Jun 21, 2021 | Cultura, Sociedad

Juan Forn, murió ayer por la tarde, a los 61 años

Despedida al escritor, editor, periodista, traductor de novelas y cuentos, destacado por su estilo único.
Autores, lectores, editores y amigos lamentaron en redes sociales la pérdida de Juan Forn. Crédito: Télam.

Cosechador de múltiples oficios de la palabra, Juan Forn murió en Villa Gesell este domingo, a los 61 años, de un infarto. Estaba acompañado por Matilda, su hija. Radicado en dicha localidad costera desde el 2002, tras un coma pancreático. Buscó un lugar más tranquilo para sumergirse en el oficio que lo apasionaba desde pequeño, escribir. 

Había nacido el 5 de noviembre de 1959 en la Ciudad de Buenos Aires. Fue traductor desde joven, de autores americanos como John Cheever y Hunter S. Thompson, ya que su abuela era inglesa, y fue el inglés su segunda lengua. Luego incursionó brevemente en la poesía. Al terminar la escuela, hizo un viaje a Europa que reavivó su deseos de escribir.

Sus obras

Así en  1980,  comenzó a trabajar como editor en Emecé y Editorial Planeta, donde creó la colección Biblioteca del Sur. Y emprendió su etapa de escritor de novelas. También, fue fundador del Suplemento Radar, columnista de Página/12, y actualmente director de la colección Rara Avis de editorial Tusquets.

Su gran acierto en la literatura argentina fue con una antología de relatos «Nadar de noche», en la cual se vislumbra un potente relato homónimo en el que rinde cuentas con la figura ausente de su padre. También fue autor de obras como: «Puras Mentiras», «Frivolidad» y «María Domecq«.

Desde el 2015 comenzó a editar “Los Viernes”, una selección de sus contratapas en Página/12; testimonios de cuatro volúmenes más un ensayo. Recibió en 2007, el Premio Konex de platino en periodismo literario, mientras que en 2017, la misma fundación le otorgó el diploma al mérito.

Su etapa más intensa fue encabezando el suplemento Radar, que marcó un antes y un después en la forma de considerar el periodismo cultural en la Argentina. En una noche de amigos, la mayoría músicos de rock, el autor sufrió una pancreatitis. Y los médicos le recomendaron un poco de paz.  Le llevó 15 años más encontrar su lugar, Villa Gesell, donde se fue a vivir con su esposa y su hija pequeña. Hace poco donó dos mil ejemplares de su colección personal de libros para la Biblioteca Popular del lugar,  y solo se quedó con sus escritores favoritos, o los que pensaba releer.

Despedida de sus lectores y colegas

Desde anoche, la trascendencia de su muerte revolucionó las redes sociales con mensajes de cariño hacia el escritor. Y medios donde trabajó los despedían pese a casi no aceptar la pérdida, el diario Página/12, citó: “La noticia fue un baldazo de agua fría. La muerte de Forn es inexplicable, enluta a la literatura argentina″. En Twitter se pueden leer mensajes como el de Ingrid Beck, la fundadora de la Revista Barcelona: “Chau, Juan Forn, te vamos a extrañar mucho”.

La escritora Carolina Sanín, desde Colombia, expresaba: «Acabo de enterarme de la muerte de Juan Forn. No lo puedo creer. Lector increíble, gran escritor, delicia de conversador, hombre generoso. Divino. No va quedando uno solo de los buenos. Qué tristeza».

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