
Ante la ola de frío que atraviesa la Ciudad de Buenos Aires, la organización solidaria Proyecto 7 lanzó una nueva campaña para reunir ropa de abrigo, calzado y alimentos destinados a personas que se encuentran en situación de calle. La convocatoria coincide con jornadas en las que las temperaturas y la sensación térmica descendieron por debajo de los cero grados, agravando las condiciones de quienes duermen a la intemperie.
La iniciativa convoca a donar camperas, frazadas, mantas, calzado y alimentos como azúcar, cacao y yerba, entre otros productos. Desde este lunes a las 8:30, la asociación comenzó a recibir donaciones en Plaza Miserere. Las jornadas de recepción continuarán el miércoles 8 de julio, a la misma hora, en Plaza Flores; y el viernes 10 de julio en Plaza Constitución. Además, durante estos días se llevarán adelante desayunos solidarios junto a la asociación Miserando, mirar con misericordia.
Para quienes no puedan concurrir a los puntos de entrega, la organización recordó que también es posible colaborar con una donación económica a través del alias proyecto7. “La calle no es un lugar para vivir, mucho menos para morir”, expresaron.
En diálogo con Mejor que mañana, por Radio 750, el director de la ONG Proyecto 7, Horacio Ávila, sostuvo que “la calle está explotada de gente. No alcanzan los recursos, no hay lugares suficientes. La gente está en muy malas condiciones”. También se refirió a la cantidad de personas que se acercan a los desayunos: “Son entre 300 personas o más. Viene gente descalza, una chiquita embarazada. Gente en muy malas condiciones, que no sabemos cómo están sobreviviendo a estas semanas de bajas temperaturas”.
En esa línea, resaltó que no sólo es algo que ocurre en la Ciudad de Buenos Aires, sino en todo el país. “Hoy es todo el país que está explotado. Las principales ciudades están explotadas de personas en situación de calle”, aseguró. “Hay familias enteras. Muchos abuelos y abuelas y muchas criaturas”, sostuvo.
Para finalizar, hizo mención a quienes donan. “No quiero ser injusto. Cuando estamos en los desayunos, pedimos donaciones. Hay gente que te dona una luca. ¿Cuánto pensás que gana esa persona? Nada, poco. Los que menos tienen siempre sufren por los que están peor”, concluyó.

