
Hay regresos que tienen el sabor de un reencuentro. Después de dos años protagonizando ficciones en Ecuador, Nicolás Maiques vuelve a pisar un escenario argentino con la misma ilusión de sus comienzos, pero con una mirada completamente distinta sobre la profesión.
Estuvo residiendo en Guayaquil y actuó en la primera temporada de la serie “Los García”, que se estrenó el 8 de octubre de 2024 y finalizó el 23 de diciembre del mismo año. Debido a su gran popularidad, estuvo también en la segunda temporada, llegó a las pantallas por Ecuavisa el 18 de agosto de 2025 y concluyó el 22 de diciembre de 2025, manteniendo a la audiencia enganchada con los enredos y el humor característico.
El artista que conquistó al público desde sus recordados personajes en “Rebelde Way” y “Floricienta”, ahora protagonizará “Un cambio inesperado” junto a Nazarena Vélez y Santiago Caamaño.
La comedia está escrita por Casper Esposito y Belén Gomensoro; dirigida por Carlos Kaspar; y producida por Nazarena Vélez. Maiques interpretará a Andy, un personaje creativo, llamativo y fundamental para el desarrollo de una historia que invita a reír, pero también a reflexionar sobre la empatía. El estreno tendrá lugar el viernes 7 de agosto a las 22:00 en el Teatro Picadilly (Avenida Corrientes 1524, Caba). Las entradas se pueden adquirir a través de Plateanet.
Nicolás Maiques y su regreso esperado
Durante los últimos dos años, el ex participante del reality “El Hotel de los Famosos” estuvo instalado en Ecuador grabando exitosas producciones. La distancia con Argentina hizo inevitable una pausa teatral en su extensa carrera que inició cuando tenía 11 años de edad.
Sin embargo, el regreso no responde únicamente a una necesidad artística, sino que además tiene que ver con las personas. “Tenía muchas ganas de volver al teatro. Había otros proyectos dando vueltas, pero cuando me ofrecieron esta obra hubo dos cosas que me atraparon enseguida: la historia y las personas con las que iba a compartir el escenario”, confesó.

“Con Nazarena y Santiago hacía tiempo que queríamos trabajar juntos, y con Carlos Kaspar ya nos conocíamos porque me había dirigido en “Chicos Católicos, Apostólicos y Romanos”. Desde el primer encuentro hubo una energía hermosa”, acotó.
Para el actor, esa química vale tanto como cualquier libreto. “Entre nosotros no hay competencia, no hay egos. Nadie intenta opacar al otro. Todos trabajamos para que la obra sea lo mejor posible”, manifestó.
Andy, un personaje construido desde la libertad
Si algo caracteriza a Nicolás Maiques es su capacidad para apropiarse de cada personaje y encontrar detalles que lo vuelven único. Con Andy volvió a ocurrir. Aunque el texto ya funcionaba, encontró espacio para sumar ideas propias: “El director nos da mucha libertad para probar cosas. En los ensayos aparecen nuevas formas de decir una frase, pequeños gestos, ocurrencias. Todo pasa por el filtro del juego”, comentó.
Fue en uno de esos ensayos cuando apareció la característica más llamativa de Andy. Se le ocurrió que hablara como un español, algo que no estaba escrito y que surgió al recordar al influencer español Aless Gibaja. A partir de esa inspiración comenzó a construir una identidad para el personaje que en la historia es compañero de trabajo y amigo de Roxana.
“Voy a usar una pelada con una peluca larguísima desde la mitad de la cabeza hacia atrás. Además, el vestuario será muy llamativo y estridente. Me divierte porque es un personaje diferente a otros personajes gays que hice anteriormente”, comentó.
Una comedia que habla de ponerse en el lugar del otro
Más allá del humor, “Un cambio inesperado” propone una reflexión sobre la empatía. La historia presenta a una pareja, Raúl y Roxana, que por un hecho extraordinario intercambian sus cuerpos y comienzan a experimentar la vida desde la mirada del otro.
Al respecto Maiques opinó que “hay algo mágico que aparece como en la película “Freakier Friday”. La trama se centra en una madre y su hija que, a causa de un hechizo de una galleta de la fortuna, intercambian cuerpos por lo que ambas deberán pasar un tiempo indefinido en el cuerpo de la otra, y encontrar una manera de revertir lo sucedido. Así como ellas tienen ese cambio de cuerpo, lo mismo pasa acá con la pareja”, comentó.
