Jun 3, 2022 | Género & Sexualidad

Marcha Ni Una Menos: “Nos tienen miedo porque no tenemos miedo”

Este 3 de junio, el país se puso los anteojos violetas. Nota al Pie te cuenta cómo fue la previa a la marcha de Ni Una Menos, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ni Una Menos CABA
La Avenida de Mayo se tiñó de negro y violeta, en el reclamo por #NiUnaMenos. Crédito: Valentina Mozzi, Nota al Pie.

Desde 2015, todos los 3 de junio se realiza la marcha en reclamo de Ni Una Menos. Este año no fue la excepción, y las concentraciones se replicaron a nivel nacional. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) desde temprano el centro se paralizó para dar lugar al reclamo que exige el freno de los femicidios y travesticidios.

La cita era frente al Congreso de la Nación. Allí, luego de las 17 horas se leería el documento que refleja las luchas del movimiento feminista. Pero desde las 14 horas, las mujeres y disidencias coparon la zona. 

El corredor feminista iba desde Plaza de Mayo hasta el Congreso. A lo largo de toda la Avenida de Mayo circulaban agrupaciones sociales, políticas, estudiantiles y personas autoconvocadas. 

El panorama era violeta y negro. Violeta porque es el tono que identifica al movimiento feminista. Negro, ya que simboliza el luto por las miles de mujeres que mueren víctimas de la violencia de género. Estos colores se veían en prendas, banderas, carteles y globos de las personas que se preparaban para marchar hacia el Congreso.

Nos tienen miedo porque no tenemos miedo
La Plaza del Congreso iba a ser el escenario de la gran movilización final. Créditos: Federico Grobba, Nota al Pie.

Morir a manos de la violencia machista

El espíritu del día comenzaba a sentirse en la Plaza de Mayo. Allí, frente a la Casa Rosada, cientos de personas se concentraban al inicio de la tarde. La mayoría pertenecía a diferentes agrupaciones sociales, como Armando Conciencias y el MTL

Pero en el centro de la plaza, había personas que vivieron de cerca las consecuencias de la violencia de género. Se trataba de familiares de víctimas de femicidios. Elles se reúnen allí todos los segundos miércoles de cada mes y exigen justicia para las chicas. 

Hoy, su presencia no podía faltar. Junto a les integrantes del Observatorio Lucía Pérez, realizaron una intervención artística. Colocaron las fotos de cientos de mujeres asesinadas, y las intervinieron con brillos y fibrones. Porque su recuerdo no es solo triste, sino que su vida estuvo llena de color. 

Nota al Pie habló con Analía Romero, mamá de Camila Flores. Ella fue asesinada en Santa Fe, en el pueblo de San Guillermo, el 11 de diciembre de 2020. “Quieren hacerlo pasar como suicidio, porque su cuñada es policía y hay muchas manos tratando de cubrir cosas”. 

Analía denuncia que en el caso de Camila hubo muchas irregularidades. “Ni siquiera le realizaron un autopsia”, denunció. Ella no cuenta con abogades, por lo que la lucha por justicia es mucho más difícil. “Espero que por lo menos haya condena social, que la gente sepa lo que hicieron Sergio Damián Boetti y Graciela Viviana Barrios” (sus presuntes asesines), manifestó. 

Junto al resto de familiares de víctimas de femicidios, más temprano en el día tuvieron una reunión en la Casa Rosada con el presidente Alberto Fernández. Analía contó que la misma fue positiva: “Parece que nos van a ayudar está vez”, comentó. 

Nos tienen miedo porque no tenemos miedo
En Plaza de Mayo se realizó una intervención artística en recuerdo a víctimas de femicidios. Crédito: Romina Toledo, Nota al Pie.

La revolución de las pibas

Unas cuadras más allá, en la intersección de la Avenida de Mayo con la 9 de Julio, se escuchaban cantos. “Nos tienen miedo porque no tenemos miedo”, coreaban un grupo de jóvenes con glitter verde y violeta en sus rostros.

Se trataba de las chicas de diferentes centros de estudiantes de colegios porteños. Nota al Pie dialogó con  Isabella, coordinadora turno mañana del colegio Acosta, y con Martina, vocal de Comisión Directiva del colegio Pellegrini.

Isabella explicó que dentro del colegio Acosta tienen un espacio de consejería, en el que 10 representantes se encargan de diferentes temas. Allí, realizan contención de género y se encargaron de la convocatoria para el 3 de junio. “Como centro de estudiantes venimos al Ni Una Menos, al 8M, a estas marchas que son tan importantes para nosotros como jóvenes”.

Por su parte, Martina afirmó que en el colegio Pellegrini la organización viene del lado de les estudiantes. “Intentamos no quedar atrás en las discusiones y seguir pensando que feminismo queremos. No es lo mismo lo que queremos construir ahora que en el 2018”. 

El camino hacia el Congreso

La Avenida de Mayo, entre la Avenida 9 de Julio y el Congreso, se preparaba para la gran cita. Cuando la columna de las integrantes de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLa) comenzó a caminar, se frenó el tránsito y se liberó la calle para la movilización. 

Tomaban sus lugar les puesteres. Se vendía de todo: stickers, pañuelos, remeras, banderas y pines. No faltaban los clásicos puestos de choris y hamburguesas, que le dan a las marchas su olor característico. 

Miles de historias personales se unían en un reclamo colectivo. El grito de Ni Una Menos, que comenzó en 2015 y hoy se escucha más fuerte que nunca. Juntas, las mujeres allí presentes se preparaban para una noche que, a pesar del frío, predecía mucho calor y amor humano. 

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