
El Gobierno disolvió el Coro Nacional de Niños, una agrupación artística que desde 1967 promovía el desarrollo del canto coral infantil y difundía este tipo de repertorio en diferentes puntos de Argentina. La medida quedó oficializada mediante el Decreto 687/2026, publicado en el Boletín Oficial, donde se elimina formalmente su existencia como organismo dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación.
Firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, en el documento se sostiene que los objetivos que motivaron la creación y el funcionamiento del coro “pueden alcanzarse mediante acciones y programas de formación, perfeccionamiento y desarrollo artístico de alcance más amplio”. “Resulta conveniente reorientar los recursos actualmente afectados a dicha agrupación artística hacia estrategias de formación cultural que permitan optimizar su impacto y alcance, en consonancia con los principios de eficiencia, eficacia y buena administración que deben regir la actuación estatal”, agregan.
En ese sentido, el DNU incorpora cambios sobre el Decreto 8557, que había creado el entonces Coro Nacional integrado por el Coro Polifónico Mixto y el Coro de Niños. El artículo primero pasa a establecer únicamente la existencia del Coro Polifónico Nacional, que continuará funcionando en el ámbito de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación.
Además, el decreto instruye a la Secretaría de Cultura a crear un Programa de Formación Artística destinado a niños y adolescentes, con fines de formación y promoción cultural. Según el texto oficial, la iniciativa buscará dar continuidad a los objetivos pedagógicos y culturales que cumplía el Coro Nacional de Niños, aunque bajo un esquema diferente.
Según el texto oficial, la medida no implica abandonar la promoción de la educación artística para niños y jóvenes, sino modificar el instrumento utilizado para alcanzar ese propósito.
Sin embargo, el decreto no brinda detalles sobre cómo funcionará el nuevo Programa de Formación Artística ni especifica aspectos vinculados con su implementación, presupuesto, alcance territorial o modalidad de participación. Tampoco precisa qué ocurrirá con los integrantes, docentes y personal que hasta ahora formaban parte del histórico coro.
En ese sentido, el Gobierno argumentó que la reorientación de los recursos permitirá ampliar el alcance de las políticas de formación artística sin abandonar sus objetivos. “La reorientación propuesta no implica abandonar los objetivos de promoción o formación artística infantil y juvenil, sino adecuar los instrumentos institucionales mediante los cuales tales finalidades son implementadas”, sostiene el decreto.

