
Al ingresar a la ciudad bonaerense de Berisso se puede observar un curso de agua que, a través de distintos arroyos, desemboca en el Río de La Plata. Se trata del Humedal Urbano Génova (o Canal Génova, como lo conocen muchas de las personas que allí habitan), y es la puerta de entrada a la localidad.
Corre paralelo a la Avenida Génova, de la cual toma su nombre, en una zona con gran densidad de población. Sin embargo, no todos los lugareños conocen su relevancia ecosistémica para la región.
Por este motivo, el Espacio de Educación Ambiental y Patrimonio Natural de la Municipalidad de Berisso realizó una caminata por sus orillas. Quienes asistieron a la actividad pudieron avistar la flora y fauna característica, y conocer más de su historia de la mano de Julio Milat, naturalista y responsable del área.
La iniciativa se enmarcó en el Día Mundial de los Humedales, que se celebra cada 2 de febrero. Este día se decretó en 1997, en conmemoración a la Convención internacional sobre el tema, que tuvo lugar un 2 de febrero de 1971 en Ramsar, Irán.

De Canal a Humedal Urbano
En el atardecer de un 2 de febrero caluroso, alrededor de 30 personas se reunieron en el Puente 3 de Abril de la localidad de Berisso. Era el punto de partida para la caminata que, en las próximas dos horas, realizarían en los márgenes del Canal Génova.
De esta manera, niñes junto a sus familias, integrantes de agrupaciones ambientalistas de la zona y personas interesadas siguieron a Julio Milat en el avistaje. Reconocieron flores, plantas acuáticas, patos, biguás y muchos más seres vivos que habitan en la zona.
“Antes de la fundación de Berisso y La Plata se lo conocía como Canal del Desaguadero”, contó el naturalista sobre el curso de agua que nacía en los bañados de Villa Argüello (en el límite con la capital bonaerense).
En la actualidad, el Canal Génova se conecta con el del Saladero, luego con el Río Santiago y desde allí con el Río de la Plata. Por eso, este último lo renueva al aportarle nuevas aguas todos los días a través de las mareas.
Esta acción es una de las que lo identifican como Humedal Urbano. “Es una categoría más que le damos al Canal, porque tiene aporte del río, posee vegetación acuática”, aclaró Milat.
“Hasta el momento tenemos censado más de 100 especies de aves que vienen del monte o del río y se vuelven a ir. Hay una gran cantidad de peces (sobre todo sábalos que atraen a los biguás), hay coipos, tenemos un humedal”, explicó.
Y es urbano porque se encuentra dentro de la ciudad. “Vamos a tomar el micro y está acá, vemos volar un martín pescador, son todos aportes interesantes para el lugar”, agregó.
Por eso es importante celebrar el Día de los Humedales. Son ecosistemas que actúan como esponjas naturales, vitales para regular el ciclo del agua, purificarla, prevenir inundaciones y almacenar carbono.

La autorregulación de la naturaleza
Es por esas razones que personas como Julio Milat destacan la necesidad de no intervenir en el Humedal Urbano. En sus márgenes crecen plantas palustres que están enterradas en el fondo del agua y no se mueven. “Estas orillas vegetadas sirven de refugio para un montón de bichos, entonces les permite nidificar acá”, afirmó.
Y agregó que crecen así, no hay que podarlas ni fumigar, sino que se renuevan solas todo el año.
Mientras tanto, en la superficie del Canal hay plantas acuáticas como los camalotes que se trasladan de un lado al otro. Ellos ayudan a procesar la materia orgánica presente en el curso, ya que en él desembocan caños fluviales que por conexiones en lugares donde no hay cloacas también arrastran desechos de las casas. “Sin la acción de las plantas acuáticas y el flujo de ida y venida de agua del Río de La Plata el Canal tendría olor, sobre todo en verano”, describió el naturista.
Actividades como esta caminata son esenciales para concientizar sobre el cuidado del Humedal Urbano en los vecinos de la región. Mientras algunos plantan árboles en sus orillas y las utilizan como zona recreativa, otros dejan allí sus bolsas de basura y escombros.
Por eso es necesario recordar que tanto el Canal Génova como otros humedales urbanos en diferentes ciudades del mundo cumplen un rol esencial en el ciclo de la naturaleza. El ambiente no es algo que se encuentra solo en un bosque alejado de las localidades, sino que convivimos con él todos los días.

