Abr 18, 2021 | Zona Ambiental

Mujeres indígenas denuncian terricidio

Integrantes del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir marchan para visibilizar sus reclamos.
Foto @voicot

Bajo la consigna “Basta de terricidio”, parte del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir recorre 1900 km desde el sur y otros 1000 desde el norte del país hasta Buenos Aires.

La caminata se lleva a cabo luego de los incendios en la región patagónica, que provocaron la muerte y desaparición de personas, además de  arrasar con alrededor de 500 casas, la fauna y la flora del lugar.

El recorrido de las Mujeres Indígenas comenzó el 14 de marzo, día mundial de lucha contra las represas hidroeléctricas, causantes de alteraciones y contaminaciones de  arroyos y ríos.

El bloque sur salió desde el Lof Mapuche Pillán Mahuiza ubicado en la Puelwillimapu, Corcovado, Chubut. Por su parte, el norte comenzó a caminar unos días después desde Sáenz Peña, en Chaco.

Moira Millán, Weychafe (guerrera) mapuche y activista, defensora de derechos humanos y de la tierra, dialogó con Nota al Pie luego de haber caminado más de 800 km.

En este marco, Millán comentó que el terricidio es “la síntesis de todas las formas de asesinar que lleva adelante el sistema”, es decir, el genocidio, epistemicidio, feminicidio, el ecocidio, los ecosistemas tangibles y los perceptibles, aquellos sitios “donde hay espíritu, fuerzas elementales que constituyen la vida”.

Terricidio como delito de lesa naturaleza y lesa humanidad

El 25 de Mayo las mujeres indígenas arribarán a Buenos Aires para, como dice Millán, “interpelar la memoria de ese Estado sanguinario”, declarando al terricidio como delito de lesa naturaleza y lesa humanidad.  

“La caminata tiene un objetivo de máxima que es emplazar a la agenda de la lucha social y política de los pueblos, el terricidio como una amplificación de derechos de los pueblos, para juzgar y condenar a las empresas terricidas y a los gobiernos terricidas”, comentó Millán.

Guillermo Torremare, copresidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), conversó también con Nota al Pie acerca de la definición de delitos de lesa humanidad.

En este sentido, expresó que se trata “de un delito cometido por el Estado y que implica un ataque masivo contra la población civil”.

El abogado, querellante en múltiples causas de lesa humanidad en representación de la APDH, manifestó su punto de vista al respecto. “Realmente yo podría interpretar que la megaminería, por ejemplo, que la destrucción del medio ambiente con fines lucrativos, puede considerarse un ataque sistemático contra la población civil”, expresó.

Por último, opinó que “toda la militancia que hay alrededor de estos temas van a llevar a la evolución de que esto más temprano que tarde va a ser visibilizado como un delito grave contra la humanidad”

Múltiples problemáticas

Durante el viaje, las mujeres indígenas han considerado el problema del agua como la mayor preocupación de las comunidades. Se suma también la amenaza megaminera, los femicidios, y el extractivismo.

Asimismo, Millán declaró que «nos hemos encontrado con mucha violencia de género, incluso al interior de las comunidades mapuches que son acalladas, silenciadas por parte de los hombres».

Y esgrimió que «las mujeres están sufriendo múltiples mecanismos opresivos de violencia, no solamente por parte del Estado, también por los hombres de la comunidad”.

Foto @voicot

 Otro modo de habitar la vida 

Por último, Millán transmitió la lucha que la Nación mapuche lleva a cabo por tener un modo de vida en la tierra diferente a la “matriz civilizatoria actual de la colonia”.

“Nosotras creemos que la tierra no es un espacio de producción, el territorio es un espacio que nos constituye de manera identitaria, en lo espiritual, en lo cultural, en lo social, en lo económico, en lo político, el territorio nos determina, no nos determinamos nosotros como humanes, sino que las fuerzas de la naturaleza nos van determinando en nuestro hacer…”, contó Millán.

“El territorio es un espacio sagrado porque la sacralidad tiene que ver con la vida, mientras que en la cultura dominante, lo sagrado es la propiedad privada, para nosotros lo sagrado es la vida…”, afirmó la mujer weychafe. 

