
La mañana del viernes quedó marcada por una noticia que rápidamente recorrió Argentina. Desde Parque Leloir comenzaron a difundirse las primeras informaciones sobre la muerte de Carlos Alberto «Indio» Solari, una de las figuras más influyentes de la historia del rock nacional.
A medida que avanzaban las horas, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida de músicos, artistas, periodistas y referentes de distintos ámbitos de la cultura. Miles de fanáticos comenzaron a reunirse espontáneamente en plazas y espacios públicos para homenajear al cantante.
Durante la jornada también surgieron las primeras discusiones sobre el lugar donde se realizaría el velatorio. Mientras tanto, desde La Plata, ciudad profundamente ligada a la historia del músico, se decretaron jornadas de duelo y homenajes institucionales.
Al caer la tarde, Plaza de Mayo se transformó en escenario de una emotiva concentración popular. Allí tuvo lugar la primera gran «misa ricotera» tras la noticia, con canciones, banderas y cánticos que se extendieron hasta entrada la noche.
Sábado: vigilia, banderas y una ciudad en espera
El segundo día estuvo atravesado por la expectativa hasta que se confirmó que el velatorio se desarrollaría en el Polideportivo José María Gatica, en Villa Domínico, partido de Avellaneda.
La noticia movilizó a seguidores de todo el país, muchos de los cuales ya habían iniciado viajes desde distintas provincias para participar de la despedida.
Durante la tarde se realizó un multitudinario banderazo en el Obelisco porteño. Miles de personas se reunieron para recordar al artista y compartir canciones que marcaron varias generaciones.
Con el correr de las horas comenzó una vigilia que se extendió durante toda la noche. En paralelo, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires desplegó un importante operativo de seguridad y coordinación para garantizar el desarrollo del evento ante la magnitud de la convocatoria prevista.

Domingo y madrugada del lunes: la peregrinación de los ricoteros
A las 10 de la mañana del domingo se abrieron las puertas del Polideportivo Gatica y comenzó una de las despedidas populares más masivas de la historia reciente argentina.
Durante más de 18 horas, una interminable fila de seguidores avanzó lentamente para rendir homenaje al músico. Según estimaciones oficiales, cerca de un millón de personas participaron de la ceremonia.
Las filas llegaron a extenderse por más de 80 cuadras, mientras miles de fanáticos desafiaban el frío y, en los últimos momentos, bajo la lluvia.
Finalmente, alrededor de las 4.30 de la madrugada del lunes, y a pedido de la familia, las puertas del predio fueron cerradas y concluyó oficialmente la despedida.
El mensaje de la familia
Horas después del cierre del velatorio, la familia del músico difundió un comunicado en el que agradeció el acompañamiento de los seguidores y destacó el respeto demostrado durante toda la jornada.
«Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron», expresaron en el mensaje, en el que también resaltaron el enorme esfuerzo organizativo que demandó la ceremonia.
Además, recordaron una de las últimas decisiones del artista, quien habría dejado preparado su estudio y sus equipos de trabajo como símbolo de continuidad.
«Que su música no pare nunca más», concluyó el comunicado difundido a través de las redes oficiales.

El hombre detrás del mito
Nacido en La Plata, el Indio Solari construyó una trayectoria que trascendió ampliamente los límites del rock argentino. Influenciado por la literatura beat, el cine y las expresiones contraculturales, se convirtió en una de las voces más influyentes de la música popular.
Junto a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota dio forma a discos fundamentales que marcaron a varias generaciones y construyó un fenómeno cultural único, caracterizado por las multitudinarias «misas ricoteras».
Tras la separación de la banda, inició una exitosa carrera solista acompañado por Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, manteniendo intacta una convocatoria capaz de reunir a cientos de miles de personas.
A lo largo de los años recibió múltiples reconocimientos, entre ellos un doctorado honoris causa, y continuó vinculado a la creación artística incluso en sus últimos tiempos.
Su último mensaje público y las imágenes difundidas desde su estudio dejaron testimonio de un artista que nunca dejó de pensar en la música.
Un legado que trasciende generaciones
La despedida multitudinaria confirmó algo que ya parecía indiscutible: el Indio Solari trascendió la figura del músico para convertirse en un fenómeno cultural y social.
Durante tres días, cientos de miles de personas compartieron el duelo, las canciones y los recuerdos de un artista que marcó la historia del rock nacional y cuya influencia continúa viva en nuevas generaciones.
La música sigue sonando. Y para sus seguidores, el viaje recién empieza.

