
El Gobierno porteño puso en marcha el proceso para definir un nuevo esquema de recolección, traslado y tratamiento de los residuos secos, es decir, aquellos materiales que pueden reutilizarse o reciclarse. El objetivo es licitar el Servicio Público de Higiene Urbana–Fracción Seca por un plazo de 24 meses, en una etapa de transición que antecede a la discusión de la futura concesión integral del sistema de higiene urbana, cuyos contratos actuales vencen en 2028.
El anteproyecto de pliego establece las condiciones para la prestación del servicio, que no solo abarca la recolección diferenciada, sino también el transporte, la clasificación, el acondicionamiento y la comercialización de los materiales recuperados. Entre ellos se encuentran papeles y cartones, vidrio, plásticos, metales ferrosos y no ferrosos, textiles, envases multicapa y otros residuos susceptibles de ser reciclados.
La iniciativa se enmarca en los objetivos de la Ley 1.854 de Basura Cero, sancionada en 2005, que fijó como meta reducir progresivamente la cantidad de residuos enviados a disposición final mediante la separación en origen y la recuperación de materiales reciclables.
Zonas para organizar el servicio y cambios en los Centros Verdes
Uno de los principales cambios previstos es la reorganización territorial del servicio, que quedará dividido en seis zonas de prestación para cubrir las 15 comunas porteñas. La Zona A comprenderá las comunas 1 y 4; la Zona B, las comunas 2 y 14; la Zona C incluirá las comunas 12 y 13; la Zona D abarcará las comunas 11 y 15; la Zona E reunirá las comunas 7, 8, 9 y 10; mientras que la Zona F estará integrada por las comunas 3, 5 y 6.
A su vez, el anteproyecto mantiene la infraestructura destinada a recibir, clasificar y acondicionar los materiales reciclables, aunque introduce una modificación de la denominación: los tradicionales Centros Verdes pasarán a llamarse Centros de Reciclado (CR).
Cada zona contará con instalaciones de referencia. La Zona A tendrá los centros de Herrera 2124, en Barracas, y Cortejarena 3151; la Zona B utilizará el Centro de Reciclado Saavedra, en Arias 4383; la Zona C dispondrá del Centro de Reciclado Núñez, ubicado en el área de avenida General Paz y Lugones, además del predio de avenida de los Constituyentes 6259. Para la Zona D se prevé el centro de Balbastro 3209; la Zona E contará con los ubicados en Coronel Martín Chilavert 2745 y Corrales 1763; mientras que la Zona F tendrá como referencia el predio de avenida Varela 2505.
El listado forma parte de la infraestructura que la Ciudad pondrá a disposición de las empresas adjudicatarias. No obstante, los oferentes podrán proponer centros propios o de terceros, siempre que acrediten su disponibilidad, cumplan con los requisitos técnicos y obtengan la aprobación de la autoridad de aplicación.
Cuando se utilicen los centros provistos por el Gobierno porteño, el mantenimiento de la infraestructura y de la maquinaria continuará a cargo de la Ciudad. Las empresas deberán aportar el personal, los vehículos y el equipamiento necesarios para garantizar la prestación del servicio.
Continúan los Puntos Verdes
El esquema también preserva la red de Puntos Verdes distribuidos en las 15 comunas como complemento de la recolección domiciliaria y de los contenedores verdes.
Entre los espacios incluidos figuran Plaza Vera Peñaloza, Plaza Monseñor de Andrea, Plaza 1º de Mayo, Plaza Colombia, Plaza Almagro, Plaza Boedo, Parque Rivadavia, Plaza Irlanda, Plaza de la Misericordia, Estación Lugano, Parque Santojanni, Plaza Don Bosco, Plaza Vélez Sarsfield, Estación Villa Devoto, Plaza Aristóbulo del Valle, Parque Saavedra, Plaza Castelli, Parque Las Heras y Plaza Benito Nazar, entre otros.
Una transición hacia la gran licitación de 2028
El nuevo contrato tendrá una duración de 24 meses consecutivos desde la adjudicación, por lo que regirá hasta 2028. Ese plazo coincide con el vencimiento de los contratos del servicio general de higiene urbana, considerado uno de los más importantes de la administración porteña por su impacto presupuestario y operativo.
Actualmente, la recolección general de residuos está dividida en siete zonas. Seis permanecen concesionadas a empresas privadas desde la Licitación Pública 997/13, mientras que la Zona 5, que comprende Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo, continúa bajo administración directa del Ente de Higiene Urbana.
La futura discusión no solo definirá quién prestará el servicio, sino también el modelo de recolección, la distribución territorial, el sistema de contenerización, las frecuencias, el reciclado y el rol que desempeñarán las cooperativas y los recuperadores urbanos en el próximo esquema.
Larreta instala la limpieza en la agenda
En paralelo al inicio del proceso licitatorio, la higiene urbana volvió a instalarse en el debate político. El ex jefe de Gobierno y actual legislador porteño Horacio Rodríguez Larreta presentó un proyecto para reforzar las políticas vinculadas con la limpieza, la separación de residuos y el reciclado.
La iniciativa propone consolidar herramientas relacionadas con la recolección diferenciada, los Puntos Verdes y los programas de concientización ambiental, además de incorporar un Mapa Público de Higiene Urbana, que permita a los vecinos monitorear el estado de limpieza de la Ciudad, y un sistema de incentivos para quienes separen correctamente los residuos.
El proyecto también plantea que la planificación del servicio se adapte a las características de cada barrio, de modo que las frecuencias de recolección, la ubicación de los puntos de acopio y la infraestructura respondan a la densidad poblacional y a la dinámica urbana de cada zona.
Al fundamentar la iniciativa, Larreta sostuvo que “la Ciudad de Buenos Aires está sucia. No es una percepción subjetiva ni una queja aislada”, y afirmó que los problemas de higiene urbana representan el 35% de los reclamos registrados a través del Sistema Único de Atención Ciudadana (SUACI). Según explicó, el deterioro de la infraestructura destinada a la separación en origen también contribuye al problema. “La separación de residuos en origen, columna vertebral de cualquier sistema de limpieza urbana eficiente, requiere que los vecinos tengan dónde depositar lo que separan”, expresó.

