Jun 4, 2022 | Política

Radiografía de la toma de tierras más grande del país

Más de 2.000 familias se encuentran viviendo en condiciones precarias ocupando un terreno gigante en el barrio de Los Hornos.
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Más de dos mil familias están asentadas en el barrio de Los Hornos. Créditos: Pulso Noticias.

La ciudad de La Plata es famosa por sus diagonales. Una de las más emblemáticas es Diagonal 74, que comienza su trayecto donde nace la vida, en el agua del Río de La Plata. Atraviesa toda la ciudad, hasta llegar al punto más al sur de la misma, allí donde se encuentra el Cementerio Municipal. No obstante, la paradoja de esta diagonal es que comienza en la vida y termina en la muerte. Detrás se encuentra la toma de tierras más grande de Argentina.

Para construir todos los edificios públicos de la nueva y moderna ciudad se debieron fabricar muchísimos ladrillos. Sobre la Avenida 31, grandes hornos de barro trabajaban incansablemente para abastecer la obra más grande del país. En ese lugar está ubicado el barrio de Los Hornos, atravesado por cuatro grandes avenidas la 60, 66, 72 y 137.

Al pasar el sector más urbanizado del barrio tradicional de la ciudad, luego de tomar la avenida 72, superar la cárcel de mujeres y doblar a la izquierda, se encuentra la toma de tierras. Allí, cerca de dos mil quinientas familias sin hogar, ocuparon terrenos del Estado y comenzaron a habitarlos sin papeles.

Una de las diagonales que la bordea es la 76, la misma posee pavimento hasta llegar a la toma de tierras. Desde ahí el asfalto sigue hacia la izquierda. En tanto, desde la derecha para adelante es todo tierra. Cuando llueve, esas calles dejan el marrón claro para convertirse en un marrón muy oscuro con charcos de agua.

Por sobre esa calle que atraviesa la toma de tierras, la continuación de 143 -que está asfaltada hasta su intersección con 76- funciona a modo de arteria principal de la toma. Una especie de avenida de unos 50 metros de ancho, que sigue por varias cuadras más. A sus lados los paisajes se repiten, casillas de madera, de chapa, algunas con pintura y otras sin. Baños improvisados a los costados por fuera de las casas. Hay un espacio significativo entre cada terreno.

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163 hectáreas componen el área de la toma. Créditos: El Día.

La vida en la toma

Es difícil pensar cómo se cobijará Marcos del invierno más crudo que está por venir. Sin embargo, él se muestra optimista: “tengo un techo donde caer muerto”. Ese techo no tiene cloacas, tampoco le llegan (ni llegarán) los servicios básicos: apenas un tanque de agua aparece cada una manzana.

Marcos vive con su hijo mayor en la casilla de madera, los ladrillos todavía no llegaron al barrio, hay muy pocos. Las garrafas violetas decoran la vista de la entrada. En el techo de chapa cruzan cables de luz que terminan en la pared; los hay de todos los colores y advierte: “cuidado porque te quedas pegado”.

Tras una cortina que genera una especie de dos ambientes, se encuentran tres camas, una de ellas cuchetas, el espacio es muy chico para que tres personas convivan allí. El baño no es lo que cualquier persona puede imaginar: el inodoro es una palangana verde, y una pequeña duchita completa ese habitáculo.

No muy lejos de la casilla se encuentra la calle principal del lugar. Es una calle que atraviesa la toma y la recorre de punta a punta. Es de tierra, lo que hace que un día que se convierta un barrial impresionante y el acceso resulte muy complicado. A los costados se ven algunos tanques de agua colocados por la gobernación y varios niños la recorren con sus bicis como si fuese turismo aventura.

“Yo sueño todos los días con darle algo mejor a mi hijo, pero él me entiende. No quiero que labure, quiero que termine el colegio y no haga cagadas. Sé que algún día le voy a dar la casa que se merece, en las condiciones que todos queremos, pero mientras tanto hay que lucharla loco, todos los días” cuenta mientras ceba el primer mate de la tarde.

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 El juez Ramos Padilla estuvo en el ojo de la tormenta durante semanas. Créditos: 0221 noticias.

El fallo del juez

Hace aproximadamente un mes, el Juez Federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla dio a conocer una resolución acerca del fallo sobre la ocupación de terreno de Los Hornos. Este fue muy cuestionado por la tergiversación de una frase puntual y que muchos medios de comunicación y actores políticos la utilizaron mediáticamente: “La toma al ser a la luz del día es legal”. Luego de las acusaciones el juez salió a aclarar la situación.

Ramos Padilla advirtió que no era cierto que el fundamento principal de su fallo haya sido que la toma fue de día, como se instaló públicamente. “La idea que se difundió en torno a que la ocupación del predio de Los Hornos sería legal porque se hizo durante el día es falsa y no responde a lo sostenido en el fallo”.

Su principal argumento esgrime: “tanto el titular del inmueble (el Estado) como los ocupantes habían entablado un diálogo democrático tendiente a la solución del conflicto social y habitacional, por lo que no existe un conflicto actual o un perjuicio al titular de los derechos, que por el contrario tomó la decisión de llevar a cabo allí un proyecto urbanístico y de políticas públicas para atender los derechos de las personas que allí residen”.

Desde la Municipalidad de La Plata y con el Intendente, Julio Garro, a la cabeza, pidió que se apele la decisión del juez Ramos Padilla. “Necesitamos que la Provincia y la Nación apelen el fallo que avala la megatoma de Los Hornos. Presenté un escrito solicitando que no dejen vencer los plazos que establece la ley. La inacción frente a esta grave situación no hace otra cosa que explicitar la falta de independencia de poderes del Estado”.

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