May 26, 2021 | Cuidándonos

Havanna y el debate por el trigo transgénico

La campaña #ChauHavanna volvió a poner sobre la mesa el rechazo al trigo transgénico.
El debate por el uso del trigo transgénico. Foto marcha.org.ar

El acuerdo entre la alimentaria y la empresa de biotecnología agropecuaria Bioceres pareciera retroceder tras la campaña #ChauHavanna. Cabe mencionar que el trigo transgénico HB4 aún no está aprobado en Argentina, ya que depende de la resolución de Brasil.

Para saber más, Nota al Pie dialogó con el biólogo, filósofo e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Guillermo Folguera. El especialista opinó sobre el acuerdo y dio detalles sobre los perjuicios del trigo HB4.

“Evidentemente Havanna sintió el cimbronazo de la campaña de la semana pasada”, expresó Folguera y cuestionó el “silencio” por parte de la empresa. “Supongo que respondernos significa o bien confirmar o bien caerle mal a Bioceres”, manifestó sobre el tema.

Cabe mencionar que, días atrás, fuentes de la empresa de alfajores aseguraron a CarbonoNews: “Al día de hoy todos los productos desarrollados en Havanna no han tenido ningún tipo de intervención por Bioceres”.

En el descargo afirman que “el acuerdo es absolutamente embrionario al tal punto que ni siquiera se ha producido ni una primera reunión entre los equipos de desarrolladores para analizar hacer algo en conjunto”. 

Además, justificaron que “cada vez que Havanna lanza un producto al mercado primero es testeado por sus clientes y consumidores y luego se informa por todos los medios toda la información adicional que requiera el producto”.

Sobre el trigo transgénico

Para el investigador del CONICET, este cultivo “es un caso muy particular” porque, a diferencia de otros, “tiene grandes sectores en contra” de la producción transgénica. En este sentido, opinó que el acuerdo “no debe estar exento de presiones”.

Folguera dejó en claro que la empresa de biotecnología agropecuaria tiene un gran poder. “Yo no diría que el acuerdo está cerrado ni que Bioceres no tiene capacidad de presionar a Havanna y al Estado Argentino”, advirtió.

Más adelante, el biólogo explicó que el trigo HB4 tiene dos características fenotípicas: por un lado, la resistencia al glufosinato de amonio y por el otro, a la sequía. El primero “es un herbicida tremendamente tóxico, que muy probablemente lo usen en combinación con el glifosato”.

En cuanto a la resistencia del trigo HB4 a la sequía “es muy importante porque parte de la frontera agrícola no puede avanzar sobre aquellos territorios que tienen estrés hídrico; con lo cual avanzarían, prometiendo nuevamente más degradación ambiental”.

Además, el investigador explicó que “el trigo tiene un porcentaje de fertilización cruzada”, o sea que “tiende a auto fecundarse”. Según comentó, hasta 14% de cada 100, es decir, 14 veces, “puede fecundarse cruzado”. 

Como consecuencia, “es muy probable que haya contaminaciones entre el trigo transgénico y el trigo no transgénico”. Es decir, “que todo termine siendo trigo transgénico”.

Consecuencias del agronegocio

Folguera aprovechó para hacer un breve recorrido sobre la cronología nacional del agro: “Es una historia de uso y propiedad concentrada de la tierra. Argentina no tuvo reformas agrarias, tiene una historia en donde el agro tuvo siempre mucho poder político y mucho poder en término de decisiones”.

Asimismo, el especialista explicó que los gobiernos de Carlos Saúl Menem, durante la década de 1990, fueron claves “para introducir una ‘modernización’ en el agro”. Ésta implicó una “hiper tecnologización, y una flexibilización de los controles estatales, con una inserción de las multinacionales y de lo que va a ser el sector financiero internacional”.

Ahora bien, esa hipertecnologización trajo aparejados elementos de innovación tecnológica como los transgénicos. Folguera explicó que éstos aparecieron para “permitir al agro aumentar la productividad, bajo la promesa de que va a disminuir los insumos químicos”, pero “pasó exactamente lo contrario”.

Este modelo del agronegocio tiene sus consecuencias: deforestación, inundaciones, sequías e incendios. A su vez, genera “una pérdida paulatina de los pequeños productores, que es una de las consecuencias marcadas; una eyección de sectores rurales o de pequeños poblados a las grandes ciudades”. 

Y, como Bioceres está en la bolsa de Wall Street, “nuestro pan va a estar al ritmo obviamente de la timba financiera”, señaló el especialista. Y mencionó un doble perjuicio: para la salud y el bolsillo de les consumidores.

Carta abierta a la empresa Havanna

Para seguir generando conciencia y exigir que el acuerdo Havanna – Bioceres no siga avanzando, les consumidores lanzaron una carta abierta a les directives de la empresa alimentaria.


Folguera comentó que la carta “pone énfasis en pedirle o recomendarle a Havanna que haga sus alfajores con trigo agroecológico”. 

“Este sistema es absolutamente insostenible, lo único que estamos haciendo es externalizando costos sin hacernos cargo de las consecuencias. Acá no hay ningún tipo de capacidad de proyectar a mediano plazo las cosas que estamos haciendo”, reflexionó.

Así las cosas, para el investigador “el principal actor tendría que ser el Estado Argentino, pero está dependiendo de Brasil”. En este sentido, consideró que “la solución es parar esta locura” porque este acuerdo “no le conviene nada al país”, simplemente “le conviene a un pequeño sector”.

Finalmente, Folgueras pidió “promocionar o multiplicar otras formas de producción local y regional” y remarcó la necesidad de “motorizar políticas que no impliquen estar sacrificando cuerpos y territorios”.

Para firmar la carta abierta a Havanna: http://accionesbiodiversidad.org/havanna/ 

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