
La dirigente nacional de Libres del Sur, Silvia Saravia, aseguró que el 66% de las familias argentinas tuvo que eliminar al menos una de las comidas diarias por razones económicas y alertó sobre el avance de la inseguridad alimentaria incluso entre personas con empleo formal.
Las declaraciones se dieron en el marco de una intervención realizada este viernes por Libres del Sur en Plaza de Mayo, donde la organización buscó visibilizar la situación alimentaria que atraviesan amplios sectores de la población y que “está tan lejos del relato y de las mentiras de Milei y también de Adorni”. “En nuestra realidad, la inseguridad alimentaria avanza. Esto es dejar de consumir o reducir el consumo de yogures, de quesos, de carnes, de frutas, de verduras, de cereales, y esto va a tener fuerte impacto en en nuestra salud”, señaló la referente social en diálogo con Radio AM 530.

“‘Hay ruido a platos vacíos en Argentina’, escribió el Indio Solari en su última carta. Realizamos una encuesta junto al ISEPCi (Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana) sobre un universo de trabajadores formales y precarizados, desocupados y jubilados, y surge que casi 7 de cada 10 familias tuvieron que suprimir una de las comidas diarias por razones económicas”, sostuvo Saravia.
Según explicó la referente social, el relevamiento mostró que las privaciones alimentarias alcanzaron a distintos sectores de la sociedad. De acuerdo con los datos difundidos, el 59% de las personas con empleo registrado aseguró haberse privado de consumir alimentos nutricionalmente relevantes, mientras que esa proporción ascendió al 81% entre trabajadores informales, al 89% entre personas desocupadas y al 78% entre jubilados.

La dirigente también puso el foco en el impacto que esta situación tiene sobre las infancias. Indicó que más del 83% de los hogares relevados contaba con niños, niñas y adolescentes de hasta 18 años a cargo, lo que, a su entender, agrava las consecuencias de la crisis alimentaria.
“Las consecuencias de alimentarse mal serán condicionantes de la salud en el corto y mediano plazo. Las enfermedades asociadas a la malnutrición, como la diabetes y las cardiovasculares, profundizarán su prevalencia en nuestras infancias. Es demoledor”, concluyó.

