
Con el final de la Copa Mundial de Fútbol como telón de fondo, la Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó que este miércoles acompañará a los jubilados en su marcha habitual al Congreso. La movilización forma parte de un plan de lucha acordado junto a las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).
Sería el inicio de un plan de lucha “a la francesa” contra el plan económico del Gobierno que contempla nuevas movilizaciones y que podría avanzar hacia medidas de fuerza, aunque por ahora no se confirma un paro general. Tras la movilización del miércoles, el plan de lucha continurá el 7 de agosto y la primera semana de septiembre.
Marcha del miércoles
El miércoles 22 de julio habrá una movilización en la cual los sindicatos de la CGT, las dos CTA y la UTEP acompañarán la marcha de los jubilados al Congreso. “Tenemos que denunciar el plan económico de Milei y la política de endeudamiento que sostiene este gobierno”, destacaron desde la Confederación.
La movilización tendrá además un componente político central: será la primera actividad callejera conjunta de la CGT, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y la UTEP dentro de este nuevo plan de lucha. El acuerdo fue alcanzado en una reunión realizada en la sede de la CGT, en Azopardo 802, de la que participaron Cristian Jerónimo, José Luis Sola, Octavio Argüello, Hugo “Cachorro” Godoy y Roberto Baradel.
Este plan se acordó luego de que el juez Victor Pesino rechazara la apelación de la CGT que suspendía los 81 artículos de la “Ley de Modernización Laboral”, en consecuencia ahora vigentes. Juez que se tendría que retirar al cumplir los 75 años este mes, pero que podrá seguir cinco años más en la Cámara Nacional de Apelaciones al Trabajo porque el Gobierno aprobó el pliego para extender el mandato.
Los sindicatos buscan aprovechar el descontento de varios sectores y marcharán en defensa de la “seguridad social”. La consigna con la que se reunirán el miércoles a las 15 horas en Avenida Rivadavia y Rodríguez Peña será “La seguridad social es un derecho: marchamos junto a las y los jubilados”. Se sumará a la protesta que los jubilados realizan habitualmente frente al Congreso, en un contexto de reclamos por la pérdida del poder adquisitivo de los haberes, el deterioro de las condiciones de vida y la situación de la seguridad social. La convocatoria busca ampliar una protesta que, hasta ahora, tenía como principal protagonista a las organizaciones de jubilados.
A su vez, ese día a las 10 de la mañana, las organizaciones sociales saldrán con una Jornada Nacional de Lucha, para exigirle al Presidente y a Sandra Pettovello que no se cancele el programa Volver al Trabajo. En AMBA, habrá concentraciones en Puente Pueyrredón, Puente Saavedra y en la rotonda de la Autopista La Plata-Buenos Aires. También habrá acciones en Mar del Plata, Bahía Blanca, Chaco, Tucumán, Catamarca, Jujuy, Santiago del Estero, Entre Ríos, San Juan, Córdoba, Santa Fe, Neuquén y otros puntos del país. “Trabajo sin salario es esclavitud”, exclaman desde la UTEP.
Planes a futuro

Según la CGT este será el primer paso de un plan de acción “a la francesa”. Continuará con una marcha el 7 de agosto en conmemoración del Día de San Cayetano que coordinará la UTEP junto a organizaciones sociales. Ese mismo día habrá una manifestación desde el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Más adelante, tienen planeada una concentración y movilización hacia las dependencias del Ministerio de Economía con el objetivo de “denunciar el plan económico de Milei y la política de endeudamiento que sostiene este gobierno” y en respuesta al creciente endeudamiento de pequeñas y medianas empresas y de familias trabajadoras de clase baja y media.
La estrategia continúa el 2 de septiembre, Día de la Industria, fecha para la que el titular del gremio de Alimentación propuso una manifestación orientada a visibilizar la recesión, la suspensión y cierres que afectan al sector. Unos días después, entre el 4 y el 6 de dicho mes, participarán de la Semana Social que organiza la Comisión Episcopal Argentina en Córdoba.
De esta manera, el sindicalismo busca reconstruir una agenda común de movilización luego de varios meses de acciones dispersas. La protesta del miércoles representará la primera prueba de esa estrategia y también un mensaje hacia el Gobierno, en un escenario marcado por la vigencia de la reforma laboral, el deterioro de los ingresos y la disputa por el rumbo económico. Por ahora, las centrales avanzan con movilizaciones y dejan abierta la posibilidad de nuevas medidas de fuerza, aunque no existe una fecha confirmada para un paro general.

