Sep 22, 2021 | Internacional

Asamblea de las Naciones Unidas: discursos polémicos más allá del COVID

Ayer se inauguró este encuentro anual, que contó con destacadas declaraciones de Bolsonaro y Piñera, entre otres mandataries
Desde ayer y durante una semana, les mandataries de los principales países del mundo participan del 76º Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). Crédito: Mundo Sputnik News.

Mediante un estricto protocolo que incluye el uso obligatorio de barbijos, la distancia social y un máximo de siete integrantes por delegación, comenzó el 76º Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en la sede de Nueva York, Estados Unidos

Por las medidas sanitarias vigentes, las reuniones bilaterales se reducirán a un mínimo. Los ejes centrales serán la situación en Afganistán y la desigualdad en la distribución de vacunas, entre otros temas.

En el día de ayer, se ha dado inauguración a la Asamblea anual a través del secretario general de la ONU, António Guterres. Participan el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, el de Brasil, Jair Bolsonaro y el de Turquía, Recep Tayyip Erdogan

También el de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, el Primer ministro de Gran Bretaña, Boris Johnson, el de Israel, Naftali Bennett, el de España, Pedro Sánchez, y el de Venezuela, Nicolás Maduro. No participarán el Presidente de Francia, Emmanuel Macron y el de México, Andrés Manuel López Obrador, entre otres.

Alarmante discurso de apertura

El Secretario general de la ONU, António Guterres, fue el encargado de inaugurar la Asamblea. Con un alarmante discurso de apertura, anunció que “el mundo debe despertarse. Estamos al borde de un abismo y debemos detenernos» debido a múltiples crisis. Mientras que con la pandemia la ciencia fue aprobada por la implementación de las vacunas, por otra parte desaprobó la ética, debido a la creciente desigualdad a nivel mundial.

Denunció que muchas de esas múltiples crisis fueron profundizadas con la llegada del coronavirus que desde China se extendió por todo el mundo a comienzos de 2020. A las desigualdades económicas y de género se sumó la distribución no equitativa de vacunas. También reconoció el regreso de los golpes de Estado, con una división internacional que no ayuda, y los efectos negativos del cambio climático.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue el primer mandatario en ofrecer su discurso. Declaró no apoyar las medidas sanitarias como el pasaporte de vacunación. Además, defendió sus políticas ambientales, mientras que es criticado por muchos países por la situación en el Amazonas y el avance de la deforestación. Crédito: Télam.

En su discurso especificó que «los países ricos podrían llegar a una recuperación económica antes de fin de año. Pero los países pobres podrían sufrir los efectos por años». Además, declaró que «los países nunca deberían elegir entre servir a sus deudas y servir a su pueblo”. Por eso, solicitó a los Gobiernos que impulsen reformas tributarias para combatir la evasión fiscal

En el caso de las vacunas, destacó la asimetría en su distribución, ya que más del 90% de les africanes todavía esperan la primera dosis. Hizo hincapié en la falta de solidaridad cuando más se la necesita e instó a tomar medidas no solo a nivel internacional, sino también a nivel nacional.

Asimismo, se refirió a la crisis climática como una emergencia planetaria. Por eso, remarcó la necesidad de instaurar políticas ambientales en tres ejes referidos a la mitigación, el financiamiento y la adaptación. 

Bolsonaro, la no vacunación

Luego fue el turno del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. Como marca la tradición, es el primer mandatario en hablar. Comenzó su discurso aclarando que iba a “mostrar un Brasil diferente a lo que se publica en los periódicos o se ve en la televisión”.

Continuando con su posición negacionista, criticó las medidas de restricción frente al COVID, como el uso del pasaporte sanitario o cualquier obligación relacionada con la vacuna. “Apoyamos los esfuerzos de vacunación, pero mi administración no apoya los pases de vacunación ni la vacunación obligatoria”. Aun así, remarcó que en Brasil ya se han distribuido y aplicado millones de dosis. Se esperaba que hiciera mención a la donación de vacunas, pero esto no sucedió.

Defendió el uso de medicamentos para el tratamiento precoz sin aprobación científica, en especial la cloroquina. Aseguró que él mismo fue uno de los que se sometieron a un tratamiento inicial con dicha droga. “Desde el inicio de la pandemia, hemos apoyado la autonomía del médico para buscar tratamiento temprano, siguiendo la recomendación de nuestro Consejo Federal de Medicina”, agregó. El mandatario, que ya padeció de COVID, a la fecha no se encuentra vacunado. Mientras tanto, su ministro de Salud dio positivo al llegar a Nueva York para participar de la Asamblea.

Otro de los ejes de su polémico discurso fue la política ambiental en su país, donde recibe muchas críticas. Aseguró que “se duplicaron los recursos humanos y financieros, destinados al fortalecimiento de las agencias ambientales, con miras a eliminar la deforestación ilegal”. 

Pero cabe señalar que durante el año pasado, Brasil tuvo la tasa de deforestación más alta de los últimos 12 años. Así lo informó el Instituto Socioambiental, basado en datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE). Además, las agencias de control ambiental como IBAMA e ICMbio, fueron desmanteladas. 

