Ago 2, 2021 | Sociedad

Santuario lxs Salvajes: vidas salvadas

Ubicado en Abasto, aloja a más de 300 animales rescatados de la explotación. Nota al Pie conversó con su coordinadora, Melissa Lobo.

Amilcar, integrante del Santuario. Créditos: Archivo personal de la entrevistada.

Frente a una industria que se encarga de explotar y asesinar a los animales considerados de granja para el consumo humano, surgen propuestas de liberación a sus víctimas. Una de ellas son los santuarios de animales que se encargan del rescate y resguardo de los mismos.

En Abasto, La Plata, se encuentra ubicado el Santuario Lxs Salvajes. En torno a eso, Nota al Pie dialogó con su coordinadora, Melissa Lobo, quien explicó sus actividades y relató algunos de sus rescates.

Comienzos como refugio

El Santuario comenzó en 2013 como un refugio de animales en un predio alquilado en City Bell. Al no tener un espacio propio, los animales solo podían estar de tránsito allí.

El proyecto surgió de Jonatan Leguiza, quien al ir a comprar a la carnicería que tiene también un matadero en Gorina, observó al camión jaula ingresar. Así fue como decidió dejar de comer carne, empezó a investigar y descubrió el veganismo.

Leguiza conoció a un ternero bebé de aproximadamente tres meses en su camino al trabajo. Al saber que terminarían matándolo, conversó con su dueño para que se lo venda. Hoy en día desde el santuario están en contra de la compra venta animal y no ingresan animales que hayan sido comprados. Sin embargo, en su momento Jonatan quería ayudar y rescatarlo y lo hizo.

Locoto “es uno de los chanchos más mimosos, le encanta la gente”. Créditos: Archivo personal de la entrevistada.

El torito fue bautizado como Aldebarán y hoy lleva casi ocho años en el santuario. Después de él vino Shain, quien fue la causante del click para entender que si le seguía comprando al mismo hombre lo ayudaba con su negocio. “El tipo con esa plata que le daba él, compraba más animales en el tambo y los vendía”, explicó Melissa Lobo.

El refugio se mantenía con el sueldo de trabajador portuario de su fundador. Cuando empezaron a ingresar más animales, se comenzaron a pedir donaciones.

Santuario

En 2017 se presentó la idea de conseguir un espacio propio y en 2019 se pudo concretar la compra en la zona de Abasto, La Plata.

El espacio es cerrado al público y todavía está en construcción debido a que se tuvo que empezar desde cero. “La idea del santuario es que los animales vivan ahí para siempre y tranquilos, es decir, que no se les invada su espacio, que se los respete y que no haya un montón de personas queriendo tocarlos”, comentó Melissa.

Su coordinadora contó que en ese momento había aproximadamente 100 animales. La mayoría eran cabras que fueron rescatadas ante el cierre de la República de los Niños. Al estar embarazadas, comenzaron a tener crías y se llegó a tener 300 animales.

Rescate camino al matadero

Hace dos años, en la autopista Buenos Aires-La Plata a la altura de Dock Sud, Lizander y Luciano saltaron de su camión jaula. Ante el alerta, voluntaries del refugio que se encontraban en La Boca acudieron al rescate.

“Los animales dentro del camión jaula son considerados cosas, en general son considerados cosas, tienen un seguro y a esas cosas responde el seguro”, reveló Lobo. Por lo que une de les voluntaries habló con el dueño de la carga y el mismo los cedió.

Además, explicó que más que nada fue porque estaban heridos ya que para poder trasladar animales vivos, tienen que trasladarse si o si en batán. Esto significaba un costo mayor para su dueño.

Liza, oveja refugiada en el Santuario. Créditos: Archivo personal de la entrevistada.

Al ser animales del sistema feedlot, afirma que cuando llegaron no sabían ni comer ni tomar agua. “Fue todo un aprendizaje porque ellos no sabían eso que es lo más básico de ser un animal que es alimentarse y no se querían acercar a nosotros porque claramente nos tenían miedo con toda razón”, declaró.

Asimismo, el sistema feedlot se encarga de volverlos animales de engorde. Cuando llegaron al santuario pesaban 600 kg, una cifra en contra de lo natural. “Tenemos animales que tienen siete años y pesan 600 kg”, remarcó.

Libéralos de sus jaulas

El equipo de Santuario Lxs Salvajes hoy en día está realizando un proyecto de adopción de gallos de pelea rescatados. A través de un allanamiento se descubrió un hombre que contenía aproximadamente 70 gallos en su hogar.

Su coordinadora comenta que al otro día que fueron quedaban 54, por lo que la comisaría les alertó. Ahora mismo se encuentran en tránsito debido a que no pueden convivir entre sí. Sin embargo, “después conviven súper bien con las personas y con los demás animales”.


“Ya intentamos sacarlos, igual salen todos los días un ratito pero igual no es vida eso, entonces lo que intentamos es darlos en adopción”, afirmó.

Nada es lo que parece

Locoto es un chancho que llegó de Misiones. Al mes de vida, se escapó de la chanchería en la que se encontraba, llegando al destino de unas chicas veganas que quisieron adoptarlo. Sin embargo, se vieron imposibilitadas por ser una zona de muchos perros salvajes que querían atacarlo.

Por eso, comenzaron en la búsqueda de un refugio que lo reciba y dieron con el Santuario. Se pusieron en campaña para juntar la plata que necesitaban para cubrir el traslado legal de Locoto que, al año de vida, llegó a La Plata.

Lobo destacó que “es uno de los chanchos más mimosos, le encanta la gente”; y recordó: “Yo tenía a mi familia en el campo y veía a los animales y veía que eran malos”.

Afirmó que la primera vez que los vio con “sus personalidades” fue cuando fue al refugio por primera vez como voluntaria. Por lo que pudo conocer “lo que era un animal en libertad, siendo ellos mismos, sin la personalidad coartada dentro del maltrato y la explotación”.

Sustento y apoyo

En este momento en el Santuario están viviendo Jonatán y voluntaries fijes que viven ahí y luego van voluntaries de día fijo que van a colaborar con el espacio.

Sin embargo, los voluntariados están suspendidos, ya que a causa de la pandemia se restringió al máximo el tema del ingreso de personas nuevas. Por lo cual se espera que a fin de año se pueda retomar. Generalmente eran los fines de semana, sin límite de personas y eran para hacer tareas de limpieza, de construcción, entre otras.

También se puede ayudar al refugio a través del sistema madrinas y padrinos. Es una colaboración mensual que les permite a las personas ir a visitar el refugio en su momento.

Incluso trabajan con una aplicación internacional que se llama Abillion, que les permite recibir donaciones de todo el mundo. De manera gratuita, haciendo reseñas de productos veganos o de platos veganos de restaurantes que pueden ser veganos o no, se les puede donar 1 dólar.

Si querés donar al Santuario Lxs Salvajes para que puedan seguir realizando su trabajo poder hacerlo haciendo click aquí.

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