martes 23 de abril de 2024

La (In) dependencia argentina. ¿Por qué hay una economía extranjerizada?

La realidad económica demuestra que el pueblo argentino enfrenta desafíos en su lucha contra la sumisión económica extranjera. Por esta razón, Nota al Pie analiza el camino recorrido desde aquel 9 de julio de 1816.
argentina indymedia destacada
 Es importante reivindicar la participación de los pueblos originarios ya que fueron los que siempre defendieron la soberanía y los recursos del país.   
Crédito: indymedia

La Independencia argentina fue un proceso histórico que se llevó a cabo el 9 de julio de 1816 y permitió al país liberarse del dominio español. Los líderes argentinos buscaron establecer un territorio libre y soberano, capaz de gobernarse a sí mismo y tomar decisiones independientes en todos los aspectos, incluida su economía.

A pesar de su Independencia política, Argentina se enfrentó a una persistente dependencia económica de las potencias extranjeras. Durante gran parte del siglo XIX, el país dependía en gran medida de la exportación de productos agrícolas, como la carne y los cereales, hacia los mercados internacionales.

Esto tuvo un impacto significativo en la configuración del desarrollo económico nacional. Sin embargo, 207 años después de firmarse el Acta en la casa de Francisca Bazán de Laguna (quien la cedió para dicho acto), Argentina es dependiente y tiene una economía extranjerizada.

“Es voluntad unánime e indudable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli”, expresaron en el Acta.

Un dato importante es que, los pueblos originarios fueron reconocidos por San Martín y Belgrano y una copia de la Constitución fue traducida al quechua y al aymará. No obstante, poco se sabe de la participación indígena en aquella proclamación de Independencia que tuvo como eje un proceso revolucionario.

Quienes suscribieron ese día fueron los 29 diputados del Congreso de Tucumán que fue declarada por el Congreso de las Provincias Unidas en Sud América. Entre ellos se encontraban: Francisco Narciso de Laprida, diputado por San Juan; Mariano Boedo, diputado por Salta; José Mariano Serrano, diputado por Charcas y, Juan José Paso, diputado por Buenos Aires, entre otros.

Economía argentina, un problema dependentista

En 1916, cuando nuestro país se convirtió en una república, la economía del país seguía siendo altamente dependiente del capital extranjero y la exportación de materias primas. Sin embargo, si hacemos un retroceso histórico desde la época colonial, España controlaba el comercio y la producción en el territorio.
Posterior a la Independencia, Argentina se abrió al comercio internacional y comenzó a exportar productos agrícolas y ganaderos, pero nuestra economía seguía siendo dependiente de los inversores extranjeros.


A los ojos del mundo, Argentina era un país que, comercialmente, aparecía como la promesa de Sudamérica. Para esa época, nuestro país ocupaba el décimo puesto en cuanto a prosperidad, negocios y crecimiento. Sin embargo, el capital de Gran Bretaña fue quien le dio el impulso para que se pueda invertir en ferrocarriles, puertos y otras infraestructuras.

Desde 1860, el país experimentó un acelerado crecimiento económico, que se caracterizó por la ampliación de su producción exportable y por la unificación de sus mercados internos, que se basó en gran medida, por el ingreso masivo de capitales extranjeros.

Dentro de los principales hitos de inversión de capitales extranjeros se realizaron entre 1880 y 1914, se destaca la participación de países como Francia y Bélgica. Uno de los empréstitos (préstamos) fueron por bancos franceses, uno fue el Banque de Pariset des Pays Bas (BPPB) y el otro fue el de la Société Générale (SG).
Si bien Argentina parecía tener un crecimiento económico extraordinario, la dependencia económica extranjero permitió, en cierto punto, avances. Sin embargo, la dependencia nunca culminó. 207 años después de que los próceres proclamaran la liberación de España, económicamente nunca se pudo dejar de depender de bancos e inversores extranjeros.

izquierda diario
Argentina ha acumulado una deuda considerable con acreedores extranjeros a lo largo de su historia. La necesidad de financiamiento externo para cubrir déficits fiscales y financiar proyectos de desarrollo ha llevado al país a depender de préstamos y emisiones de bonos en los mercados internacionales
Crédito: izquierda diario 

El inicio de una deuda impagable

La deuda externa ha sido un factor clave en la dependencia económica de Argentina. A lo largo de la historia, el país fue acumulando una deuda considerable con diversos acreedores extranjeros. En muchos casos, esta deuda se utilizó para financiar proyectos de desarrollo y modernización, pero también generó un peso significativo en la economía argentina.

