lunes 20 de mayo de 2024

Asteroid City pone en marcha el teatro onírico de Wes Anderson

En su nuevo film, el cineasta texano se desplaza a través de las estrellas de Hollywood y teje una trama de microficciones en torno a un duelo familiar, dando vida a una película lúdica, repleta de decorados kitsch, encuadres simétricos y buenas ideas.
Asteroid City pone en marcha el teatro onírico de Wes Anderson
Tal como The French Dispatch rindió homenaje al periodismo, Asteroid City es un tributo a la escena teatral. Crédito: Focus Features.

En 2022, el director texano Wes Anderson sorprendió al público con el estreno de The French Dispatch, una película que consistía en una serie de sketches variopintos, donde se presentaba un segmento sobre un pintor, una historia desencantada y romántica en torno a las barricadas del Mayo Francés y un thriller culinario encabezado por un chef japonés. 

Sin embargo, lo más destacado de dicha producción era la detallada descripción de la pequeña redacción de una revista, con periodistas maravillosamente caracterizados y un editor cuya muerte representaba el fin de una era.

Ahora, en contraste con esa propuesta, surgió Asteroid City, su contraparte soleada, su versión estadounidense. Los tonos blanco y negro de la primera película dan paso a una paleta de colores dorados y turquesas, y el escenario de la Francia de los años ‘30 se transforma en el Texas de los ‘50.

A pesar de estas diferencias, las similitudes entre ambas producciones son numerosas, como la idea de un juego autorreferencial en la apertura y el cierre. Aquí no es un periódico el que se crea, sino una obra de teatro que se representa. La multiplicidad de historias y personajes, así como también el duelo –donde se llora a una madre en lugar de a un periodista–, estructura la película de manera subyacente.

Asteroid City eleva la impronta andersosiana

La nueva propuesta de Anderson comienza con un dramaturgo escribiendo su nueva obra. Ante los ojos de la audiencia, les actores y un narrador dan vida a esta historia que posteriormente se encarnará en la pantalla. La obra en cuestión, también llamada Asteroid City, se desarrolla en un pueblo ubicado en el medio del desierto estadounidense.

En ella, encontramos una cafetería, una estación de servicio, una estación de tren y vías por las que ocasionalmente pasa un tren. Durante unos días, militares y científiques acogen a un grupo de niñes y sus padres para participar en un concurso científico. Sin embargo, el evento se ve abruptamente interrumpido por un acontecimiento de alcance interplanetario.

Asteroid City pone en marcha el teatro onírico de Wes Anderson
Jason Schwartzman y Tom Hanks en Asteroid City. Crédito: Focus Features.

Una vez más, Anderson demuestra su maestría en lo que mejor sabe hacer. En Asteroid City, su estilo se multiplica exponencialmente. El cineasta presenta viñetas sublimes, con un dominio perfecto de la dirección artística, que se destaca por sus decorados kitsch y encuadres simétricos. No obstante, a diferencia de The French Dispatch, en esta ocasión, su obsesión por los detalles miniaturizados parece impedir que la vida fluya naturalmente en sus cuadros.

A pesar de la presencia de un elenco estelar y de les niñes, quienes, al igual que en Moonrise Kingdom (2012), perturban su dispositivo narrativo y alimentan la melancolía familiar y del hogar, su cine se encuentra encerrado más que nunca en sus obsesiones. Al revisitar la historia del cine y el teatro estadounidense de los años ‘50, Anderson se encierra en referencias y ecos oscuros e indescifrables, algo que puede dejar a la audiencia al margen del camino.

Anderson captura la esencia de la cuarentena a través del humor

Más allá de eso, Anderson logra lo imposible. Captura con humor y ligereza la confusión, las frustraciones y los extraños momentos de euforia que conlleva el encierro, en lugar de permitir que el entorno actual oprima.

Pocos subgéneros cinematográficos lograron retratar esa noción de encierro que experimentamos con el confinamiento que trajo la pandemia, desde novelas edulcoradas como Locked Down (Confinados, Doug Liman, 2021) que abordan la pandemia, hasta melodramas como Malcolm & Marie (Sam Levinson, 2021), que se han filmado con restricciones estrictas y están impregnados de la tensa claustrofobia que ha caracterizado tanto este período de nuestra historia reciente.

