
El Gobierno de la Ciudad realizó el operativo Tormenta Negra, donde en simultáneo intervinieron 15 barrios populares del territorio porteño. Detenciones, cierre de búnkers narco y secuestro de vehículos pero con denuncias por vulneraciones de los Derechos Humanos.
En el día de ayer, entre las 19 y las 22, la gestión de Jorge Macri desplegó un “megaoperativo sin antecedentes en las villas porteñas”, según confirmaron. El objetivo del Gobierno porteño era el de “reforzar la seguridad y avanzar con el ordenamiento del espacio público”.
En total se utilizaron 1500 efectivos entre los barrios populares de la Ciudad tales como la villa 31, 1-11-14, 21-24 y Zavaleta, Ciudad Oculta, Barrio 20, Fraga, La Carbonilla, Rodrigo Bueno, Los Piletones, Fátima, Ramón Carrillo, Barrios INTA-Bermejo y Padre Mujica (19), Cildañez y Barrio Mitre.
Para las tareas, trabajó la Policía, agentes de Orden Urbano, Pacificación Barrial, Unidades Especiales (división perros K9, drones, helicópteros y antibombas), Seguridad Comunal e Investigaciones, agentes en motos, cuatriciclos, de la guardia de infantería y de las brigadas antidrogas y sustracción de automotores.
Además intervino personal del Programa de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automóviles, de la Agencia Gubernamental de Control, de Espacio Público, equipos del SAME y Agentes de Tránsito.
El resultado presentado como un rotundo éxito por la gestión de Macri arrojó un saldo de 27 personas detenidas con secuestro de drogas y cinco búnkers cerrados. Además, se clausuraron 25 comercios, en su mayoría dedicados a la venta de celulares presuntamente robados y algunas salitas médicas ilegales, entre otros.
Por otro lado, debido a infracciones de tránsito, se secuestraron 113 motos y 64 autos que fueron enviados a depósito. Además se levantaron de las calles 35 autos abandonados.

Tras los datos presentados por el propio oficialismo porteño, quedaron denuncias por los atropellos del megaoperativo.
El Diputado Nacional de Fuerza Patria, Itai Hagman, condenó a la gestión porteña a través de X: “En su competencia con el Gobierno Nacional por ver quién es más hijo de puta, Jorge Macri ayer lanzó el operativo “tormenta negra” en Barrios Populares”, indicó.
Y denunció: “1500 efectivos para detener a 13 personas. Destruyeron casas y se robaron la mercadería de muchos laburantes”. Y cerró: Hoy puede parecer que está de moda, pero más temprano que tarde esto se va a dar vuelta y ningún porteño se va a olvidar de tanto cinismo”.
Mientras Macri celebra, denuncian violencia en los barrios populares de la Ciudad
Con el megaoperativo Tormenta Negra, el jefe de Gobierno porteño aprovechó para mostrarse presente en el lugar de los hechos y así capitalizar imagen política a su favor.
“Nunca antes hubo un operativo como este, coordinado como nunca antes. Tiene un solo objetivo: proteger el estilo de vida de la Ciudad de Buenos Aires, donde no vamos a tolerar que vengan a instalar la inseguridad, el narcotráfico ni el narcomenudeo”, alardeó Jorge Macri.
El jefe de Gobierno supervisó el operativo desde el Centro de Monitoreo Urbano del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), en Villa Lugano para luego dirigirse hacia la villa 31 de Retiro, en compañía del Jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny.
En tanto, Macri advirtió: “El que venga de afuera a molestar a los porteños que sepa que lo vamos a meter en cana. Y si es extranjero que tenga la certeza de que lo mandamos de vuelta a su país”.
Por último, lanzó un mensaje para intentar amigarse con los vecinos de los barrios populares: “Queremos cuidar a la gente buena que vive en cada uno de esos barrios y atrapar a los delincuentes que se esconden ahí”.

En contrapartida, vecinos y referentes de derechos humanos remarcan que se trató de operativos violentos que criminaliza a los sectores más postergados.
El referente social y abogado defensor en materia de DDHH, Matías Busso, quien es parte de la Asociación contra la Violencia Institucional (ACVI), consideró que el operativo de Jorge Macri es “una constante de esta gestión, es que su gobierno se caracteriza por utilizar a las fuerzas de seguridad para violar todo tipo de derechos humanos”.
A continuación, en palabras a Tiempo Argentino, destacó que estos procedimientos los hace en barrios populares: “Los estigmatiza como si fueran el único lugar donde se cometen delitos, además de ser una violación flagrante de los derechos humanos”.
En tato, consideró que es una medida que “no responde a políticas de seguridad, sino a cuestiones más publicitarias o a demostrar que se hace algo con el costo que lleva para los derechos de las personas”.
Por otro lado, Valeria Muston de la Correpi, le respondió al mismo medio que estos operativos tienen lugar en el marco de una campaña para competir por derecha con el Gobierno nacional.
Por último, enarboló: “En la ciudad con mayor recaudación hacen propaganda diciendo que van a limpiar la ciudad de pobres, criminalizando a los más castigados por esta política”. Y denunció: “Ayer ingresaron fuerzas de todo tipo a los tiros a barrios llenos de niños y niñas en las calles, violando absolutamente la integridad física de las y los vecinos”.

