
“Estoy empecinada en recuperar la presencialidad y la materialidad de las cosas”, dijo la politóloga y magíster en estudios urbanos Julieta Sragowicz apenas comenzó el encuentro en el Teatro La Ranchería, en el barrio porteño de Monserrat.
La frase funcionó como una declaración de principios y como una bienvenida: recuperar el valor de los cuerpos reunidos, del intercambio cara a cara y de la discusión pública.
La actividad convocó a investigadores, militantes, trabajadores estatales y estudiantes alrededor de un libro que nació como tesis de maestría pero que rápidamente desbordó el formato académico.
Editado por la Universidad Nacional de General Sarmiento dentro de la colección Cuestiones Metropolitanas, el trabajo analiza uno de los procesos urbanos y sociales más complejos de las últimas décadas: la reconfiguración del borde ribereño de la Villa 21-24 tras el fallo de la Corte Suprema que ordenó el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo.
La resolución judicial establecía que los 35 metros lindantes al río debían quedar liberados y transformados en espacio público.
Pero allí vivían familias que habían construido sus casas durante años. Ese punto de tensión, entre la política pública, el derecho ambiental, el territorio y la vida cotidiana, es el corazón del libro.
“Lo que arrancó con verbos como erradicar, limpiar, remover, fue complejizándose hasta producir nuevos instrumentos”, explicó Sragowicz durante la presentación.
Protocolos, mesas de trabajo, instancias de negociación y mecanismos de control vecinal comenzaron a surgir en un proceso donde distintos actores, el Poder Judicial, el Ejecutivo, las organizaciones barriales y los equipos técnicos, transformaron sus formas de entender el conflicto.
La autora sostuvo que esa transformación fue posible porque existía una trama organizativa que “se negó a ser solo objeto de la política” y porque dentro del Estado había trabajadores capaces de “usar creativamente la porosidad estatal” para traducir demandas sociales en herramientas concretas. “Las propias trabajadoras llamaban a eso ‘hacer trampa’, pero yo lo llamo gestión en y desde los márgenes”, explicó.
Durante la presentación, Sragowicz insistió en una preocupación que atraviesa tanto su investigación como su experiencia en la gestión pública: “Me preocupa que el Estado abone las desigualdades por sobre la capacidad de transformar”.
Frente a eso, reivindicó el trabajo territorial y la construcción colectiva. “El pulso organizativo es lo que no tiene que morir”, afirmó.
La arquitecta María Cristina Gravino, editora del libro desde la Universidad Nacional de General Sarmiento, abrió el encuentro destacando que se trata de “una tesis que sirve para abrir debates”. Celebró además que el texto “no se quede solo en un repositorio académico”, sino que dialogue con discusiones urgentes sobre el rol del Estado y las políticas urbanas.

La doctora Andrea Catenazzi, arquitecta especialista en políticas urbanas, contextualizó el evento en un escenario de crisis para la universidad pública y definió la presentación como “esencial” en el contexto actual.
También destacó que el libro “sacude una noción en torno a los márgenes que a veces usamos de manera muy ambigua, tanto desde la militancia como desde la academia”.
Para Catenazzi, uno de los grandes aportes del trabajo es la capacidad de “tomar una situación territorial compleja y darle matices con un rigor de investigación muy fino”.

Y agregó que el libro refleja algo poco habitual en la producción académica: “una capacidad analítica y amorosa”, vinculada tanto a la experiencia militante de la autora como a su paso por organismos estatales.
El arquitecto Martín Motta definió a las ciudades como “artefactos que producen conflictos” y señaló que el libro permite pensar “la porosidad del Estado y cómo la derecha supo aprovecharse de eso”.
A la vez, remarcó la existencia de una construcción “muy genuina desde la participación” que emerge más allá del diseño formal de las políticas públicas.

Editorial: Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), Colección Cuestiones Metropolitanas
Temática: Rol del Estado, políticas públicas, acción pública en contextos de desigualdad, saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo, urbanismo y participación social.
Julieta Sragowicz, entre la academia y la gestión
La trayectoria de Sragowicz dialoga de manera directa con las preguntas que atraviesan el libro. Su recorrido combina gestión estatal, trabajo territorial, cooperación internacional y producción académica.
Fue consultora del Banco Mundial, participó en la planificación estratégica del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, trabajó junto a Médicos Sin Fronteras en América Latina y colaboró en proyectos vinculados a integración socio urbana y perspectiva de género en la obra pública.

Esa experiencia múltiple aparece condensada en un texto que evita las simplificaciones sobre el Estado y las organizaciones sociales. En lugar de pensar la política pública como una maquinaria homogénea, Correr los márgenes se detiene en las fricciones, las negociaciones y las contradicciones que surgen cuando las políticas aterrizan sobre territorios concretos.
La presentación terminó con preguntas e intervenciones del público. El clima del encuentro dejó la sensación de que el libro no solo propone una lectura sobre el Riachuelo o la urbanización de villas, sino también una discusión más amplia sobre qué Estado es posible construir en un contexto de crisis.
Entre las paredes del Teatro La Ranchería (México 1152, de la Ciudad de Buenos Aires), la conversación giró alrededor de una idea persistente: incluso en los márgenes, todavía existen formas colectivas de producir transformación.

