
Si bien el foco principal de la Selección Argentina en la previa del Mundial 2026 recae en la nómina final de 26 convocados, hubo otros apellidos que tuvieron algo de atención. El técnico Lionel Scaloni convocó a 7 sparrings para evitar posibles pormenores físicos en la travesía norteamericana tal como sucedió en Qatar. Asimismo, la idea de esta cautelosa adición inició en 1986 y desde entonces solo 11 regresaron a la competición con otro rol.
Mayoría local
En la actual edición de la Copa del Mundo, cuyo estreno será el próximo 11 de junio, la Albiceleste contará con algunos jugadores ajenos a la lista definitiva como medida de seguridad. Los involucrados en cuestión serán 5 nombres del fútbol argentino y 2 del exterior. Cabe mencionar que el DT puede modificar la convocatoria antes del inicio del certamen y los amistosos ante Honduras e Islandia serán una buena prueba para evaluar el estado del plantel.
Con respecto a la terminología futbolera, el concepto sparring alude a un conjunto de juveniles elegido, menores de 20 años, que se une al seleccionado mayor en los preparativos mundialistas. Para este 2026, Scaloni citó a Lucas Beltrán y Joaquín Freitas de River, Tomás Aranda de Boca, Ignacio Ovando de Rosario Central, Simón Escobar de Vélez, Agustín Giay de Palmeiras y Nicolás Capaldo de Hamburgo.
Más allá de que no eran una opción fija para los 26 convocados, la mayoría integró la pre-lista de 55 y podrían sumarse a la delegación si surge alguna inesperada lesión. Esta decisión continúa una firme postura del técnico al combinar la base del equipo con las nuevas apariciones que representan el famoso cambio generacional. De hecho, ha realizado dicho procedimiento desde el inicio de su ciclo con mínimas modificaciones por cuestiones deportivas.

El caso más sobresaliente es el del arquero Beltrán que este año se adueñó el arco millonario y desplazó al multicampeón Franco Armani con un gran presente. Asimismo, Aranda se convirtió en una las grandes figuras del Xeneize en lo que va de la temporada y ya recibió varios elogios públicos del propio Scaloni. En tanto, Giay se asentó como titular indiscutido en Brasil y Capaldo hizo lo propio en Alemania con la cinta de capitán incluida.
Un escalón más abajo figura Freitas como un delantero habilidoso que cuenta con la confianza de Eduardo Coudet. La misma vibra atraviesa Escobar como la flamante joya del Fortín que con solo 16 años ya suena en la Selección. Mientras que, Ovando irrumpió en gran nivel dentro de la Primera División y promete ser un importante baluarte en el Canalla. De este modo, la Scaloneta de a poco busca futbolistas que pueden integrar el futuro argentino.
Un comienzo inesperado
La historia de los sparrings comenzó en 1986 cuando el técnico de Newell’s, Jorge Solari, les comunicó a algunos jugadores de la reserva que no tendrían lugar en el primer equipo. Ante ese difícil panorama, la única alternativa para Marcelo Grioni y Roberto Sensini, ambos de 19 años, fue sumarse como invitados al grupo de Renato Cesarini que viajaría a México para acompañar al seleccionado nacional.
El plan en cuestión era estar a disposición de Carlos Bilardo por si los necesitaba como parte de las prácticas. Pese a lo improvisado que resultó esa innovadora modalidad, fue una grata experiencia para Boquita debido a que en 1987 debutó con la selección mayor en un amistoso contra Alemania. Incluso, fue el primer sparring en disputar un Mundial cuando formó parte de la convocatoria de 1990; mientras que, tiempo después también jugó los de 1994 y 1998.

Asimismo, en aquel momento tuvo el lujo de compartir entrenamientos con Diego Maradona y Daniel Passarella. En tanto, formó parte de un amistoso sacado de la galera en medio de la copa contra un equipo juvenil de América de México a solo dos días antes de enfrentar a Inglaterra. Además, en el cotejo informal se alineó una formación alternativa con solo José Luis Brown y Ricardo Giusti como los únicos titulares al ser los que mejores estaban desde lo físico.
Por su parte, la sintonía de sparrings continuó en las siguientes ediciones de Italia y Estados Unidos; aunque, Passarella no quiso implementarla en Francia. En 2002 con Corea y Japón como sede compartida, Sensini fue parte del proceso eliminatorio de Marcelo Bielsa pero no llegó al corte final que estuvo en Asia. De hecho, en dicha edición vio como daban sus primeros pasos Gastón Fernández, Javier Mascherano, Leonardo Pisculichi y Pablo Zabaleta.
Espera prolongada
Es un hecho que lo logrado por Sensini entre 1986 y 1990 fue un acontecimiento único para Argentina, lo cual se repetiría recién 16 años más tarde. Para 2002 las figuras de Mascherano y Zabaleta, quienes con menos de 20 años aún no debutaron en Primera, dieron que hablar al compartir entrenamientos en el seleccionado con Pablo Aimar, Hernán Crespo, y Gabriel Batistuta. De ese modo, el Jefecito tuvo su debut mundialista en 2006 y el lateral en 2014.
“Después de la eliminación en 2002, Matías Almeyda se acercó y me dijo que la próxima Copa del Mundo iba a ser mía”, rememoró Mascherano en 2004. En la edición de Alemania el técnico fue José Pekerman y se repitió la fórmula con Ángel Di María, Gabriel Mercado y Federico Fazio como los sparrings que más sobresalieron. La oportunidad del rosarino llegó antes al estrenarse en el Mundial de 2010; mientras que, los defensores lo hicieron en 2018.
Para Rusia se dio el séptimo caso de un sparring en jugar el máximo torneo de fútbol con Nicolás Tagliafico tras estar en el combinado de apoyo de Sudáfrica. En la nómina de jóvenes en Brasil, conformada por Alejandro Sabella, se destacaron Emanuel Mammana, Fabricios Bustos y Giovanni Simeone. Sin embargo, en 2018 no tuvieron suerte con Jorge Sampaoli ya que el zaguero quedó descartado por lesión y los otros por decisiones técnicas.
El antecedente más fresco corresponde a la estadía en territorio ruso con un cuarteto que se metió en este prestigioso recuento de jóvenes mundialistas. En aquel entonces se citaron a 22 sparrings pero los que hoy por hoy quedaran en la memoria son Julián Ávarez, Thiago Almada, Facundo Medina y Leonardo Balerdi. La primera dupla debutó en 2022, donde fueron campeones con Di María y Tagliafic
o, y la segunda lo hará este año en Norteamérica.Dentro del fútbol se dice que siempre habrá revancha o segundas oportunidades y estos nombres son un claro ejemplo de ello. Lo que empezó como un sueño se convirtió en realidad con el primer paso enfocado en el aprendizaje. Un dato no menor es que el propio Scaloni también dijo presente en Rusia pero como parte del cuerpo técnico de Sampaoli. De este modo, el actual entrenador nacional los acompañó en su crecimiento para hoy dirigirlos.