El primer préstamo argentino fue contraído por la provincia de Buenos Aires y dio inicio al endeudamiento. Fue contraído por Bernardino Rivadavia y, el denominado Empréstito Baring, fue otorgado por el banco Baring Brothers en Londres.

Si bien este préstamo estaba destinado a la construcción de infraestructura en el territorio bonaerense, el mismo nunca se llevó a cabo. Dicha operación fue un requisito explícito para el reconocimiento de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata por parte del Reino Unido de Gran Bretaña.

Los cinco millones de pesos fuerte (moneda local de la época) obtenidos del préstamo tardó 80 años en ser pagados. Por aquella época, la guerra contra Brasil dificultó los pagos a los bancos franceses y comenzó la denominada deuda externa.

Estos ciclos de dependencia económica han llevado a situaciones de inestabilidad y recesión. La falta de capacidad para hacer frente a los pagos de deudas obligó al país a recurrir a programas de ajuste estructural y medidas impopulares que han afectado negativamente a la población.

Al 2023, la deuda externa argentina es un tema de gran preocupación en el país. Según la Secretaría de Finanzas, del Ministerio de Economía, en el cuarto mes del 2023, la deuda bruta ascendió a un monto total equivalente a USD 398.246 millones, de los cuales USD 393.693 millones se encuentra en situación de pago normal.

fmi ambito financiero
Los acuerdos con el FMI implicaron la implementación de políticas de ajuste y reformas estructurales que generaron desequilibrios económicos sobre todo a los sectores más vulnerables. 
Crédito: Ámbito financiero

Una economía extranjerizada

En 1947, en consonancia con la declaración de la Independencia económica, Juan Domingo Perón pronunciaba “Aspiramos a una liberación absoluta de todo colonialismo económico, que rescate al país de la dependencia de las finanzas foráneas”.

Diez años después, el discurso del general Perón quedó enterrado de la mano del ex presidente Arturo Frondizi, quien accedió al primer préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Cuando hablamos de extranjerización de la economía, nos referimos al proceso por el cual las empresas extranjeras adquieren un mayor control sobre la economía de un país. A su vez, esto puede tener un impacto en la organización de la élite empresarial transnacional de un país, lo que puede generar cambios en la economía y en la sociedad.

En nuestro país, este proceso llevó una gran concentración de empresas extranjeras, lo que afecta a la capacidad de las empresas nacionales para generar empleo.

Dentro de las problemáticas que acarrea la concentración económica extranjerizada es la pérdida de soberanía. Es que, dicha concentración de la propiedad en manos de empresas extranjeras, afecta a la capacidad de las empresas nacionales para generar empleo y a la capacidad del país para tomar decisiones económicas soberanas.

La denominada fuga de capitales genera preocupación en términos de transferencia de ganancias al exterior y en salida de divisas. Las empresas extranjeras envían dividendos a sus países de origen, lo que afecta la disponibilidad de recursos internos para la inversión y el desarrollo económico del país.

Es necesario llegar a un equilibrio para atraer inversión extranjera para impulsar el desarrollo económico, pero también, proteger los intereses nacionales y la soberanía económica. Esto implica que el Estado promueva políticas que fomenten la inversión local, la diversificación económica y la creación de capacidades internas.

Compartir:

Nota al Pie es un joven medio alternativo y autogestivo. Precisamos tu aporte para sostener el día a día de un periodismo popular que encuentra cada día más dificultades para mantenerse independiente. Con tu suscripción mensual nos ayudás muchísimo. Podés cancelarla cuando quieras. Por mail te iremos informando de los beneficios de ser parte de Nota al Pie.
¡Muchas Gracias!

Notas Relacionadas

Seguir Leyendo

Rebelión en la Selva: el Congreso evaluará el pedido de juicio político a Javier Milei

A través de un documento formal, un grupo de juristas y activistas presentaron la solicitud ante el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menen. Nota al Pie te cuenta quiénes firmaron el expediente y el detalle de las causales por las que busca imputar al presidente de la Nación.

En un día histórico, la Marcha Federal Universitaria defiende la educación pública de calidad

El martes 23 de abril, millones de estudiantes, docentes, trabajadores del sector educativo y defensores del acceso a la educación pública se congregaron en diversos puntos del país para respaldar el reclamo presupuestario de las instituciones, que se vieron afectadas por el brutal ajuste del gobierno de Javier Milei.

La estafa de la feminidad, un libro para hackear mandatos

Nota al Pie dialogó con Lala Pasquinelli, autora del libro y fundadora de Mujeres que no fueron tapa, quien reflexionó sobre qué implica ser mujer y las diversas formas de violencia a las que se ven obligadas a someterse para cumplir con los mandatos sociales.

Ultimas Noticias

Más del autor

Nota al Pie | Noticias en contexto