
El Gobierno, con ruido interno, convocó a una mesa política para ordenar la agenda de reformas que enviará al Congreso. En tanto, Javier Milei le respondió al arzobispo Jorge García Cuerva quien había calificado a la agresividad del debate público virtual como “terrorismo de las redes”.
Ayer, tras la homilía del Tedeum por el 25 de mayo en la Catedral de Buenos Aires, el gobierno realizó una reunión de Gabinete y dejó para hoy un nuevo encuentro a las 11 en las oficinas del Ministerio del Interior.
En el Tedeum, el portavoz fue el arzobispo porteño García Cuerva quien tuvo palabras que incomodaron de algún modo al gobierno y que valió una respuesta de Milei en esta mañana. Además del Presidente, estuvo su Gabinete y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, entre los presentes.
En tanto, hoy se realizó una mesa política para adoptar una estrategia legislativa tras conocerse los cuatro proyectos de ley que el gobierno envió al Congreso.
Reunión del Gobierno con fuertes internas
El Gobierno libertario se reunió en Casa Rosada para debatir los caminos a tomar de cara a las venideras sesiones del Congreso donde buscarán aprobar los proyectos de ley que enviaron.
Sin embargo, continúan las fuertes internas dentro del gobierno, con Santiago Caputo por un lado y Martín y Eduardo “Lule” Menem por otro, con la polémica por la identidad detrás de un usuario anónimo de X.
A su vez, se nota cierta distancia con Patricia Bullrich, quien al Tedeum llegó sola mientras el Gabinete caminaba en columna.
De igual forma, el gobierno necesita de todas sus parte y en la reunión de hoy, además de Santiago Caputo, los Menem y Bullrich, fueron parte Karina Milei, Manuel Adorni, Luis Caputo y Diego Santilli.
En definitiva, se juntaron para repasar los proyectos enviados al Congreso como el Súper RIGI, la Ley de Lobby, la Ley de ludopatía y la ley que apunta a la derogación del etiquetado frontal.

El Tedeum y la respuesta de Milei
En el discurso de la homilía, García Cuerva incomodó de forma indirecta al Gobierno y Javier Milei le respondió esta mañana.
El arzobispo, pidió “prudencia” de las autoridades del gobierno y “honestidad” a los ciudadanos para “vivir en paz”. Luego, hizo un paralelismo con el Evangelio de Marcos y Lucas de los “cuatro hombres” que llevaron al paralítico ante Jesús.
“Hoy muchos hermanos también experimentan estar paralizados en sus esperanzas, oportunidades, en su dignidad. Desde hace muchos años se sienten postrados, tirados al borde del camino de la vida”, expresó. Y agregó que no se trata de “buscar rápidamente responsables”, sino en “tomar conciencia que tenemos la enorme responsabilidad de ayudar a curar tantas parálisis personales, familiares y también sociales”.
En otro pasaje, el arzobispo se refirió a que “lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza de ese pueblo se anime al diálogo, al encuentro y a la reconciliación”.
Pero lo que más llamó la atención de Milei, sobre lo que respondió esta mañana, fueron las críticas que García Cuerva hizo sobre la violencia de debate público, especialmente en redes sociales donde el Presidente pasa horas.
En ese sentido, el arzobispo realizó un nuevo paralelismo entre los escribas que criticaban a Jesús con quienes utilizan las redes sociales para atacar: “Odiadores de aquella época, sentados en la casa de Cafarnaúm; haters de hoy sentados frente a una computadora o cómodamente instalados delante de una pantalla para hacer terrorismo de las redes”.

Por último, pidió por la necesidad de abandonar los discursos agresivos: “Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato y a las calumnias”. Y aseguró que la violencia verbal debilita el tejido social y genera nuevas formas de enfrentamiento.
Estas últimas palabras del arzobispo, describen indirectamente al presidente Milei que desde redes sociales nunca demostró problemas en insultar a toda persona que se oponga a sus intereses.
Por ello, el líder libertario fue consultado esta mañana y subestimó a García Cuerva: “No es fácil entender y asimilar cómo funciona el mundo de las redes”, al tiempo que se desentendió de responsabilidades: “Si usted va, pasea por Twitter y ve la lógica de Twitter, no es la forma en la que después se vincula la gente”.
Lejos de admitir lo nocivo de los comentarios de odio a través de redes, justificó: “Es una forma de expresión, hay que entenderla y asimilarla, si no le gusta, va y se baja de la red”, en palabras a Radio Mitre.
En cuanto al término que acuñó el arzobispo sobre el “terrorismo en redes”, Milei consideró que es “un poco exagerado para una persona que está tecleando” y añadió: “Me parece que terrorismo es cuando el Estado persigue a las personas o gente poniendo bombas”.

