
Un terreno perteneciente al Estado nacional, ubicado en Francisco Acuña de Figueroa 981, en el barrio porteño de Almagro, volverá a ser subastado luego de que fracasaran los tres intentos anteriores para venderlo. En esta oportunidad, el lote será ofrecido con una base de US$381.690, una cifra inferior a la fijada en las convocatorias previas que reactivó el reclamo de vecinos para impedir la operación y avanzar con un proyecto que propone transformarlo en una microreserva urbana.
El terreno tiene una superficie de 230,31 metros cuadrados, se encuentra entre medianeras y permanece sin edificaciones. Desde hace años su destino enfrenta dos posturas: mientras el Estado nacional impulsa su venta mediante subasta pública, el Colectivo Relieve, integrado por vecinos de la Comuna 5, sostiene que el terreno debería permanecer en manos públicas para convertirse en uno de los pocos espacios verdes con suelo absorbente de un barrio con alta densidad edilicia.
El nuevo llamado despertó nuevamente la preocupación del colectivo, que además cuestionó la continua reducción del precio base fijado para el inmueble. La primera convocatoria, realizada en noviembre del año pasado, establecía un valor de US$472.982. En el segundo intento, previsto para febrero de este año, la base descendió a US$425.683,80. Ahora quedó fijada en US$381.690, lo que representa una baja de más de US$91.000 respecto del primer remate.
Desde Relieve advirtieron que, según sus cálculos, el valor establecido se encuentra por debajo de los precios de mercado. “En esta nueva subasta, el valor del lote se rebajó a US$381.690, es decir US$1.659 el metro cuadrado de suelo”, señalaron. Además, indicaron que, de acuerdo con informes inmobiliarios tomados como referencia, el valor del metro cuadrado de tierra en Almagro ronda los US$2.200.
Con esa comparación, los vecinos estiman que existiría una diferencia cercana a US$124.000 entre el precio fijado para la subasta y el valor que tendría el terreno según esas referencias. “¿Quién se beneficia de rematar una tierra pública 124.000 dólares más barata de lo que vale en el mercado?”, cuestionaron en un comunicado difundido tras conocerse la nueva convocatoria.
El colectivo también reclamó la intervención del Gobierno porteño y de la Legislatura para evitar que el lote sea vendido. “Cada día que pasa es una oportunidad que se pierde, tanto por parte del Gobierno de la Ciudad como de los distintos bloques legislativos”, sostuvieron, al insistir con la necesidad de preservar el inmueble como espacio público antes de que se concrete la operación.
Una propuesta para crear una microreserva urbana
La iniciativa impulsada por Relieve comenzó a desarrollarse en 2021 y plantea convertir el terreno en una microreserva urbana. La propuesta se apoya en una característica poco habitual en el barrio: el lote permaneció durante años sin construcciones, lo que permitió el crecimiento espontáneo de vegetación sobre un suelo que aún conserva capacidad de absorción.
El predio está ubicado en la manzana delimitada por Acuña de Figueroa, Rocamora, Guardia Vieja y la avenida Medrano, en una de las zonas más densamente pobladas de la Ciudad. Si bien se encuentra próximo a las avenidas Corrientes y Córdoba y a la estación Medrano de la línea B de subte, está relativamente alejado de los principales espacios verdes: Plaza Almagro se encuentra a unos 750 metros y Parque Centenario a más de un kilómetro y medio.
Para los vecinos, esa escasez de áreas verdes convierte al terreno en una oportunidad difícil de reemplazar. Según un relevamiento realizado por habitantes de la Comuna 5, Almagro cuenta con aproximadamente 34.500 habitantes por kilómetro cuadrado y dispone de apenas 0,2 metro cuadrado de espacio verde por habitante.
El proyecto propone conservar la vegetación ya existente, preservar la mayor cantidad posible de suelo absorbente, incorporar especies nativas y habilitar el acceso público sin modificar sustancialmente las condiciones ambientales del lugar. “El terreno ya posee las características necesarias para ser conservado como espacio verde. Requiere una inversión mínima para abrirlo a la comunidad y mejorar las condiciones de vida en el barrio”, sostienen desde Relieve.
La propuesta también llegó a la Legislatura porteña mediante un proyecto que solicita al Ejecutivo de la Ciudad gestionar ante el Gobierno nacional el traspaso del inmueble para destinarlo formalmente a espacio verde público. Además, plantea modificar la normativa urbanística para impedir que el lote pueda destinarse en el futuro a un desarrollo inmobiliario.
Para sus impulsores, la iniciativa podría convertirse en un antecedente para otros barrios con escasez de terrenos disponibles para plazas o parques. “Nuestro proyecto se propone aportar a la discusión en torno a cómo mejorar los índices de superficie verde en una ciudad donde crecen más edificios que árboles”, concluyeron.

