Abr 30, 2022 | Efemérides

45 años de la histórica lucha de las Madres de Plaza de Mayo

En esta fecha Nota al Pie recuerda los orígenes de la Asociación, y cómo continúan hasta el día de hoy sus reclamos por memoria, verdad y justicia.
Las Madres de Plaza de Mayo marcharon en La Plata para conmemorar 45 años de lucha. Créditos: Pedro Ramos, Nota al Pie.

Hoy, 30 de abril, se cumplen 45 años de la primera marcha de las Madres alrededor de la Plaza de Mayo. Un grupo de mujeres que comenzaron a buscar a sus hijes desaparecides durante la Dictadura Cívico Militar Argentina. Por ese entonces corría 1977 y el país se encontraba en estado de sitio, por lo que había una prohibición de agruparse entre más de dos personas. Los militares les exigían a la personas que “circulen”, que no se queden quietas en un lugar formando grupos, y así nacieron las marchas en reclamo de justicia.

Actividades por los 45 años Madres de Plaza de Mayo:

Con la consigna “Reivindicamos la lucha revolucionaria de nuestres hijes”, las Madres de Plaza de Mayo convocaron a “recordar, reivindicar y abrazar a quienes nunca dejaron nunca de luchar”. Para ello realizaron distintas actividades durante la semana. El día miércoles 27 de abril marcharon en la Plaza San Martín de La Plata, con el fin de recordar las históricas marchas de las Madres de la Filial La Plata.

Nota al Pie estuvo presente en el acto realizado en La Plata. Créditos: Pedro Ramos de Nota al Pie.


El jueves 28, durante la Marcha número 2298 en Plaza de Mayo, dedicaron un agradecimiento a las bandas del rock argentino por la ayuda que brindaron siempre a las Madres.

El viernes 29 a las 16 hs. realizaron una actividad en Ensenada. En la casa de Paco y Pepa, dónde nació Hebe de Bonafini. El sábado 30 de abril convocan a las 16 hs a una marcha multitudinaria en Plaza de Mayo. “Ojalá este sábado esta plaza estalle en un grito de fe y un toque revolucionario, ¿por qué no?”, expresó Bonafini.

De lo individual a la lucha colectiva

Cabe destacar que estas mujeres iniciaron sus búsquedas de modo individual, y poco a poco en ese camino se encontraron y se unieron en un reclamo. En el libro “Una historia de las Madres de Plaza de Mayo” de Demetrio Iramain, describe que ya no eran, pues, una cola de madres inquietas en las oficinas públicas, fácilmente manipulables por el engaño oficial”. Sino que “conformaban un movimiento que “denunciaba algo muy siniestro que estaba ocurriendo en el país”.

El texto continúa. “Habían aprendido las primeras lecciones que debe tener un grupo o movimiento que se propone enfrentar una injusticia, en su caso la más terrible de todas: el tamaño y la crudeza de la realidad que debían desafiar”. Pero al mismo tiempo, “la capacidad de transformarla si le oponían a la dictadura una respuesta colectiva, común, que las hacía infinitamente más fuertes y potentes en sus reclamos”.

Se cumple un nuevo aniversario de la primera marcha de Madres de Plaza de Mayo. Video: Nota al Pie.


El símbolo del pañuelo blanco

Al hablar del origen del símbolo del pañuelo blanco, las Madres explican que hubo una marcha de la juventud hacia la Basílica de Luján en octubre del año 1977. Ellas decidieron asistir a para lograr mayor visibilidad de su reclamo.

Sobre esto, Hebe de Bonafini relató en un video de la Asociación Madres de Plaza de Mayo: “Habíamos empezado en octubre, se hace la marcha a pie a Luján y las madres dijimos bueno si hay un millón de jóvenes y los nuestros no están, tenemos que ir nosotras”. En ese momento no se conocían bien, sino por el nombre, era una manera de “juntarse” (que estaba prohibido en esa época).

No sabían cómo se iban a encontrar, entonces surgió la idea de usar un pañuelo blanco en la cabeza. “Que es lo que se ve de noche, todas tenemos guardado un pañal”, recordó Bonafini. “La que no tenía pañal, se puso un pedazo de trapo blanco. Y así nos fuimos encontrando hasta que fuimos un núcleo importante”, añadió.

El pañuelo cumple 45 años como símbolo emblemático. Video: Youtube Madres de Plaza de Mayo.


Durante la marcha todes iban rezando “por los obispos, por los enfermos, pero por los desaparecidos, nadie decía nada, entonces empezamos a gritar”, relata Bonafini. Luego añade: “Decíamos por los desaparecidos y hacíamos que la gente rece por ellos, para nosotros era como haber ganado una batalla”.

La cola era de kilómetros, pero ya había gente que se enteraba de que había desaparecides y que las madres estában ahí. “Porque después de muchos días, la gente hablaba de esas mujeres de pañuelo blanco que habían ido a reclamar por los desaparecidos, eso fue el 9 de octubre del 77”, recuerda Bonafini.

El recuerdo de Azucena, Mary y Ester

En los primeros años era muy difícil hablar de sus hijes desaparecides, Los militares las trataban de locas, las golpeaban por ir a reclamar en las comisarías. Además, la población civil descreía de su reclamo. En esa época, aún no se constituían en una asociación; sino que era un grupo de madres que reclamaban por la aparición de sus hijes y buscaban por todos los medios poder ser escuchadas. Repartían cartulinas hechas a mano y hasta escribieron mensajes en los billetes para que su reclamo pudiera circular y llegar a más personas.

En diciembre de 1977 comenzaron con la intención de hacer una solicitada mencionando los nombres de les desaparecides para publicar en los diarios de la época. El día 10 de ese mes, fecha en que se conmemoraba el día de los Derechos Humanos. En ese entonces no tenían donde reunirse, ya que sus casas eran vigiladas. Algunas madres estaban en una iglesia, juntando firmas; otras iban a parques.

“La madre se quedaba ahí con un papel con 10 nombres porque si se llevaban a una no perdíamos todos los nombres y todo el dinero que esa madre juntaba para la solicitada”, recuerda Bonafini. Algunas madres iban a la iglesia Santa Cruz , allí se produjo el secuestro de dos madres, una monja y un grupo de jóvenes.

“Teníamos que sacar la solicitada, al otro día salimos, como locas. En ese momento dudaron de sacarla «no, tenemos que sacarla sí o sí, si ellas faltan (en referencia a Esther Ballestrino y María Ponce), por la solicitada”, relata Bonafini sobre este hecho. La mañana del 10 (de diciembre del ’77) cuando Azucena Villaflor fue a buscar el diario; los militares la secuestraron, y la llevaron a la ESMA donde fue torturada y asesinada.

Las Madres Reivindicaron la lucha revolucionaria de sus hijes. Créditos: Pedro Ramos de Nota al Pie.

La lucha continúa

Pese a este duro golpe, siguieron con su lucha. Si los militares intentaron amenazarlas con estos actos, para que abandonaran, ellas siguieron con más fuerza, haciéndoles frente con valentía. Luego del secuestro de las madres, al volver a marchar recuerdan que al llegar, la plaza estaba rodeada de policías, de perros, de gases. “Dijimos, tenemos que subir, no podemos quedarnos abajo y con mucha fuerza un pequeño grupo subió. Pero creo que ahí es donde les ganamos la batalla”, destacan.

Su lucha continúa hasta el día de hoy. Cuarenta y cinco años después aún reclaman y honran la memoria de los 30 mil desaparecides, entre ellos sus hijes y nietes; jamás callando su pedido de justicia por los delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

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