Ago 2, 2021 | Sociedad

Trabajadores de Vialidad Nacional rechazaron el proyecto de creación de AUMET

Se trata de una iniciativa presentada por el diputado nacional Facundo Moyano, para crear una empresa mixta entre privados, Estado y el gremio de peajes que está bajo su control.

Vialidad Nacional
El diputado Facundo Moyano aspira a obtener parte del negocio del Acceso Norte y Oeste. Desde el sindicato de trabajadores de Vialidad Nacional se oponen, puesto que consideran que todas las rutas y autopistas deben ser gestionadas por el Estado. Crédito: María Caucia.

La Federación de Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) manifestó su enérgico rechazo al proyecto de creación de AUMET S.A., presentado por el Diputado Facundo Moyano. El sindicalista propuso la conformación de una sociedad denominada Autopistas Metropolitanas para gestionar el Acceso Norte y el Acceso Oeste, las cuales son las principales vías de acceso a la Ciudad de Buenos Aires.

El plan fue diseñado con una controversial integración accionaria. Moyano planteó que se distribuyeran las acciones otorgando un 10% a un operador privado; el Estado con la parte mayoritaria del 83%; y finalmente el gremio de trabajadores de peajes con un 7% del paquete accionario. Fue este último componente de su iniciativa lo que mayor rechazo generó, puesto que es él quien controla ese gremio.

Desde FEPEVINA salieron al cruce de Moyano y pusieron claridad respecto de la manipulación de conceptos que realizó el sindicalista. En declaraciones a los medios, entre ellos Radio Mitre, el gremialista promocionaba su proyecto como una “estatización de las autopistas”. Sin embargo, desde el gremio de trabajadores de Vialidad Nacional dejaron en claro que eso no es posible, puesto que el Estado Nacional ya es dueño de esas rutas. Precisaron que lo que existe actualmente es una concesión a operadores privados.

Inclusive, desde FEPEVINA advirtieron que Moyano “dejó en evidencia la intencionalidad de mostrar una recuperación del patrimonio estatal cuando en realidad es todo lo contrario”. Se referían a que la iniciativa no plantea la devolución de la gestión de las arterias a Vialidad Nacional; sino que “solo propone el cambio de concesionario”.

En este sentido, reclamaron que “hay que cambiar el sistema”, e instaron al gobierno a dar de baja todas las concesiones. Fundamentaron esa postura advirtiendo que “ningún recurso estratégico del Estado debe estar concesionado ni en manos privadas”.

Nota al Pie dialogó con Fabián Cattanzaro, secretario gremial de FEPEVINA, para conocer en detalle su mirada respecto de la gestión de rutas y autopistas.

Vialidad Nacional
Facundo Moyano aspira a obtener el 7% de la recaudación de peajes en Acceso Norte y Oeste. Desde el gremio FEPEVINA consideran que el mejor escenario es la ausencia de peajes y que Vialidad Nacional puede encargarse de mantener rutas y autopistas. Crédito: buenosaires.gob.ar.

Facundo Moyano promociona su proyecto mencionando la palabra “estatización”. ¿Qué opina usted?

Su proyecto no tiene que ver con un proceso estatizador sino todo lo contrario. Su iniciativa  establece que las rutas del Estado Nacional pasarán a tener un porcentaje de manos privadas. Inclusive, cuando parte del paquete accionario sea propiedad de un sindicato, eso no es el Estado. Por ende no hay “estatización”.

Ustedes proponen que Vialidad Nacional retome la gestión del Acceso Oeste y del Acceso Norte. Actualmente está gestionado por un operador privado que realiza su mantenimiento con el dinero que percibe de los peajes. ¿Cómo planifican ustedes financiar esa tarea?

Vialidad Nacional tiene financiamiento propio, pero por los distintos avances neoliberales han ido fragmentando los recursos. Antes nuestro ente obtenía fondos de impuestos a naftas, gasoil, gomas, caucho. Hoy ese presupuesto está desmembrado. 

¿Vuestra propuesta sería implementar la eliminación de peajes de inmediato?

