
Este jueves finalizaron la fase play-off de la Copa Sudamericana con los encuentros de vuelta y un pobre desempeño de los equipos argentinos. Tigre pasó de fase gracias a lo hecho la semana pasada y Boca hizo lo propio desde la pena máxima luego un partido que no estuvo a la altura. Por su parte, Lanús se trajo una histórica derrota desde Perú, que sentenció su suerte a nivel internacional y no podrá ganar el bicampeonato.
Gol salvador
El primer equipo en jugar la revancha fue Tigre el martes como local de Nacional de Uruguay luego de lo que fue una goleada 3-0 en suelo charrúa. Sin embargo, la historia no se pudo repetir y cayó 2-1; aunque, el resultado global le dio la ansiada clasificación a octavos. En la próxima instancia enfrentará a Montevideo City Torque durante la segunda semana de agosto y quedó como el único equipo argentino de su lado del cuadro.
Con respecto al partido, la visita tomó la iniciativa en busca de un descuento y tuvo sus frutos en el amanecer de las acciones. Un mal pase hacia atrás de Gonzalo Martínez cayó en Maximiliano Gómez que anotó unverdadero golazo de afuera del área. La ventaja enalteció al conjunto uruguayo que mantuvo un absoluto control en el primer período. De hecho, a los 31’ llegó el segundo con Maximiliano Silvera tras la ratificación del video arbitraje (VAR).
La diferencia de dos se mantuvo hasta el entretiempo pero en el complemento la sintonía cambió a favor del dueño de casa. El Matador dominó e intentó conseguir la anotación que liquide la llave. Ese mismo anhelo apareció a los 65’ con Santiago López pero la tecnología lo anuló por fuera de juego. No obstante, el manejo del Pity, quien se hizo cargo de pelota, y la explosión del ex Independiente permitieron la reacción argentina.

Cabe mencionar que Ignacio Russo fue amonestado por un fuerte planchazo y será baja para la ida de la siguiente ronda. Lo cierto es que en el segundo tiempo Nacional no generó nada de peligro y lo pagó caro a falta de 10’ para el final. El lateral izquierdo Nahuel Banegas comandó una contra para asistir en soledad a López que definió a sangre fría ante un arquero estático. Pese a que sufrió de más, Tigre fue paciente y logró el pasaje a puro corazón.
Derrota dolorosa
Durante el miércoles prosiguió la acción con Lanús en la altura de Perú contra Cienciano en un encuentro que le salió mal en todo momento. Al igual que el Matador, el Granate también obtuvo un buen resultado en la ida con un 2-0 en Buenos Aires pero las condiciones geográficas complicaron los planes visitantes. El cuadro del sur bonaerense perdió 4-0, se despidió de forma prematura y no podrá defender su título de 2025 en la Copa Sudamericana.
El desenlace no estuvo del lado argentino ya que la etapa inicial culminó 3-0 y la desesperación de Lanús fue su peor enemigo a la hora de descontar. Más allá del desenlace final, el Granate pretendió jugar de igual a igual desde el arranque al punto que generó la primera aproximación de riesgo pero su método duró poco. En ese sentido, una desatención defensiva en el juego aéreo a los 7’ encaminó la apertura del marcador con Carlos Garcés que marcó de carambola.
A pesar del gol tempranero, el trámite del cotejo mantuvo un ritmo dinámico con ocasiones por lado pero que no pudieron doblegar las respuestas de los goleros. Sin embargo, a los 39’ los locales aprovecharon la altura y Alejandro Hohberg remató de larga distancia para sorprender a un tapado Nahuel Losada. Sin el 2-0 no fue suficiente para desmoronar cualquier ilusión, en los minutos adicionales Garcés convirtió su doblete con una buena anticipación de cabeza.

De cara al segundo tramo, Lanús buscó a toda costa el gol que los deje con vida pero el nerviosismo se apoderó del equipo y pecó en la estocada final. En ese sentido, hubo llegadas pero sin mucho peligro o precisión para alterar el tanteador. Con los argentinos jugados al ataque, Cienciano cerró la goleada en el último minuto agregado con Hohberg que también marcó por duplicado para que el cuadro incaico enfrente a Botafogo en octavos.
Sufrida resolución
La última presentación la brindó Boca en Chile con un traspié 1-0 ante O’Higgins que nadie esperaba luego del éxito local por la mínima en la Bombonera. Frente a este panorama, la llave se definió 4-3 por penales y el siguiente rival copero será Recoleta de Paraguay, la gran sorpresa del torneo. Lo cierto es que los equipos argentinos no lograron imponer su favoritismo contra rivales de menor calibre y la competencia está cada vez más equitativa.
Los minutos iniciales estuvieron divididos con tenencia para ambos equipos, aunque el local contó con las ocasiones más claras sin mucho riesgo. A su vez, el Xeneize depositó la transición de juego en Leandro Paredes con los pases filtrados o el desequilibrio de Tomás Aranda que fue el mejor en la primera mitad. La sensación en la cancha era que el visitante no estaba del todo cómodo y que su defensa podría vulnerarse en todo momento.
Para la segunda parte un punto clave que vislumbró el mal partido de Boca fue la acumulación de infracciones cerca de su área y algunas tarjetas amarillas. El equipo de la Ribera cada vez retrocedía más en su campo y todo se le hizo cuesta arriba a los 72’ cuando Nicolás Figal cometió un mal movimiento que complicó a sus compañeros. El central cabeceó una pelota de lateral hacia adentro del área y le sirvió el tanto a Francisco González que remató de volea.
Ante el panorama de la desventaja, Boca buscó la reacción milagrosa pero no pudo con un disparo de Leonel Flores al travesaño y dos grandes tapadas de Omar Carabalí contra Aranda. En tanto, durante la tanda el anfitrión falló el tercero con Thiago Vecino que elevó su tiro y el cuarto con Luis Pavez que atajó Álvaro Montero. Mientras que, el portero chileno contuvo el remate de Aranda tras picarla pero Lautaro Blanco selló la clasificación con el quinto de la serie.

