
El Gobierno porteño de Jorge Macri licitará la concesión de los medios públicos de la Ciudad para pasarlos a manos privadas. Se trata de dos radios y un canal que serán entregados por cinco años a cambio de un canon.
Esta decisión del GCBA tiene lugar mientras les exigen información sobre las obras que se realizan en las estaciones de subte.
La información, a falta de su oficialización a través del Boletín Oficial, la confirmó el propio jefe de Gobierno porteño a través de redes sociales donde afirma: “No tiene sentido usar los recursos de los porteños para financiar lo que el sector privado puede hacer mejor y sin costarle un peso a los vecinos”.
De este modo, lo que entra en juego son las emisoras AM 1110 (Radio de la Ciudad) y FM 92.7 (La 2×4), además de la señal de TV (Canal de la Ciudad). Por estos medios, el gobierno porteño espera ingresos por $645.225.000 para la señal de televisión y $73.740.000 para las señales de radio por un lapso de cinco años.
El pedido de informes y la postura de Jorge Macri
En el medio de los negocios del gobierno porteño hay aproximadamente 500 trabajadores de las señales de radio y TV pero se desconoce letra que contemple su futuro.
Ante los interrogantes, el legislador de Fuerza por Buenos Aires, Leandro Santoro, presentó un pedido de informes en la Legislatura para que el Gobierno de la Ciudad brinde detalles de la iniciativa.
En ese sentido, se solicita el plazo de las eventuales concesiones, los criterios de selección de los adjudicatarios y el objetivo de ahorro presupuestario que tienen como meta. Se consulta también por el estadio edilicio y operativo de las actuales sedes.
Además, se solicitan detalles de como piensan salvaguardar la estabilidad laboral de los trabajadores de estos medios de comunicación. En tanto, al tratarse de medios parte del patrimonio cultural de la Ciudad se pide que los cambios sean debatidos en la Legislatura.

Por su parte, a través de su posteo en X, Jorge Macri dejó en claro la postura de su administración: “El objetivo es simple: dejar de financiar su operación con impuestos y pasar a un modelo con gestión e inversión privada”.
A su vez, justificó la entrega a privados porque “el Estado tiene que enfocarse en sus verdaderas prioridades”.
Una vez entregada a la empresa ganadora, será la Dirección General de Concesiones y Permisos la que actuará como autoridad de aplicación y fiscalización contractual. Por su parte, la Secretaría de Medios será la que controlará la prestación del servicio y el cumplimiento de las exigencias técnicas.
Esta sería la primera vez en la historia que las emisoras y el canal pasen a manos privadas.
Las exigencias del Gobierno de la Ciudad
El Gobierno porteño de Jorge Macri tiene algunas condiciones para con los futuros administradores de las emisoras radiales y de TV de la Ciudad.
En su propósito, la gestión del PRO busca “garantizar una gestión profesional, moderna y eficiente” de los medios públicos con la continuidad de su “función social y cultural”.
Entre los requisitos a cumplir por los futuros administradores, estos deberán contar con antecedentes en el sector de medios de comunicación. Además deberán presentar “planes de inversión detallados” que garanticen “la excelencia del servicio durante el quinquenio de concesión”.
Una vez entregadas las señales a la empresa ganadora de la licitación, queda establecido que el funcionamiento de las emisoras será durante las 24 horas del día, los siete días de la semana. Además deberá reservarse un 30% del espacio para contenidos institucionales y de interés público.

Además, señalan que las empresas adjudicatarias deberán hacerse responsables de la totalidad de los aspectos técnicos, operativos y comerciales: “Esto incluye la provisión de equipamiento, estudios y personal necesario para la operación”.
A su vez, aclaran que quien resulte ganador de la concesión deberá contar con sus propios estudios dentro de la Ciudad y que deberán estar equipados de “tecnología de punta” con “consolas digitales, sistemas de automatización y transmisión con redundancia para evitar cortes”.
Por otra parte, aclaran que además de reservarse un 30% de la programación para contenidos institucionales y de interés público, la radio 2×4 deberá mantener su tradicional enfoque en el tango y la música popular argentina en línea con la Ley 228. Añaden que al menos el 70% de la música emitida deberá ser de origen nacional.
También, los nuevos administradores podrán crear plataformas de streaming y aplicaciones móviles con contenido a demanda y herramientas de accesibilidad digital como subtitulado automático y transcripciones para personas con discapacidad.

