
El Gobierno nacional, a través del decreto 612/2026 que se publicó en el Boletín Oficial, modificó la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral en el apartado de los aportes sindicales.
El presidente Javier Milei cedió ante las presiones de la CGT en desmedro de la iniciativa del Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien había impulsado la eliminación de los aportes sindicales.
De ese modo, Sturzenegger apenas había podido introducir un tope del 2% y la obligación de que los trabajadores no afiliados den conformidad para que les retengan la cuota. Pero desde la CGT señalaron la presencia de una letra chica que limitaba la recaudación de los gremios.
Es que en la reglamentación del decreto inicial se había establecido que el tope del 2% es únicamente sobre el salario básico convencional pero también incluía en ese tope los aportes extraordinarios de las empresas a los gremios.
Tras esa maniobra de Sturzenegger, la CGT inició negociaciones con Santiago Caputo, Diego Santilli y los Menem que le resultaron positivas con el resultado del nuevo decreto que ayer firmó Milei.
Ahora, se establece que el tope del 2% de las cuotas sindicales sean calculadas en base al salario básico convencional y a lo que entra bajo el concepto de “sumas remunerativas normales y habituales de frecuencia de pago mensual de origen convencional”. Se excluyen el aguinaldo, las horas extras y el plus vacacional, entre otros ingresos.
Además, se excluyen de ese tope los aportes extraordinarios de empleadores a sindicatos, los que generalmente se incluyen en las negociaciones colectivas y se usan para el financiamiento de las obras sociales.

La disputa entre el Gobierno y la CGT con nueva movilización
Si bien el Gobierno libertario cedió ante las exigencias de la CGT, en buena medida tuvieron que ver las presiones judiciales por venir que le caerían.
Tras la publicación del decreto que modifica los aportes sindicales en la Reforma Laboral, la CGT se impuso a la iniciativa inicial del gobierno a través del ministro Federico Sturzenegger.
Desde la central obrera se sostiene que los aportes son parte de los beneficios para los propios trabajadores con contribuciones que se utilizan para el financiamiento de capacitaciones, pañales y sepelios, entre otros.
El secretario general de la CGT y del Sindicato de los Empleados de la Industria del Vidrio y Afines (SEIVARA), Cristian Jerónimo, aseguró que lograron el pedido debido a que “el gobierno quería evitar una lluvia de cautelares”. Además, remarcó que desde su organización ya habían judicializado la reglamentación de la reforma laboral.
Por su parte, el secretario general de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, señaló que “ahora el tope del 2% debe calcularse sobre el salario básico de convenio más los adicionales de periodicidad mensual y de base convencional pero quedan afuera otros rubros que forman parte de la remuneración de un trabajador, como horas extras, aguinaldo, etc”.

Asimismo, continuó en un comunicado oficial: “Queda en evidencia que al Gobierno parecen molestarle menos los aportes a cargo de los empleadores que aquellos que se imponen a los trabajadores. Esto forma parte de una estrategia destinada a fortalecer prácticas antisindicales”.
En tanto, aseguró que “cuando el financiamiento proviene del aporte de los trabajadores, la autonomía sindical es mayor que cuando depende de contribuciones patronales”.
Por su parte, la CGT se movilizará mañana miércoles junto con las dos CTA y la UTEP en acompañamiento al clásico reclamo de los jubilados y en busca de alianzas con representantes de trabajadores para gestar un paro general en contra del gobierno de Javier Milei.