“No hay revoluciones tempranas, crecen desde el pie”, dice Alfredo Zitarroza, cantautor uruguayo. Los pies de las indígenas en este viaje son el símbolo de la lucha ancestral, son la comunidad. Ellos son el sostén de cuerpos marcados por un sinfín de dolencias y batallas. 

Llevando consigo sus vivencias, hermanadas van recorriendo la tierra y dejando un mensaje claro: “El terricidio es un delito de lesa humanidad y lesa naturaleza”.

Las caminantes

Eugenia Butrón Cárdenas, de la nación Aymara, quien saldrá de Córdoba a principios de mayo, explicó los motivos que la llevan a movilizarse. “Me causa impotencia no poder hacer nada por eso me pongo a sumarme a la caminata”, manifestó.

La integrante de JARUMA Movimiento Indígena de mujeres e identidades disidentes de territorios conocidos como Córdoba, expresó que “ya es tiempo de decir, de exigir, de pedir a nuestros gobernantes” la condena del terricidio.

“Caminamos porque no queremos ser cómplices silenciosos frente a la destrucción de la vida, de nuestra mapu, de nuestra Pachamama, de nuestra Madre Tierra”, expresó Butrón Cárdenas.

En este sentido, agregó: “voy a ir a gritar por mis hermanas que viven en las comunidades severamente mal”.

Sobre el movimiento

Nota al Pie también se comunicó con Mariana Millanao, jefa de prensa del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir.

La joven de la nación Mapuche contó que el Movimiento nació en 2013 a raíz de la necesidad de las mujeres indígenas de hacer escuchar su voz. Aparte del sistema patriarcal, muchas de ellas viven adentro del monte y nadie las escucha. 

En ese marco, Millán llamó “a todas las mujeres que vivíamos en el territorio argentino y que éramos indígenas”.

Foto @voicot

Las comunidades indígenas en los medios

Si bien la organización de las mujeres ha permitido que se visibilice cada vez más a los pueblos originarios, aún quedan muchas deudas pendientes. En este sentido, la vocera comentó que “los medios de comunicación no se hacen eco de los pedidos que hacen las comunidades”.

La visibilización por parte de los grandes medios llega, según Millanao, cuando se producen incendios a gran escala y no por la situación social y económica que los pueblos atraviesan día a día.

“Fue algo que generó mucho revuelo, tanto nacional como internacionalmente, pero si es por ir a preguntar cuales son las necesidades que tienen las comunidades, no lo hacen”, manifestó.

Además, la joven hizo referencia a la criminalización que sufren por parte de algunos medios hegemónicos. Comentó que “cuando estuvieron los incendios, dijeron que era una comunidad mapuche quien había generado esos incendios, cuando somos nosotros quienes resguardamos esos lugares”.

Los pueblos se unen contra el terricidio

Ahora bien, los incendios no son la única problemática que afecta a las comunidades. En relación a esto, Millanao expresó que las quemas “se produjeron ahora en las localidades esas, fueron las que dijeron no a la megaminería, entonces, vemos claro cuál era el objetivo”.

El extractivismo no sólo perjudica a les habitantes del sur, sino también a otras zonas del país. Una de ellas es la ciudad de Andalgalá, Catamarca, cuyos habitantes rechazan la megaminería hace más de 20 años.

En este sentido, Millán difundió este viernes un comunicado en el que pidió tener solidaridad “con el pueblo de Andalgalá que está sufriendo una represión terricida”.

Además, expresó sus sentimientos al respecto: “nos duele, nos enrabia, tanta injusticia, mientras caminamos recibimos información de todos los dolores que el terricidio va generando en los pueblos y territorios”.

Las mujeres en su extensa caminata en contra del terricidio necesitan de provisiones para seguir adelante. Las personas que quieran realizar un aporte solidario pueden hacerlo a la siguiente cuenta:

https://www.instagram.com/p/CMh97V7AjsX/

Compartir:

Notas Relacionadas

Nota Al Pie