
Otro fin de semana se abre para el mejor teatro, la música en vivo, propuestas de arte y esos circuitos alternativos que ganan terreno cada vez más en la escena porteña. La cartelera llega amplia. Los horarios varían. Y hay opciones para cada gusto, para cada bolsillo, para cada estado de ánimo.
Desde Nota al Pie recorrimos la programación completa y armamos esta guía con lo más interesante para cerrar el mes a pura cultura. La mayoría de las propuestas, además, son gratuitas, porque disfrutar la ciudad no debería tener precio.
“Vacaciones en Juárez”, rock psicodélico en el Centro Cultural Borges
El oeste del Gran Buenos Aires siempre pareció el lugar ideal para el nacimiento de mitos sonoros. Ahí surgió, allá por 2016, un quinteto que hoy redefine el rock psicodélico local. Hablamos de Vacaciones en Juárez, una propuesta que cruza el ambient desértico con el noise. Este jueves el grupo llega a las 19hs, a la sala Astor Piazzolla del Centro Cultural Borges, Viamonte 525, CABA.
Pues bien… la propuesta invita a desconectar del ruido diario. La entrada es gratuita y los accesos se entregan una hora antes, una cita imperdible.
La dirección estética del proyecto asombra por su madurez. La banda propone un viaje que va desde la psicodelia sesentera hasta el shoegaze de los noventa. Santiago Abajo comanda este relato con una voz que sostiene el clima místico. Su figura equilibra la potencia eléctrica de las guitarras de Mauro Conte y Gastón Gambier. Al mismo tiempo, la base rítmica de Diego Navarro y Iñaki López sostiene la estructura.
La versatilidad es el núcleo de la noche: pasan de un folk íntimo a un trance hipnótico en pocos minutos. Sus canciones tienen texturas, huelen a ruta y a melancolía.
Discepolín, fanático arlequín llega al Auditorio AIC Abasto
A 72 años de la desaparición física de Enrique Santos Discépolo, “Discepolín, fanático arlequín” es una obra que no cae en el cartel de “homenaje” y listo. Toma ese dato como punto de partida, y lo convierte en necesidad de escena… en gusto personal, sí, pero también en un modo de entender el mito desde adentro. La funcion es este jueves con entrada gratis a las 20hs, en el Auditorio AIC Abasto, Humahuaca 3640, CABA.
Pues bien, el espectáculo propone algo más incómodo y, por eso, más verdadero. El personaje arlequín fanático termina siendo un espejo. Nos muestra miedos, inseguridades, esa búsqueda constante de cariño y de aceptación que casi nadie admite en voz alta. La clave gira en la mirada clownesca, en la explicación verbal del pensamiento febril, en la soledad subjetiva del personaje. El juego no se queda en la risa: cruza lo absurdo y llega a la emoción.
La dirección de la mirada se nota en la puesta en escena. Un mismo espacio funciona como puerto, gira y cuarto íntimo. Ahí aparece el piano, la música, y también el laboratorio del artista creando. Daniel Casablanca sostiene el riesgo del unipersonal, con un registro grotesco intenso y ágil, de lectura fácil… pero de capas profundas.
Además, la obra nace de una investigación personal de Casablanca, inspirada en similitudes de actuación con Discepolín. Y conviene mirar esos ojos, porque allí vive parte del sentido. También conviene pensar en el teatro grotesco como linaje, en la herida que se transforma en forma.

Un clásico de la Ciudad: la Orquesta Estudiantil de Buenos Aires en el Centro Cultural Recoleta
La Orquesta Estudiantil de Buenos Aires propone una escena que late cerca, pero suena lejos. La iniciativa nació como un puente entre la formación y el escenario, y con el tiempo se convirtió en una práctica sostenida, casi artesanal, del repertorio orquestal juvenil. Pues bien, este sábado la agrupación invita a disfrutar de su música con entrada gratis a las 18hs, en el Centro Cultural Recoleta, Junin 1930, CABA.