Piñera por Chile

Mediante un discurso pregrabado desde Santiago, el Presidente de Chile, Sebastián Piñera, emitió su discurso. Comenzó hablando sobre el coronavirus y terminó relacionándolo con las democracias latinoamericanas. Anunció que se encuentran impulsando un tratado para prepararse frente a futuras pandemias. Señaló que «nadie puede asegurar que estas pandemias no se repetirán, pero sí tenemos que asegurar hoy que cuando ello ocurra estaremos mejor preparados».

Fue duro al declarar que «además de razones endémicas, como el bajo crecimiento, la persistencia de las desigualdad y la corrupción, la ineficiencia del Estado y la pobreza extendida. Se suma la pandemia del coronavirus y otras enfermedades igual de tóxicas y letales para las sociedades democráticas y amantes de la libertad, como el virus del populismo, el cáncer de la polarización y la peste de la fragmentación política».

El régimen talibán, que derrocó al gobierno afgano hace un mes, solicitó al Comité de Acreditación de la ONU poder participar de la Asamblea anual. Crédito: elpais.com

En cuanto a la fragmentación política, explicó que se trata de una tendencia hacia una política de identidades y causas individuales o de pequeños grupos. Esto hace imposible articular y procesar las diferentes demandas sociales y dificulta la gobernabilidad.

Respecto al «virus del populismo», comentó que «opera prometiendo soluciones superficiales y fantasiosas, que sabe que no puede cumplir. A cambio de efímeras satisfacciones del corto plazo termina por sacrificar el futuro y debilitar el progreso. También por debilitar las instituciones democráticas y el imperio del estado de derecho”

Sin hacer referencia a ningún país, Piñera acotó que en Latinoamérica «ha surgido una nueva forma de amenaza a la democracia», diferente a las acciones militares o subversivas de las décadas pasadas. «Hoy la principal amenaza proviene de gobiernos electos democráticamente, es decir, con legitimidad de origen. Maniobran para eternizarse en el poder, avasallan la independencia de los otros poderes del Estado, cooptan los órganos encargados de supervigilar los procesos electorales y muchas veces aplastan a los opositores».

Crisis de Chile

También se refirió a la crisis social ocurrida en su país en 2019, donde hubo «legítimas demandas sociales de la ciudadanía». Pero destacó que tuvieron «una ola de violencia inusitada e inaceptable». Las manifestaciones terminaron con muertos, heridos y gran cantidad de detenidos o judicializados por protestar.

Aunque omitió hablar de la represión llevada a cabo por las fuerzas de seguridad, expresó que «Chile fue capaz de encauzar ese estallido social y sus legítimas demandas a través de un proceso pacífico, institucional y democrático». Mediante un plebiscito, se sustituyó la anterior carta magna del país, heredada del dictador Augusto Pinochet, por la nueva Convención Constitucional.

«La mayoría de los chilenos esperamos que esta Convención proponga el texto de una nueva Constitución, mejorando y corrigiendo todo aquello que debe ser enmendado. Pero también incorporando mayor equidad y justicia social, proteja nuestras libertades, recoja nuestra tradición republicana y recoja los valores de nuestra sociedad», expresó.

Talibanes piden participar

A través del Ministro de Exteriores Amir Khan Muttaqi, el régimen talibán solicitó, mediante una carta al Secretario general de la ONU, António Guterres, expresarse en la Asamblea. Se espera que Naciones Unidas acredite o no al embajador nombrado por los fundamentalistas.

El régimen talibán, que recientemente se apoderó de Afganistán, pretende dirigirse a la comunidad internacional a través de su participación en la Asamblea de las Naciones Unidas. 

En la carta también especifican que su nuevo embajador ante la ONU es Suhail Shaheen, su portavoz en Doha, Qatar. De esta manera desautorizan a Ghulam Isaczai, quien ejerce como representante ante ese organismo internacional del anterior gobierno afgano. Además, ya había enviado una carta indicando la lista de miembros de la delegación afgana. Por lo que el Comité de Acreditación de la ONU, que tendría que sesionar antes del próximo lunes, debe decidir quién va a representar a Afganistán. Mientras tanto, Isaczai permanecerá en su puesto hasta que Naciones Unidas tome una determinación.

Dicho comité está integrado por 9 miembros, entre los que se encuentran China y Rusia. Estos países son los únicos que han demostrado cierta inclinación a reconocer el gobierno de los talibanes, mientras el resto del mundo se niega a aceptar al régimen talibán en Afganistán. 

Los fundamentalistas islámicos necesitan el reconocimiento internacional porque la economía de su país depende en gran parte de la ayuda económica. Sin ir más lejos, durante el 2020, el 40% del PBI del país provenía de fondos internacionales, que ahora se encuentran bloqueados.

Por su parte, el Secretario general de la ONU, Guterres, consideró que la necesidad de este reconocimiento internacional puede servir para negociar un gobierno más inclusivo, donde se respeten los derechos humanos, principalmente de niñas y mujeres.

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