
Argentina venció 2 a 1 a la Inglaterra que dirige el alemán Thomas Tuchel en un partido cargado de tensión y jugará el domingo la final por la copa ante España, en el Metlife Stadium de Nueva Jersey. Contra todo pronóstico, la Albiceleste apareció cuando el reloj ya casi la condenaba: estuvo abajo en el marcador, pero encontró la reacción justo a tiempo para quebrar a un rival que, apenas se puso en ventaja, decidió meterse atrás y aguantar.
Inglaterra abrió el marcador a los 55 minutos por intermedio de Anthony Gordon, que definió tras un centro de Morgan Rogers. Argentina tardó en encontrar respuestas, pero llegó el empate a los 85: Enzo Fernández sacó un remate de media distancia que no dejó margen para Pickford.
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El golpe final se lo dio Lautaro Martínez, que entró desde el banco y a los 92 minutos, en pleno descuento, cabeceó para el 2 a 1 que desató la locura en las tribunas del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, donde el equipo de Scaloni volvió a sentirse local.
Otra vez fue Messi quien encendió la mecha. El capitán asistió a Fernández para el empate y, minutos después, metió un centro con su pierna derecha, la que menos usa, que Martínez, recién ingresado, transformó en el gol que le cortó a Inglaterra la ilusión de jugar su primera final en sesenta años.



El mérito de Argentina de insistir hasta el final
Inglaterra se salvó de una goleada mayor gracias a dos pelotas que se estrellaron en los palos y a varias intervenciones providenciales de su arquero, Jordan Pickford. Apenas se puso en ventaja, el equipo de Tuchel bajó las líneas y apostó todo al contragolpe, una apuesta que nunca terminó de rendirle frutos.

Del otro lado, Argentina no dejó de empujar: dominó la pelota y machacó una y otra vez la muralla que le plantearon los defensores ingleses, hasta que el premio llegó de manera repentina y letal.
Con la clasificación a la final, Messi iguala una marca que hasta ahora solo tenía el brasileño Cafú: será la tercera vez que dispute la definición de un Mundial, después de la derrota de 2014 ante Alemania y el título conseguido en 2022 frente a Francia.
Si Argentina supera a España el domingo, se convertirá en el primer seleccionado en conseguir dos títulos mundiales consecutivos desde que Brasil, con Pelé, lo logró en 1958 y 1962.