Este éxito se debe a dos cosas. Primero, la película se sitúa en 1955, en una colonia ficticia y aislada en el suroeste de Estados Unidos, en lugar de estar ambientada en la actualidad. En segundo lugar, la descripción del encierro es sólo una pequeña parte de una historia mucho más amplia sobre el amor, la pérdida y el ingenio estadounidense.

La película comienza con un dispositivo narrativo, un prólogo en blanco y negro que, aunque puede parecer superfluo, una vez que el color regresa y nos adentramos en las vastas llanuras de la ciudad en cuestión, cobra sentido.

Asteroid City pone en marcha el teatro onírico de Wes Anderson
Asteroid City de Wes Anderson llega a las carteleras nacionales el 10 de agosto. Crédito: Focus Features.

Conocemos a Augie (Jason Schwartzman), quien asiste a una convención para jóvenes astrónomos y cadetes espaciales, donde su hijo Woodrow (Jake Ryan) es uno de los cinco adolescentes extraordinariamente brillantes que recibirán premios por una serie de inventos ingeniosos –y típicamente andersonianos–, que van desde una pistola láser que dispara rayos de color lavanda hasta una máquina capaz de proyectar imágenes en la Luna

También están presentes sus tres hermanas pequeñas –las trillizas de la vida real Ella, Gracie y Willan Faris–, a las que pronto se unirán su abuelo (Tom Hanks) y una serie de personajes excéntricos: Tilda Swinton, como una científica de aspecto siniestro, Jeffrey Wright, como un general severo, Maya Hawke, como maestra de escuela primaria, Rupert Friend, como un vaquero, Steve Carell, como el gerente multitareas de un motel y Scarlett Johansson, como Midge, una actriz de Hollywood que viaja con su hija Dinah (Grace Edwards), otra prodigio infantil.

Las chispas no tardan en saltar entre Augie y Midge, y entre Woodrow y Dinah, a pesar de que ambos hombres ya tienen suficiente en qué ocuparse, especialmente tras la reciente muerte de la esposa de Augie y madre de sus hijos, tras una larga enfermedad. 

Esto último es, en muchos sentidos, el corazón de la película, que combina emociones genuinas con la alegría característica de Wes Anderson. Por supuesto, la precisión de sus encuadres está intacta, al igual que la aparente inmovilidad casi artificial de sus decorados. 

Un giro inesperado y la incertidumbre en aumento

Ese tono conmovedor pero sereno persiste mientras Asteroid City da un giro drástico. Durante una sesión de visualización de “Elipses astronómicas de medianoche”, un extraterrestre, representado por Jeff Goldblum, hace una visita inesperada y sin previo aviso. 

Luego, el Ejército impone una zona de cuarentena y somete a pruebas a todos los expuestos a la criatura, mientras intenta evitar la difusión de información sobre el incidente.

Tráiler de Asteroid City. Crédito: YouTube.

En este punto, les habitantes del pueblo, cada vez más inquietes, empiezan a beber martinis, a componer elaborados números musicales y a preocuparse por su futuro. ¿Durará indefinidamente su confinamiento? ¿O los estudiantes de secundaria, talentosos pero que se convierten en jóvenes disidentes, encontrarán la manera de transmitir el mensaje?

Las actuaciones irónicas, especialmente la de Scarlett Johansson como una estrella de cine, se entremezclan con escenas más sinceras, como el cameo conmovedor de Tom Hanks y Margot Robbie al final de la película. No es una sorpresa real, Wes Anderson siempre ha prosperado en los espacios liminales entre la farsa y la tragedia.

Aquí la historia navega en un mar de referencias a la paranoia estadounidense durante la Guerra Fría y la consecuente carrera armamentística hasta guiños que van desde Encuentros cercanos del tercer tipo (Steven Spielberg,1977) y las tres brujas de Macbeth hasta la brillante Aranyer Din Ratri (1970) de Satyajit Ray

El resultado de todo esto es un encanto exuberante que permite a la audiencia deleitarse con la estética colorida, pero también invita a reflexionar una vez que terminan los créditos. En un mundo saturado de filtros, estilo Tik Tok de Wes Anderson y avances generados por Inteligencia Artificial, es esta combinación indeleble la que sigue manteniendo su estilo fresco. Al final, es una prueba de que nadie más puede hacerlo como él.

Asteroid City llegará a las carteleras nacionales el 10 de agosto.

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