Por otro lado, agregó que el mensaje de la obra es “una metáfora hermosa de la empatía. De ponerse en el lugar del otro”. “Ellos empiezan a entender la vida, los complejos, las angustias del otro, todo del otro y el vínculo mejora. Y mi personaje es el grano en el culo de ellos, porque los interrumpe siempre en los momentos más inoportunos y viene con una noticia que genera cambios en la historia”, afirmó.
Un elenco unido por la buena energía
Aunque los ensayos comenzaron poco tiempo antes del estreno, la conexión entre los actores fue inmediata. “Ensayamos apenas tres semanas, pero fueron jornadas muy intensas”, destacó Maiques para quien la afinidad humana terminó siendo tan importante como la parte artística.
“Todos estamos en una etapa de la vida donde entendemos mucho lo que le pasa al otro. Eso hizo que la convivencia fuera muy natural”.
Una historia para cambiar de vida
Más allá de la trama y del humor, Nicolás Maiques tiene como objetivo que el público después de la función diga: “Qué linda historia me contaron”, pero inmediatamente agregó otro deseo. “Si además alguien sale pensando que necesita comprender un poco más a su pareja, a sus padres, a sus hijos o a un amigo, entonces la obra habrá cumplido su misión. Que se vayan con la reflexión de la empatía, pero, sobre todo, viviendo un hermoso momento divertido porque a mí me encanta entretener, más allá del mensaje que dé la obra. Que el público se olvide de sus problemas, se vayan con una mezcla de emociones, no con una sola cosa”, reiteró.
Elegir la paz también es un éxito
Con más de 20 años de carrera, el creador del personaje “Por Siempre Sofía” aseguró que la verdadera transformación ocurrió fuera del escenario. “Cuando tenía 20 años todo era adrenalina. Hoy disfruto de otra manera” y reconoció que aprendió a poner límites.
“Me retiré de lugares donde sabía que no la iba a pasar bien. Elegí la tranquilidad y los buenos vínculos. A partir de ese cambio interno empezaron a llegar proyectos mucho más saludables”, enfatizó.
Un presente lleno de desafíos
Mientras prepara el estreno de “Un cambio inesperado”, el actor ya tiene confirmados nuevos proyectos. Volverá al cine con “El Vengador de Animales», secuela de “Naturaleza Muerta”, dirigida por Gabriel Grieco.
También en septiembre del 2027, viajará a Lima para protagonizar la comedia de humor negro “Secuestro VIP”, bajo la dirección de Jesús Álvarez. Y en paralelo, asumirá uno de los mayores desafíos de su carrera reciente: Una obra dramática sobre los desaparecidos, escrita y dirigida por Bruno Tignanell y Carlos Márquez en la producción, llegará al Centro Cultural de la Cooperación de la Ciudad de Buenos Aires. «Me entusiasma mucho poder combinar la comedia con un proyecto tan comprometido. Como actor necesito transitar distintos universos».
Ecuador, el lugar donde encontró otra familia
Si hay algo que emociona especialmente a Maiques es recordar su paso por Ecuador. Todo comenzó con mi amistad con Gabriela, que terminó convirtiéndose en un vínculo para toda la vida. «Le dije a la mamá de mi amiga: si usted es la mamá de mi hermana, también es mi mamá”, recordó.
Desde entonces, Guayaquil dejó de ser una ciudad de trabajo para convertirse en un hogar. «Tengo ropa, zapatillas, una bicicleta y muchísimas cosas allá. Cuando vuelvo, siento que regreso a mi casa».

Entre los recuerdos aparecen también los sabores de la gastronomía ecuatoriana: El bolón de verde (plátano cocinado o frito pisado). Los desayunos de los sábados en el Mercado de Sauces 9, ylos viajes en Metrovía (Sistema de Autobús de Tránsito Rápido). Las costumbres cotidianas que terminaron formando parte de su vida ecuatoriana.
Porque, aunque hoy el telón vuelva a levantarse en Buenos Aires, una parte de Nicolás Maiques sigue viviendo del otro lado del continente.
Y quizá esa sea la mejor definición de este presente: Un actor que vuelve al teatro sin dejar de llevar consigo todo lo que el camino le enseñó. Más sereno, más libre y convencido de que el verdadero éxito no pasa solamente por los aplausos, sino por elegir cada día los escenarios donde también se pueda ser feliz.