Esta propuesta se ordena en Grupos de Música de Cámara. No se trata de un recital quieto, sino de miradas que se cruzan: violines, vientos y afinaciones que se toman el tiempo justo para decir algo.
La dirección corre por cuenta de Lucio Bruno Videla. Y la obra se arma con la versatilidad de sus intérpretes: Uriel Aguilera, Delfina Carmona, Luis Fajardo, Bautista López Moreno, Cristian Mendoza, Fiorella Scheihing, Candela Stassi, Martina Teixeira, Candela Vergottini Fernández y Nahiara Vivas. Cada integrante sostiene un recorte distinto del relato. Unos vuelan hacia el fraseo clásico, otros abrazan la intimidad del diálogo camerístico. El programa junta a Joseph Haydn, Franz Schubert, Alberto Ginastera y Eduardo Grau, y esa mezcla ordena la mirada: lo europeo se cruza con lo argentino, como si el tiempo tomara temperatura en vivo.
“GARAGE, espacio de acumulación constante”, el peso de los recuerdos
“GARAGE, espacio de acumulación constante” nació de una pregunta simple, y ahí está su fuerza. ¿Qué guardamos y por qué? La Minga Club Cultural (Del Barco Centenera 1126), en Parque Chacabuco, abre sus puertas con entrada gratis, los sábados a las 21hs, para contar la historia de Mirna, una mujer que decide viajar sin equipaje emocional. Nada de recuerdos, nada de objetos prestados. El desafío es enorme: soltar el pasado sin perder la identidad.
Pues bien, la dirección de Paula Sanchez ordena esa mirada con precisión. La puesta no cae en el golpe fácil ni en la solemnidad excesiva. Cada objeto que Mirna deja atrás funciona como una pequeña ventana hacia su historia… un vestido, una carta, un juguete. Así, la escena construye memoria sin necesidad de subrayar cada gesto.
Lo notable es la versatilidad del elenco. Mirna Cabrera, también dramaturga junto a Paula Sanchez, sostiene el relato con un cuerpo que pasa del humor al quiebre emotivo en segundos. La compañía Ciertas Petunias acompaña ese pulso con oficio y calidez. El vestuario y la escenografía de Alina Conde completan el clima íntimo, casi de living compartido entre desconocidos. La voz en off de Román Lamas aparece como un eco necesario: recuerda que despedirse también es una forma de habitar el presente.

“Viva la nada”, el arte de no decir nada y decirlo todo
“Viva la nada” surgió de una idea que suena a contradicción, y ahí está su encanto. ¿Se puede construir un mundo entero a partir de nada? Juno y Miranda, dos personajes que se cruzan y arrancan un viaje sin mapa. Barrios inventados, familias que no existen, discusiones que van de la política a la vida de campo sin escalas. Todo cabe ahí. La cita es este sábado 21: 30hs, con entrada a la gorra, en Teatro El Desguace, México 3694, CABA.
La dirección de Estrella Millaray ordena ese caos con una precisión casi milimétrica. No es fácil sostener el disparate sin que se desarme, y sin embargo la puesta encuentra un pulso propio: el absurdo avanza, pero nunca pierde el hilo emocional. Cada escena parece una postal imposible… y aun así, resulta creíble.
Ahí aparece la versatilidad de Yasna Leiva Cortés e Isco Waddington. Los dos actores saltan de un registro a otro con una naturalidad que sorprende. Un segundo están en la ternura, al siguiente en la comedia física más pura. El texto de Daniel Kersner, barroco y juguetón, exige cuerpos entrenados para el vértigo, y ellos responden con oficio.
Lo que queda, al final, es una certeza simple: hablar no siempre sirve para decir algo. A veces alcanza con seguir en la conversación, aunque las palabras ya no alcancen. Esa es la apuesta de esta obra pequeña y gorra en mano: demostrar que el juego, el lenguaje y las ganas de estar con otro pueden sostener un mundo entero.

