Jun 3, 2022 | Género & Sexualidad

Chaco: la lucha feminista gritó «Ni Una Menos»

A siete años del femicidio de Chaira Páez, la Ciudad de Resistencia recordó a todas aquellas mujeres víctimas de la violencia de género.
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La organización Sur y MuMaLa unidas con los brazos en alto luchando por aquellas que no están, pero siguen más presentes que nunca. Créditos: Bruno Zamparo

Las calles de la capital chaqueña fueron decoradas de morado y verde.  Con brazos en alto y pancartas de «Ni Una Menos», una multitud de manifestantes exigieron al Estado medidas eficaces contra los femicidios y la violencia de género. En consonancia con la marcha nacional, en la provincia se alzó el lema “Nos mata el machismo, nos golpea la pobreza”. Paula Ojeda, coordinadora de MuMaLa (Mujeres de la Matria Latinoamericana) manifestó que “necesitamos es un Estado Nacional que realmente esté comprometido en terminar con la violencia”.

La marcha que inició en la Plaza España tomó rumbo hacia la plaza central de la ciudad capitalina. La misma contó con la presencia de distintas organizaciones que, a través del altoparlante, hicieron llegar sus exigencias al Estado Provincial. Luego, finalizaron sus reclamos a través de una intervención artística llevada a cabo por la Organización Juvenil SUR.

Paula Ojeda hizo un principal hincapié en su discurso en la falta de compromiso del Gobierno provincial y nacional en las políticas de género; sobre todo en los femicidios ocurridos. “Desde el inicio del año hasta hoy se cometieron 102 femicidios y travesticidios, cuatro de ellos acá en nuestra provincia del Chaco”, denunció.

A la vez, agregó que “en estos siete años del Ni Una Menos ya van cometidos 1956 femicidios y travesticidios, que no son meros números, porque detrás de cada cifra hay una mujer que pidió ayuda y no fue escuchada. Una mujer que el Estado machista y patriarcal le dio vuelta la cara, familias completas que quedaron desechas a causa de la violencia que nos mata a cada día”, expresó Ojeda. 

Luego, resaltó la importancia de una serie de políticas adecuadas y efectivas para reducir y erradicar la violencia machista y los femicidios. La coordinadora de Mumalá reforzó la exigencia de que “el Estado nacional declare la ‘Emergencia Ni Una Menos’. La cual busca que se destine recursos humanos y económicos para prevenir , erradicar y sancionar la violencia de género”.

La economía de las mujeres y disidencias

Otro de los aspectos que se destacaron en la movilización fue las desigualdades económicas y sucesivas presiones que las mujeres y disidencias sufren en lo laboral. Según Ojeda, “Más de un millón setecientos mil, puestos de trabajo femenino se perdieron durante la pandemia del 2020 y 2021. A día de hoy, ni la mitad de ellos se recuperó. Esto significa que la comunidad LGBTQ y las mujeres no tienen las contenciones adecuadas que el Estado debería proveer. Este tipo de decisiones siguen sembrando la desigualdad social”. 

Por su parte, Patricia Lezcano, directora provincial del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) hizo mención de la situación económica que se vive en el país y cómo la misma afecta a este sector. “Estamos atravesando desocupación, pobreza, indigencia. Nuestros salarios no nos alcanzan, tenemos que estar corriendo día a día para poder brindarle lo mejor a nuestras familias, porque todo lo que ingresa lamentablemente nuestra inflación galopante se lo lleva”, dijo. 

Luego, resaltó algunas de las actividades que deben enfrentar con sus ingresos que son pulverizados por la inflación. “Somos nosotras las mujeres las que muchas veces en soledad mantenemos a nuestros hogares, y sufrimos las consecuencias de estos ajustes que está llevando el gobierno nacional. Somos las mujeres las que llevamos adelante la crianza de nuestros hijos, el cuidado de nuestros adultos”, sentenció. 

De este modo, cerró su participación con una exigencia al Estado. “Que se haga presente con acciones que realmente frenen esta problemática que tanto daño hace a nuestra sociedad. Sabemos que cuándo decimos que una mujer ha muerto en manos de su femicida ha dejado a una familia con mucho dolor, a muchos niños y niñas sin su madre”, finalizó Lezcano.

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Laura Martínez Cánepa, Patricia Lezcano y Paula Ojeda hicieron llegar sus reclamos a los despachos de la Casa de Gobierno. Créditos: Bruno Zamparo

Les jóvenes unides 

La Organización Juvenil SUR también se hizo presente en la jornada de lucha, no solo con la presencia, sino con cientos de carteles, banderas y un grito empoderado que colmaba de energía el lugar. Las leyendas de cada gráfica respondían a cada mujer, tanto cis como trans, asesinada a manos de un femicida. 

Laura Martínez Cánepa, coordinadora provincial del movimiento, dejó en claro que van a seguir luchando hasta que no haya ni una víctima más. “Vamos a lograr que el estado implemente las normas, las leyes y las políticas públicas que ya existen para prevenir, erradicar y sancionar la violencia de género. Eso es lo que estamos pidiendo acá: Que se cumplan las leyes que erradican y previenen la violencia de género”.

Deuda con la educación

Además, resaltó las carencias y la falta de compromiso por parte del Estado en lo educativo. Y luego llamó la atención sobre la situación por la cual atraviesan les jóvenes en edades escolares. “Desde nuestra Organización Juvenil SUR realizamos talleres, charlas, capacitaciones, encuentros. Con cada piba y pibe con el que charlamos nos dicen que no se cumple la Ley de Educación Sexual Integral, por eso estamos pidiendo el cumplimiento efectivo de la ESI. También vemos la necesidad urgente de la implementación de la Ley Micaela para la capacitación de funcionarios públicos”, concluyó.

Al finalizar hizo una principal mención a la situación de pobreza por la cual este grupo etario se ve afectado, y sus repercusiones en su formación académica. “También estamos acá por esas miles y miles de jóvenes que dejaron la facultad, que dejaron el colegio secundario, a las niñas que dejaron la primaria, a las mujeres más pobres de nuestros barrios que tienen que pelearla cada día para tener un plato de comida que dar a los pibes”, cerró Martínez Cánepa. 

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Cada leyenda cuenta una historia, una vida. Hoy, el pedido de justicia se convierte en un motivo de lucha. Créditos: Bruno Zamparo

Participantes y recordatorios

El chaco recordó aquellas que ya no están, las que fueron arrebatadas por la violencia machista. Entre los nombres a no olvidar sonaron los de: Liliana Belén Gauna, Fabiola Ramírez, Marilú Robledo, Ramona Benítez, Soledad Sotelo. Por todas ellas, la provincia gritó «Ni Una Menos».

Las actividades estuvieron cubiertas por MuMaLa, El movimiento Juvenil “Sur”, Barrios de pie, ISEPCI. También el área de Economía popular, de gestión y de comunicación popular del partido Libres del Sur y demás compañeres de la organización. 

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