
En medio del avance de las tecnologías de Inteligencia Artificial y la proliferación de contenidos falsificados, el diputado nacional Juan Fernando Brügge volvió a impulsar proyectos legislativos orientados a sancionar la utilización engañosa de imágenes, audios y videos creados mediante IA.
La discusión volvió a instalarse tras la campaña promovida por la Asociación Argentina de Actores junto a distintas figuras del ámbito cultural, entre ellas Ricardo Darín, quienes advirtieron sobre el crecimiento de los llamados “deepfakes”, contenidos capaces de imitar voces, rostros y escenas con apariencia real.
Qué propone el proyecto legislativo
Las iniciativas impulsadas por Brügge buscan establecer un marco regulatorio que obligue a identificar de manera visible y transparente cuando un contenido haya sido generado, modificado o recreado utilizando herramientas de Inteligencia Artificial.
El proyecto establece que toda pieza audiovisual, sonora o digital elaborada mediante IA deberá incorporar advertencias claras para evitar engaños, fraudes y maniobras de desinformación.
Además, la propuesta contempla sanciones civiles para quienes provoquen daños a terceros a través del uso irresponsable de estas tecnologías, habilitando mecanismos de reparación para víctimas afectadas en su imagen, privacidad o derechos personales.
Penas de prisión y modificaciones al Código Penal
Uno de los puntos centrales del proyecto propone modificar el Código Penal mediante la incorporación del artículo 157 ter. Allí se establecen penas de prisión para quienes eliminen, oculten o alteren las advertencias que indiquen que un contenido fue creado o manipulado con Inteligencia Artificial.
La iniciativa también prevé condenas de entre cuatro y ocho años de cárcel para quienes utilicen IA con fines perjudiciales, como la elaboración de videos, audios o imágenes falsas destinadas a afectar reputaciones, engañar a la población o interferir en procesos electorales.
Otro de los aspectos incluidos apunta a sancionar específicamente la creación y difusión de contenido sexual falso realizado mediante IA sin consentimiento de las víctimas. El proyecto incorpora agravantes cuando las personas afectadas sean menores de edad o se encuentren en situación de vulnerabilidad.
El debate sobre los límites de la tecnología
En los fundamentos del proyecto, Brügge sostiene que el crecimiento exponencial de los “deepfakes” generó un vacío legal frente a nuevas formas de manipulación digital que pueden afectar la identidad, el honor y la confianza pública.
Desde el entorno parlamentario remarcaron que las iniciativas, originalmente presentadas en 2024, adquieren hoy mayor relevancia debido al impacto que las tecnologías de IA ya tienen sobre la política, la comunicación, el entretenimiento y la vida cotidiana.
“El objetivo principal debe ser proteger la dignidad de la persona humana frente al avance tecnológico y evitar que la Inteligencia Artificial sea utilizada para deformar la realidad y perjudicar a las personas”, expresó el legislador cordobés.

