
La situación política de Manuel Adorni atraviesa su momento más delicado desde su desembarco en la Jefatura de Gabinete. Mientras el funcionario busca sostenerse con el respaldo explícito de Javier Milei y de Karina Milei, crecen las tensiones en las internas de La Libertad Avanza. A su vez, avanzan iniciativas opositoras en el Congreso y continúan las investigaciones que lo tienen bajo la lupa.
Las explicaciones públicas de Adorni no lograron desactivar las críticas ni contener las especulaciones sobre su futuro político. En las últimas semanas, el oficialismo mostró señales contradictorias: el Presidente redobló su defensa en redes sociales, pero varios dirigentes y funcionarios evitaron pronunciarse, alimentando versiones sobre posibles cambios dentro del gabinete.
En la declaración jurada que presentó el Jefe de Gabinete, incorporó más de USD 500.000 que no figuraban en declaraciones anteriores. Según Adorni, esos fondos corresponden a inversiones en criptomonedas realizadas entre 2013 y 2018 junto a su esposa. El funcionario reconoció además que esos ahorros no habían sido declarados oportunamente ante el fisco y aseguró que regularizará su situación tributaria. En la próxima etapa de la causa judicial, el juez federal Ariel Lijo deberá analizar la declaración jurada y definir si justifica el incremento patrimonial que se observó.
El apoyo y las internas

Las explicaciones brindadas por Manuel Adorni en medio de la polémica que atraviesa no lograron cerrar las críticas opositoras ni terminar con las especulaciones sobre su futuro político dentro del Gobierno. El respaldo más explícito a Adorni sigue siendo de Javier Milei. En los últimos días, el Presidente utilizó sus redes sociales para defender al jefe de Gabinete y cuestionar las acusaciones en su contra. Entre otras publicaciones, compartió mensajes de dirigentes y comunicadores afines al oficialismo, incluido uno del periodista italiano Leonardo Facco, quien defendió al funcionario y al «ahorro en negro».
Sin embargo, el acompañamiento del resto del gabinete fue considerablemente más limitado. A diferencia de lo ocurrido a fines de marzo, cuando varios ministros escenificaron su respaldo durante una conferencia de prensa, en esta oportunidad las muestras públicas de apoyo fueron escasas. Entre quienes salieron a defenderlo se encontraron el asesor audiovisual Santiago Oría y la diputada nacional Lilia Lemoine.
En paralelo, comenzaron a circular versiones sobre posibles alternativas dentro del oficialismo en caso de que la situación de Adorni se profundice. Apareció la posibilidad de una licencia temporaria que, según algunas versiones, no tendría el aval de Javier y Karina Milei. Este rumor circuló tras el cumpleaños de Patricia Bullrich, en el que estuvo presente la Secretaria General de la Presidencia junto a María Pilar Ramírez, una de sus asesoras más cercanas y uno de los nombres que se mencionaba como posible reemplazante de Adorni.
¿Qué pasa en el Congreso?
Mientras la Casa Rosada sostiene públicamente a Adorni, la oposición busca trasladar la discusión al Congreso. Con el respaldo de 31 firmas, distintos bloques solicitaron una sesión especial en la Cámara de Diputados para el 23 de junio con el objetivo de interpelar al jefe de Gabinete.
Aunque el pedido reúne a legisladores de Unión por la Patria, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y otros espacios opositores, el desafío continúa siendo alcanzar el quórum de 129 diputados. En ese escenario, la posición del PRO aparece como una de las claves para definir si la sesión finalmente podrá realizarse. Ellos expresaron que están «instando a que el Gobierno lo corra a Adorni».
La ofensiva opositora también llegó al Senado. El jefe del bloque de Unión por la Patria, José Mayans, impulsó una iniciativa para convocar a una sesión destinada a interpelar a Adorni y evaluar la posibilidad de avanzar con una moción de censura. En ese caso, necesitarían la mayoría de ambas cámaras. El Jefe de Gabinete debería concurrir al recinto, contestar preguntas y, luego, los legisladores tendrán que votar la moción de censura. Si se aprueba, Adorni deberá renunciar.
Reforma de la Corte en medio de la crisis

Mientras el oficialismo enfrenta el desgaste provocado por la situación de Adorni, el Gobierno avanzó además con una reforma del procedimiento para la designación de jueces de la Corte Suprema, una decisión que generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos y judiciales. A través de una modificación normativa impulsada por el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, el Poder Ejecutivo eliminó instancias de participación ciudadana que formaban parte del procedimiento de selección de candidatos al máximo tribunal.
Habrá plazos más cortos para el trámite y no habrá más publicaciones en diarios de circulación nacional. El Presidente podrá designar a un Juez de la Corte Suprema más rápido y con menor escrutinio, dado que ya no existirán los controles ciudadano o de instituciones como la Organización de Naciones Unidas.
De acuerdo con información publicada por La Política Online, la medida habría sido analizada durante una reunión entre Javier Milei y el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti en la Quinta de Olivos. El mismo medio sostuvo que, de cara a futuras vacantes, comenzaron a mencionarse los nombres de Mariano Borinsky (integrante de la Cámara de Casación Penal) y Karina Perilli (jueza de Cámara del Tribunal Oral en lo Penal Económico N°3) como posibles candidatos para integrar el máximo tribunal.

