
La agenda cultural porteña de este fin de semana presenta propuestas imperdibles para todos los gustos. Buenos Aires presenta un menú variado que incluye teatro de primer nivel, exposiciones de arte y conciertos de música sinfónica y popular. Desde Nota al Pie seleccionamos los mejores espectáculos, que van desde lo experimental hasta lo clásico. Para que puedas disfrutar sin golpear el bolsillo este mes, con entrada gratis y a la gorra.
Ecos del Swing, jazz clásico y arreglos orquestales en el San Martín
Este jueves 30 de abril, la Banda Sinfónica de la Ciudad te invita a celebrar el Día Internacional del Jazz con Ecos del Swing, en el Teatro San Martín, Av. Corrientes 1530, CABA. El lugar es el Hall Alfredo Alcón, con entrada sin costo a las 13 hs, hasta completar la capacidad. Llegas, te acomodás, y en pocos minutos el jazz clásico empieza a sonar como si ya lo conocieras.
La propuesta se armó para un concierto simple de seguir. Pasás por melodías de cine, guiños de comedia musical y el pulso del jazz orquestal. También entra la bossa nova, con arreglos que limpian el género para banda sinfónica.
El programa salta por títulos conocidos: Charles Chaplin Selections, Porgy and Bess medley, Glenn Miller Medley. Entre medias aparecen Fly me to the moon y arreglos de Jobim. Y te vas con una idea clara: el jazz tiene aire propio, y una orquesta lo sabe llevar.
La dirección de Nicolás Kapustiansky ordena todo. No pierde energía, y deja espacio para que la banda muestre variedad. Las protagonistas son las protagonistas, el sonido del conjunto, y las piezas del repertorio del siglo XX.
Cuatro actrices, un telón y todo lo que pasa antes
Cuatro actrices. Un escenario. El telón que no sube. Y en esa espera, todo pasa. «Antes que se levante el telón» es una obra que transcurre en el minuto previo al minuto previo. Eso que nadie ve, que nadie filma, pero donde todo se dice. Se presenta los viernes a las 20 hs en el Teatro El Desguace, México 3694,CABA. Entrada a la gorra.
La dramaturgia es de Daniel Kersner, quien también firma la dirección y la escenografía junto a David Correa. El texto nació con la colaboración de Paula Lagos, una de las actrices del elenco. Ese detalle importa: la obra tiene el pulso de quienes la habitan. No es un texto ajeno que se interpreta, es algo construido desde adentro.
En escena, Paula Lagos, Marian Laterza, Rosana López y Abril Plaza hablan de amor, menopausia, nostalgia, lucha y rebeldía. Con humor, con tensión, con celos y rivalidades. El director aparece todo el tiempo en la conversación, pero nunca en el escenario. Esa ausencia pesa. El vestuario es de Jess Menendez, las luces de Paula Fraga y la banda de sonido de Federico Kersner. El conjunto funciona con precisión.
El público que ya la vio habla de una comedia que sube de ritmo, con personajes bien marcados y un final que nadie espera. Algunos la comparan con Molière. No es exagerado.
La obra habla del universo femenino y del paso del tiempo. Dos temas que parecen grandes y acá se vuelven concretos, cercanos, graciosos y a veces duros. Cuatro mujeres que esperan, que discuten, que se ríen. Y el telón que, cuando sube, ya es tarde para seguir mirando para otro lado.

Federico Klemm y el renacer del arte en el Centro Cultural Recoleta
El Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) inaugura cuatro exposiciones que marcan la agenda porteña. La propuesta principal gira en torno a la figura de Federico Klemm. El público podrá recorrer salas llenas de historia y vanguardia. Es una oportunidad para acercarse a obras que dialogan entre el pasado y el presente. El despliegue visual resulta impactante. Con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos, de martes a viernes de 12 a 21 hs, sábados, domingos y feriados de 11 a 21 hs.
La muestra antológica nació mediante un trabajo conjunto con la Fundación Klemm. El equipo curatorial, integrado por Federica Baeza, Guadalupe Chirotarrab y Santiago Villanueva, seleccionó piezas que recorren la vida del artista. Juntaron más de noventa obras. El proyecto busca rescatar su faceta de mecenas y coleccionista.
