
Este martes, la Selección Argentina volverá al ruedo en el Mundial 2026 frente a Egipto por los octavos de final. El conjunto nacional tendrá una verdadera prueba de fuego en el Estadio Mercedes-Benz de Atlanta con un equipo africano liderado por Mohamed Salah y cuya mayor arma recae en su juego físico. El técnico Lionel Scaloni encamina al menos tres cambios en el equipo para mejorar lo hecho en la fase anterior.
Ajuste táctico
La Copa del Mundo de Norteamérica entregó grandes y emocionantes sorpresas en su casi mes de actividad, de las cuales una involucra a la Albiceleste. El elenco sudamericano sufrió más de la cuenta en los 16avos de final cuando derrotó 3-2 a Cabo Verde, rival que debutó este año en el certamen. Si bien el resultado final permitió la clasificación, el cotejo no reflejó la superioridad esperada.
De cara al inminente cruce con los faraones, el DT planea patear el tablero con un cambio en cada línea para revertir la imagen general del encuentro pasado. En el arco se mantendrá Emiliano Martínez que ante los caboverdianos demostró su importancia con dos salvadas que impidieron una peor desenlace, y también la defensa compuesta por Nahuel Molina, Cristian Romero y Lisandro Martínez. La incógnita está en el lateral izquierdo.
Con respecto a esa posición en el fondo, Nicolás Tagliafico ya se recuperó de su desgarro y podría volver a la titular en reemplazo de Facundo Medina que terminó acalambrado en el último encuentro. Asimismo, en el medio aparecería la posibilidad de Leandro Paredes desde el arranque para equilibrar la zona luego de un trabajo poco organizado en los 16avos. Sin embargo, no hay que descartar la posible inclusión de Nicolás González en ese sector.
Pese a que el jugador de Boca saca una pequeña luz de ventaja, tras cierto indicio del entrenador en la conferencia de prensa, lo seguro es que Thiago Almada deje su lugar. Frente a ese panorama, el trío de Enzo Fernández, Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister continuarían dentro el once titular. El principal objetivo será contener la explosividad egipcia en la mitad de cancha con apellidos de buen pie y mucha fluidez colectiva.

Por último, en la delantera estará la última incertidumbre con la constante disputa entre Julián Álvarez y Lautaro Martínez. Es cierto que el Toro llegó al Mundial en mejores condiciones, pero la Araña dejó atrás una lesión en el tobillo y con mayor ritmo de competencia revirtió la situación. En ese aspecto, el todavía futbolista del Atlético de Madrid sería el delantero que acompañe a Lionel Messi en la ofensiva para romper el esquema africano.
Total sinceridad
Sin dejar de lado su habitual costumbre, Scaloni se presentó en la sede de Atlanta y habló con la prensa en la antesala de otro compromiso albiceleste. La primera consulta para el nacido en Pujato se enfocó en lo difícil que resultó el torneo para los países candidatos. “Este Mundial está siendo complicado para todos, Francia parecía un rival temible, y lo sigue siendo, pero con Paraguay le costó. A España con Portugal también le costó hasta el último minuto”, indicó.
“No hay selecciones que han mantenido lo que se venía haciendo hasta antes del Mundial porque los rivales juegan. Es muy difícil, hay condiciones diferentes a lo visto en otras ediciones”, añadió. De hecho, justificó que la acumulación de partidos en la temporada les pasó factura a aquellos jugadores que no brindaron el nivel acostumbrado. “El Mundial es complicado por los viajes, el calor, el césped. Todo eso hace que no se pueda ver tanto los favoritismos. Ninguno ha sido regular ni marcado una diferencia grandísima”, cerró.
En cuanto al equipo, destacó que hace tiempo juega como candidato en cada torneo y siempre conservó un estilo bien definido. “Cuando el rival te mete en dificultad o las cosas salen mal, no hay una sola manera de ganar”, señaló. “Si no te salen las cosas jugando bien, hay otras maneras: con la garra, la intensidad y el espíritu que llevamos adentro” continuó. “Yo estaba convencido de que si el equipo no sacaba ese temperamento, quedábamos afuera”, agregó.
“Siempre fuimos protagonistas del partido y los errores no nos bajonearon, seguimos atacando. Eso fue una buena señal”, manifestó sobre el duelo anterior. “Hay veces que la táctica o la estrategia quedan de lado. Cuando no podés, tenés que romper el esquema de otra manera”, concluyó. Por otro lado, destacó el trabajo interno de Paredes para estar en la copa y que buscará evitar que el equipo sufra en las transiciones del rival con la tenencia sin tanto pase rápido.

La conferencia finalizó con un enfoque del DT respecto al adversario de turno y su estilo de juego. “Es una muy buena selección. Además de los jugadores de jerarquía, tienen una idea bien marcada en su forma y un entrenador que trabaja hace tiempo con ellos”, subrayó. “Siempre ha complicado a sus rivales. Ataca bastante con jugadores dedicados a eso y no defienden bajo, aunque muchas veces cambian contra nosotros pero estamos preparados”, finalizó.
Pocas estadísticas
Es cierto que Argentina ostenta un historial algo extenso ante elencos africanos pero con Egipto los números se reducen. De hecho, a nivel de selecciones mayores solo existen dos antecedentes, con la peculiaridad de que el primero ocurrió hace casi un siglo. El puntapié inicial data de los Juegos Olímpicos (JJOO) de Ámsterdam en 1928 cuando el conjunto sudamericano ganó 6-0 en semifinales durante la transición del amateurismo al profesionalismo.
El siguiente duelo entre ambos países llegó en 2008 con un amistoso en El Cairo que vislumbró la victoria 2-0 de los dirigidos por Alfio Basile. En aquella ocasión los goles fueron cortesía de Sergio Agüero y Nicolás Burdisso; mientras que, Messi no estuvo por una lesión muscular en el aductor. Más allá de los mencionados éxitos albicelestes, hubo otros cinco enfrentamientos en categorías menores pero con el mismo denominador común para los argentinos.
Bajo el contexto del Mundial Sub-20, la Albiceleste se impuso 7-1 en primera fase de 2001, 2-1 en octavos de 2003, 2-0 en grupos de 2005 y 2-1 en octavos de 2011. Además, en 2021 jugaron por última vez en los JJOO de Tokio, donde Argentina triunfó 1-0 en la etapa primaria con gol de Medina, quien sumó minutos junto a Mac Allister y Almada. De este modo, las estadísticas registran 7 cruces oficiales con 7 victorias sudamericanas de cara al primero en un Mundial.
A diferencia de lo enorme eficacia argentina, la sintonía con el árbitro elegido por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) se muestra muy diferente. La casa madre en Zúrich designó al francés François Letexier de 36 años como la figura para impartir justicia en Atlanta. El nacido en Bédée no registra antecedentes con Argentina ni con Egipto; aunque, ostenta uno con el Sub-20 nacional en el Mundial de 2023 cuando derrotó 2-1 a Uzbekistán.
Sobre sus actuaciones en la actual Copa del Mundo, el galo ya suma dos designaciones, ambas en la instancia de grupos. El colegiado europeo estuvo en el triunfo 1-0 de Costa de Marfil ante Ecuador y luego en la paridad sin goles entre Cabo Verde y Arabia Saudita. Dentro del Viejo Continente arraiga gran proyección tras ser el más joven en dirigir en la Ligue 1 con 28 años en 2016 para crecer desde entonces con torneos e etapas más prestigiosos.

