
El consumo privado volvió a mostrar signos de debilidad en junio. De acuerdo con el Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, el gasto de los hogares cayó un 1,1% en términos interanuales, lo que representa la séptima baja consecutiva frente al mismo mes del año anterior.
El informe indica que durante el primer semestre de 2026 el consumo acumuló un retroceso del 1,7% respecto del mismo período de 2025, consolidando una tendencia de menor dinamismo en la demanda interna.
No obstante, la medición desestacionalizada mostró una mejora del 1,2% en comparación con mayo. Según los autores del estudio, este resultado marca una recuperación mensual luego de dos meses de virtual estancamiento en los niveles de consumo.
El ICP-UP busca anticipar la evolución del gasto de consumo final de los hogares mediante el procesamiento de más de 30 indicadores de alta frecuencia, entre ellos ventas minoristas, patentamientos de vehículos, recaudación tributaria y otros datos de actividad económica.
Bienes semidurables, los más afectados en el consumo privado
El análisis por rubros muestra desempeños dispares. Los bienes semidurables, categoría que comprende principalmente indumentaria y calzado, registraron la mayor contracción, con una caída interanual del 3,8%.
En tanto, los bienes durables retrocedieron un 1,2%, mientras que los servicios recreativos permanecieron prácticamente sin cambios. El único segmento que exhibió un crecimiento fue el consumo masivo, que avanzó un 1,1% respecto de junio del año pasado.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) July 14, 2026
Un hogar de cuatro integrantes necesitó $1.531.473 para superar el umbral de pobreza en junio de 2026: 2,2% más que el mes previo y 35,7% a nivel interanual https://t.co/Syqdh2nFFq pic.twitter.com/0l9YyWBAoz
Fuerte caída en el consumo de carne vacuna
Dentro del rubro alimentos, el informe detectó comportamientos muy diferentes según el tipo de producto. El consumo de carne porcina aumentó un 3,9% interanual, mientras que el resto de las principales proteínas mostró retrocesos.
La mayor caída correspondió a la carne vacuna, cuyo consumo descendió un 13,5%. También disminuyó el consumo de carne aviar, con una baja del 8%. A su vez, las ventas de combustibles al público se redujeron un 2,4% en la comparación interanual.
Señales mixtas en bienes durables
El sector de bienes durables presentó indicadores con comportamientos contrapuestos. Mientras el patentamiento de motocicletas creció un 42,3%, el de automóviles cayó un 13,7% durante junio.
Otros indicadores vinculados a la actividad también reflejaron un menor nivel de consumo. Los despachos de cemento en bolsa retrocedieron un 5%, mientras que la facturación de electrodomésticos registró una caída del 11,6%.
Restaurantes, supermercados y comercios también mostraron bajas
El estudio señala que el gasto destinado al esparcimiento continuó debilitándose. En ese sentido, el consumo en restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registró en junio su cuarta caída interanual consecutiva, con una disminución del 3,7%.
La tendencia también se observó en los centros comerciales. Las ventas de ropa y calzado descendieron un 7,2%, mientras que las compras en supermercados cayeron un 13,8% en comparación con igual mes del año anterior.
Por último, el informe advierte que otros indicadores asociados al nivel de actividad y al financiamiento también reflejaron un escenario de menor capacidad de consumo. La recaudación del IVA, medida en términos reales, cayó un 4,2% en junio. Además, las compras con tarjeta de crédito retrocedieron un 5,2% y los préstamos personales disminuyeron un 2,2%, evidenciando una menor utilización del financiamiento por parte de los hogares.

