Jul 13, 2021 | Cultura

CumbiaTube: la historia de la movida tropical

La serie documental del sello Leader Music recorre la ruta del género desde Colombia a los barrios populares.
CumbiaTube: Historias de la movida tropical. Foto: @cumbitube

Adoptada como estandarte por la pasión popular, la cumbia en Argentina fue forjada a fuego y se reinventó a prueba de balas. Con este antecedente, CumbiaTube: Las Historias es una serie tan dinámica que se presta para verla de un tirón. Por ejemplo en una cena familiar, en donde se pueden testear las diferentes reacciones de acuerdo a las edades y a los recuerdos de sus años en las pistas, y como banda de sonido de sus vidas. Está disponible en CumbiaTube, el canal de Youtube de Leader Music, y consta de cuatro nutridos capítulos de entre 20 y 30 minutos, que desentrañan al fenómeno desde diferentes aristas. 

Mientras los jóvenes presentadores Fede Bareiro y Agustín Gennoni tiran data sin parar y los artistas desfilan por la pantalla como si fuera un Cumbia Hall of Fame; se torna inevitable pensar en agarrar el celular y armar una playlist.

Fede Bareiro y Agustín Gennoni Foto: Radio Futurock

Cuando la movida tropical se alzó durante los años de menemismo como un gigante de la industria discográfica, Leader Music ya tenía firmados en simultáneo a Antonio Ríos, Lía Crucet, Gilda, Los Palmeras, Leo Mattioli, Ráfaga, Alcides y muchísimos artistas más. El sello se posicionó como uno de los más poderosos a nivel corporativo, y amplificó al género a un escenario más federal.

Cumbia Roots

Los Wawancó, grupo formado en La Plata en 1955 por músicos de Chile, Costa Rica, Perú y Colombia, son señalados como los primeros en mezclar la cumbia con merengue, salsa y guaracha. Para tomar noción de lo “adelantados” en el tiempo que estaban, es interesante pensar que Litto Nebbia recién escribiría “La balsa”, primer hito popular del rock argentino, en 1967, es decir, doce años después.

El primer gran monstruo de Leader Music fue apodado “El Maestro” por su rol adquirido a lo largo de los años: Antonio Ríos. No muchos artistas logran tanta emoción con sólo escuchar las primeras tres notas de una canción. En el clásico “Nunca me faltes”, Ríos logra levantar a todos de sus sillas, ya sea en una fiesta o en un living. Elementos como la inclusión de letras románticas y punteos en guitarra eléctrica que juegan a pregunta-respuesta con la voz, lograron fusiones estéticas inéditas hasta la segunda mitad de los ‘80.

Sin embargo, será muy lejos del amor romántico que la movida tropical encontrará su primer hit masivo. “Qué tendrá el petiso”, de Ricky Maravilla, irrumpió en el comedor de Mirtha Legrand, en las radios y en todos los casamientos.

Cumbia For Export

La estética de “Reina de la bailanta” que popularizó Lía Crucet fue contrastada con la aparición angelical de Gilda. Empoderarse como una compositora con sentimientos la ayudó a superar el obstáculo de ser educada, fina y provenir de otra clase social. Su hit “No me arrepiento de este amor” cruzó las fronteras latinoamericanas y se convirtió en himno; además de ser versionado por distintos géneros que van desde el punk (Attaque 77) hasta el tango (Tango Corrupto). Hoy en día tanto Gilda como Lía son reivindicadas por las nuevas generaciones como pioneras dentro de la movida tropical.

Mientras en nuestro país desembarcaban estrellas como Michael Jackson, los Rolling Stones o los Guns N’ Roses, en la primera mitad de los ‘90 les cumbieres también se dedicaron a girar por el exterior y así aprovechar el 1 a 1.

En Chile, Amar Azul tendría tanto éxito que llegaría a repetir presentaciones en el festival Viña del Mar. El grupo llegaría a la cima gracias a los éxitos “Yo tomo licor” o “Yo me enamoré” y marcaría el inicio de una tendencia que se repetiría a lo largo del tiempo: la ironía en las letras. “Los pibes me insistían para que cante giladas. Me decían que me tenía que avivar”, cuenta Miguel, cantante de la mítica banda que tuvo entre sus filas a un joven Pablo Lescano. Otra banda que tendría gran éxito en el país vecino fue Grupo Red, con su éxito “No podré olvidarme de ti”.

En una convocatoria al estilo boy band que lanzó Antonio Ríos, ya en un rol de productor, se constituyó Ráfaga, sin saber que se transformaría en un elemento de culto para la movida tropical. Tras hacer la música de la tira Muñeca brava, protagonizada por Natalia Oreiro y Facundo Arana, Ráfaga llegó a ser popular en Sudamérica y España; así como también en lugares recónditos como Rumania, en donde la gente cantó “Porque vos, se nota que no me querés… Se nota que ya no hay amor”.

Santa Fé: Apropiación cultural

¿Por qué hablamos de “cumbia santafesina”? ¿Es sólo por su origen? En CumbiaTube queda bien claro que no. La decisión de reemplazar al acordeón como instrumento líder por la guitarra eléctrica es sólo uno de los aspectos sonoros que la serie revisa. La cumbia santafesina llevó todo más allá cuando revisitó las raíces colombianas del género y lo transformó al punto de incluir hasta filarmónicas en la formación.

Los Palmeras tienen en estos momentos 52 años de actividad, pero sus números indican que la banda goza hoy de su mayor momento de reconocimiento popular. “El bombón asesino” se convirtió en un himno. “Soy sabalero” los llevó a tocar a la Final de la Copa Sudamericana 2019; y “Perra” será recordado como el último tema favorito de Diego Maradona

La cumbia santafesina se posicionó como un subgénero dentro de la cumbia y a la vez, Leo Mattioli lo fragmentó aún más para marcar su estilo lírico propio con la llamada “Cumbia caliente”, en donde la temática oscila entre el amor romántico y el sexo. “El león santafesino” murió a sus 38 años dejando un legado inmenso que lo convertiría en mito.

Cumbia como escape de la realidad

La historia de reconocidos artistas de la movida tropical . Foto: @cumbiatube

La profundización de la desigualdad social durante los años de neoliberalismo generó un cultivo de pobreza y desocupación. La represión estatal dejó un saldo de 39 muertos. La cumbia villera nació entonces como una necesidad de reflejar sobre el papel situaciones vividas en la cotidianeidad de los barrios populares; como la violencia, la relación con la policía, el abuso de sustancias y la sexualidad, abordada por lo general desde una óptica machista.

La estética que adoptaron los grupos icónicos de la época como Flor de Piedra, Guachín o Yerba Brava se ganó la estigmatización de una gran parte de la sociedad. Ropa deportiva en lugar de los clásicos atuendos tropicales y portadas con caricaturas fumando marihuana armaron un cuadro que no solía escapar de la censura radial.

Paradójicamente otros sectores de la sociedad adoptarían el folclore de la cumbia villera para romantizarlo; e incluso de una manera un tanto cínica apropiárselo para producir telenovelas como Tumberos. Para ella, Marcelo Tinelli contrató con Ideas del Sur a Yerba Brava para que haga la banda de sonido. Un verdadero escape a la realidad.

Notas Relacionadas