Dic 6, 2022 | Cultura

La Voluntad de los dioses: los juegos macabros de Dios

Muneyui Kaneshiro y Akeji Fujimura desafían las disposiciones divinas en este Shönen de supervivencia sangriento.
La Voluntad de los dioses
El Daruma que aparece misteriosamente desde la cabeza del profesor acaba con el aburrimiento de Shun. Créditos: Historia de Muneyuki Kaneshiro, dibujos de Akeji Fujimura.

En 2011, mucho antes de Blue Lock, Muneyuki Kaneshiro lanzaba un manga perturbador llamado Kami-Sama no Iutoori. La traducción literal es “La Voluntad de los Dioses” con el subtítulo “Del Nuevo Mundo”. Acompañado del dibujante Akeji Fujimura consiguieron publicar hasta 2012 un total de 21 capítulos introductorios de esta serie. Lo más efectivo: el manejo de la tensión.

Con tintes de gore, este thriller psicológico está catalogado como un shönen (orientado a jóvenes varones). La saga se popularizó, y logró una segunda parte que se extendió por 186 capítulos más que fueron recopilados en 21 tomos. La popularidad le valió a la primera parte de la historia, una adaptación Live Action estrenada en 2014 bajo la dirección de Takashi Miike.

Cómo escapar de un mundo aburrido

Shun Takahata es un joven de primer año de secundaria que se ha aburrido de las rutinas diarias. Pensando en nada, un día al comenzar una clase en la escuela, sin previo aviso, la cabeza del profesor explota dejando ver un muñeco Daruma. Este objeto provisto, al parecer, de vida propia, comienza un macabro juego, una variación del Luz Roja, Luz Verde.

La Voluntad de los dioses
El reflejo de una vida normal, es el escenario que se nos introduce, y que repentinamente desaparece, agitando tanto al protagonista como a quien lea. Créditos: Historia de Muneyuki Kaneshiro, dibujos de Akeji Fujimura.

Les estudiantes comienzan a morir con sus cabezas estalladas al ser percibides en movimiento por el muñeco. Shun es el único sobreviviente, pero al salir del aula, descubre que en otras salas del colegio pasaba lo mismo. Este es el principio de una serie de pruebas, donde estudiantes de todo el mundo intentarán sobrevivir a esta serie de eventos inexplicables.

La tensión como factor fundamental

¿Cómo reaccionar a lo inesperado? ¿Qué se puede hacer cuando la propia vida está en juego sin provocación alguna? Estas preguntas son las que motivan cada decisión de los protagonistas de “As The Gods Will” (traducción con la que se conoce a la obra popularmente). Shun, junto con otros jóvenes, experimentará la desesperación de la supervivencia en varios juegos.

El problema que les impone Muneyuki Kaneshiro es que no existen reglas explicadas, o al menos no en la mayoría de los juegos. La sorpresa al ver cómo les compañeres van perdiendo la vida en estos juegos deformados de experiencias infantiles es abrumadora. Cada juego será la antesala de un nuevo desafío, y allí radica también el motivo de su éxito.

En la narración planteada por el Kaneshiro, no hay explicación más allá de la experiencia de prueba y error, donde incluso Shun participará. Los límites establecidos se van descubriendo a través de las muertes, y es imposible predecir el resultado. Otro de los puntos es que cada desafío corresponde a juegos infantiles, deformados hasta el extremo.

A lo largo de los episodios, se irá conociendo la identidad de le responsable, y este es otro de los ganchos argumentales. Uno de los cliffhangers más efectivos se encuentra al final de la “parte 1” (final del cuarto tomo recopilatorio).

Los desafíos y su diseño

La Voluntad de los dioses
El Hikonyan y su imponente diseño es la segunda prueba a la que serán sometidos los estudiantes. Créditos: Historia de Muneyuki Kaneshiro, dibujos de Akeji Fujimura.

Akeji Fujimura es el encargado del arte del manga, la interpretación respecto de los diferentes props de los juegos macabros es excelente. Además del muñeco Daruma, el Hikonyan gigante de la segunda prueba es por completo aterrador. Los movimientos y gesticulaciones de los personajes expresan cada palabra sin la necesidad de caer en la caricaturización.

Entre todas las ideas que se pueden utilizar de fugas de tensión, se han aprovechado las poses sugestivas femeninas como fan service. Esto no es frecuente, pero aparece en momentos en los que permiten que quien esté leyendo pueda distraerse un momento.

Una de las ideas más interesantes es la comparación que se da entre el personaje de Shun y Takeru Amaya. A Takeru lo conocemos hacia el final de la prueba del Hikonyan, y descubrimos que es un despiadado asesino. Pese al choque moral con Shun, ambos son bastante similares, y con el tiempo, esta antítesis se convertirá en algo borroso.

El experimento que llevan a cabo aquí entre Muneyuki Kaneshiro y Akeji Fujimura se torna interesante, pero también morboso. Sin embargo, todo el cóctel preparado se vuelve por completo adictivo mientras dan información en cuenta gotas de lo que sucede en realidad a les lectores.

Live Action de La Voluntad de los dioses


En Noviembre de 2014, Kami-Sama no Iutoori fue llevada a la pantalla grande con personas reales. La película homónima dirigida por Takashi Miike adapta los primeros 21 episodios del manga. Nunca se llegó a adaptar la segunda parte, conocida también como “Kami-Sama no Iutoori Ni”.

En Argentina, la Editorial Distrito Manga ha lanzado de forma reciente una edición de la obra en el mismo formato recopilatorio que se dio en Japón. Al momento de publicar esta nota, solo se encuentra a la venta el primero de los cuatro tomos.

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