La dirección de las salas propone un viaje por temas profundos. Aparece el vínculo de Federico Klemm con su madre Rosa y su devoción por la ópera. En otros sectores, Mireya Baglietto presenta una instalación con telas que invita a la introspección. Por su parte, Belén Romero Gunset aborda la desaparición del agua en el sur. La versatilidad de estas protagonistas queda a la vista. Manejan la tecnología y los materiales tradicionales con una fluidez natural. También se suma el aporte de Laura Focarazzo en la sala dedicada al archivo y la memoria.
Visitar estas exposiciones invita a mirar nuestro entorno con otros ojos. El arte funciona como un puente hacia realidades distintas. Estas obras nos devuelven una imagen nítida de nuestras propias búsquedas. El encuentro con la cultura nos ayuda a entender mejor el tiempo que habitamos.
El arte y la memoria se encuentran en la Ex-ESMA
Este 2 de mayo, en la Ex-ESMA, algo especial va a pasar. El festival «El movimiento que insiste» abre sus puertas desde las 15 hs en la Casa Nuestros Hijos, la Vida y la Esperanza (Av. Del Libertador 8151, CABA). Entrada libre y gratuita. Eso ya dice mucho de la propuesta.
La iniciativa nació de Doce Veinticuatro, una plataforma de investigación y creación artística que este año cumple una década. No lo festeja sola: lo hace junto a Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, que conmemoran 49 años de su primera ronda. Dos historias que se cruzan con una razón muy concreta. El arte y la memoria, acá, van de la mano.
La dirección artística está a cargo de Catalina Lescano, quien plantea que esta edición reconoce «la acción sostenida de las Madres» como una forma de enseñanza viva. La programación es amplia y variada: música, danza, performance y teatro, todo en un mismo día. La Escuela Popular de Música abre la jornada. Después llegan Canciones del tiempo, con Vero Gerez, Caro Saade y Santi Adano en un repertorio de María Elena Walsh. El grupo GEAM, dirigido por Jazmín Titiunik, presenta una obra sobre el disparo que hirió a Pablo Grillo, un hecho reciente que el arte toma con fuerza. El cierre musical lo pone Tita Print, del ciclo Trovatrolxs, curado por Mercuria Cultural.
Hay más: una publicación editorial en proceso curada por Guadalupe Arriegue, con materiales de diez años de Doce Veinticuatro, y una muestra del colectivo Tinta y Memoria para recorrer. Una jornada entera de arte con memoria, con cuerpos en escena y con preguntas que incomodan. El arte, acá, no decora: actúa.

Marcos Montes canta a Yupanqui, una noche de música y memoria criolla
Marcos Montes vuelve al escenario con algo muy personal. «Un mundo guardado» es su disco dedicado a la obra de Atahualpa Yupanqui, y la presentación en vivo promete una noche distinta. Con dos pianistas invitados, Facundo Ramírez y Gabriela Bernasconi, el espectáculo es íntimo y contundente. La función con entrada libre y gratuita es este sábado a las 20 hs, en el Centro Cultural Borges, Viamonte 525, CABA.
El disco nació de un vínculo profundo con la música de Yupanqui. Los temas son los que más le importaban al maestro: la identidad, el gaucho, el peón, la soledad, el vínculo con la tierra, la injusticia social. No hay adornos. Hay honestidad.
Marcos Montes nació en Adrogué el 26 de diciembre de 1967. Antes del arte, estudió veterinaria en la Universidad Nacional de La Plata hasta tercer año. Después dio el giro. Se formó con Julio Chávez en teatro, con Ricky Pashkus en comedia musical, y en 1995 viajó a Nueva York para estudiar en el HB Studio. Acumuló más de cuarenta obras teatrales, con directores como Norma Aleandro, Alfredo Arias y Javier Daulte. Entre 2009 y 2018 trabajó en Francia con Arias en el Théâtre de l’Athénée. Su carrera suma el Premio Carlos Gardel, el Premio Florencio Sánchez, el Premio Municipal Trinidad Guevara y el Luisa Vehil, entre otros.
Acá, en «Un mundo guardado», Montes no actúa. Canta lo que siente. Yupanqui habló del hombre simple, de la dureza del campo, del orgullo criollo. Que alguien lo rescate con este cuidado, vale la pena. Una noche para escuchar despacio. Las entradas se retiran una hora antes en Informes, primer piso. Dos por persona, ingreso por orden de llegada.