Tal vez. Pero inicialmente, en un momento de transición y para no desfinanciar al organismo, se podrá continuar con  esa política de cobro de peaje. De todos modos nosotros proponemos el cobro de un peaje de carácter social, que se bajen los costos.

Vialidad Nacional, actualmente en el único lugar donde cobra peaje es el Paso Internacional Cristo Redentor en Mendoza. No hay expectativa de lucro. Los usuarios, al pagar los impuestos están pagando el financiamiento de Vialidad Nacional. Hoy la gente dice que paga dos veces: en los impuestos y en el peaje. Nosotros queremos desestructurar eso.

Si los accesos Norte y Oeste vuelven a la órbita nacional. ¿Qué sucedería con los actuales trabajadores de las cabinas de peaje?

En ese caso, esos trabajadores se integrarán al plantel de la Dirección de Vialidad Nacional. Hay un convenio colectivo propio que reconoce la función del peajista. Se le garantiza al trabajador la estabilidad laboral, carrera administrativa y la profesionalización de tareas.

Fabián Cattanzaro, secretario gremial de la Federación de Personal de Vialidad Nacional
Fabián Cattanzaro, secretario gremial de FEPEVINA considera que el peajista es una función que tiende a desaparecer y que les trabajadores de cabinas de peaje deberán reconvertirse. Crédito: FEPEVINA.

Hoy la tecnología permite prescindir del trabajador de cabinas de peaje, mediante el telepeaje, que es un sistema automatizado de levantamiento de barreras. Eso trae como beneficio la reducción del costo de operar las cabinas. Esa reducción de costos se traduce en una disminución del precio del peaje, lo cual beneficia a la sociedad. Debemos considerar que parte de quienes usan las rutas forman parte de la clase obrera, que se verían beneficiades con la automatización. ¿Qué opinión tiene usted de la implementación de esas tecnologías?

La automatización es un hecho real en todo el mundo. Es algo previsible, en los países desarrollados el cobro de peajes es totalmente automático. Son profesiones que a futuro tienen que desaparecer, dándole la posibilidad de reconvertir a los trabajadores. Los peajes tienden a eso. Nosotros no podemos escapar a la tecnología. Lo que no podemos hacer es ponerla en contrapunto con el sector trabajador. Hay que hacer reconversión de tareas.

A finales de los años 80 y principios de los años 90, previo a la concesión de las rutas nacionales se hacía muy difícil para los intendentes del interior del país lograr que Vialidad Nacional los atendiera. Las rutas tenían baches, como consecuencia de ello había muchos accidentes en sus distritos. Se hacían permanentes reclamos y aun así el ente no respondía con la debida movilización de maquinaria para efectuar el mantenimiento. Ustedes mencionan que Vialidad Nacional tiene la capacidad técnica para asumir la gestión de todo el sistema nacional de rutas. La pregunta es, ¿efectivamente tiene Vialidad Nacional la capacidad de asumir el mantenimiento de todo? 

Repasemos la historia. Vialidad Nacional, en la década del 70 tenía 18 mil trabajadores. Pasada la dictadura tenía 10 mil. Para la finalización del gobierno de Alfonsin eran menos de siete mil. En el proceso de los 90, parte de la red secundaria de las rutas nacionales fueron a parar a las provincias. Y las provincias, al hacerse cargo de salud y educación, las rutas fueron quedando de lado.

Nosotros decimos que tenemos la capacidad técnica, sabemos que es lo que tenemos que hacer. Pero no tenemos la capacidad operativa. Antes teníamos un presupuesto con ingresos fijos que nos permitía tener un plan de obras. Eso nos daba mayor holgadez para planificar y ejecutar.

Algunos intendentes no tienen un gran recuerdo de Vialidad Nacional.

Es verdad lo que usted plantea, esto de los problemas de los intendentes se ha tocado. Vialidad está actuando hoy por hoy en forma directa con municipios para mejorar las condiciones de infraestructura. En la gestión de Javier Iguacel en Vialidad Nacional y del Ministro Dietrich en Transporte hubo la política deliberada de no hacer mantenimiento de rutas. Estamos a niveles del año 2002 donde hoy el 60% de las rutas nacionales están en mal estado de conservación.

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