
Las Comisiones Gremiales del Banco Supervielle emitieron un comunicado en repudio al accionar de las autoridades de la institución ante los despidos de trabajadores y trabajadoras “sin causa y con trayectoria intachable”. En ese sentido, destacaron los años dedicados que contribuyeron “a construir el Banco que ha generado ganancias millonarias”.
Desde las comisiones expresaron que la situación es de una “crueldad inaceptable” y aseguraron que la respuesta del Banco a décadas de compromiso, entrega y resultados es el “descarte”. Al respecto, destacaron que no se trata de números de legajo, sino de trabajadores que sostuvieron a la institución en momentos difíciles, atendieron a los clientes y fueron parte directa del crecimiento que hoy celebra la entidad.
También se refirieron al contexto en el que se dieron los despidos, que según las comisiones demuestran una falta total de respeto por la dignidad humana del trabajo. “Se aplica la lógica que denuncia el Papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas: cuando la tecnología y la gestión quedan solo al servicio de la ganancia, se corre el riesgo de construir una nueva “torre de Babel”, un proyecto que “domina y, en última instancia, deshumaniza””, denunciaron.
En esa línea, señalaron: “Resulta sintomático que ni el Gerente General ni la Gerenta de Recursos Humanos parecen haber leído la advertencia de Magnifica Humanitas”. En la misma, el Papa advierte que “quien controla la IA impondrá su propia visión moral, que se convertirá en la infraestructura invisible de los sistemas” y recuerda “antes que creyentes, estamos llamados a ser humanos”. “Si las autoridades del Banco no son capaces de reconocer el valor de las personas que hicieron posible sus resultados, entonces están renunciando a su responsabilidad social y ética”, afirmaron.
Ante este escenario, las comisiones gremiales exigieron la reincorporación inmediata de los trabajadores y trabajadoras despedidos sin causa; la apertura de una mesa de diálogo con participación sindical para tratar cualquier reestructuración; y que las decisiones del Banco se tomen respetando la dignidad del trabajo y la vida de las personas, por encima del ajuste cortoplacista. “No se construye una banca sólida sobre la precarización y el descarte de quienes le dieron años de su vida”, concluyeron.

