada usaba extensiones de pelo con canas; hoy las patillas ya las tengo canosas de verdad», comentó.
Una puerta de entrada al teatro musical argentino
«Forever Young», no solo atrae a los fanáticos del género, sino que funciona como un imán para nuevos espectadores. Según el director musical, el cruce con el rock nacional, rompe prejuicios: «Mucha gente a la que no le gusta la comedia musical cambia de opinión cuando nos ve. Me sigue sorprendiendo que haya personas que la descubren por primera vez y otras que repiten la experiencia y se siguen impactando».

El agradecimiento del público a la salida de las funciones es constante, generando un vínculo que roza la amistad con los espectadores frecuentes. Sin embargo, la temática de la vejez también invita a la reflexión fuera de la ficción. La obra transcurre en un geriátrico llamado igual que el teatro, lo que inevitablemente traza un paralelismo con La Casa del Teatro en la ciudad de Buenos Aires.
«Trabajé un verano ahí y es muy triste ver a gente que le dedicó su vida a los demás sobre el escenario y que hoy no tiene familia. El trabajo que hace la directora, Linda Peretz desde hace años es espectacular, pero requiere de un esfuerzo enorme y la verdad es que no hay tanta ayuda como la que se necesitaría”, puntualizó.
Para concluir sobre “Forever Young”, el artista que la puesta en escena deja huella y siempre será, “una experiencia de vida que me atraviesa por completo», remarcó.

