Para el Estado mexicano, una mujer lesbiana no está capacitada para ser madre

Hace dos meses, Julissa Chuc fue separada de su bebé recién nacida y de su hijo de seis años. Nota al Pie dialogó con Ana de Alejandro y Miztli Leal, de la Red de Madres Lesbianas en México.
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Desde octubre Julissa se encuentra separada de sus hijes. Crédito: Coolhunter.

Hace dos meses el Gobierno de Yucatán, localidad de México, separó a Julissa Chuc de su bebé recién nacida y de su hijo de seis años por su orientación sexual. Desde el 26 de octubre, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de Yucatán está a cargo de sus hijes. La medida fue tomada luego de que una trabajadora social cuestionara la capacidad de maternar de la mujer de 30 años por ser lesbiana y tener expresión de género masculina.

Nota al Pie dialogó con las integrantes de la Red de Madres Lesbianas en México para conocer más del caso. Desde la asociación denuncian que la medida no se debe a pruebas en su contra sino a la discriminación por ser una madre lesbiana y de clase social baja.

Ana de Alejandro, fundadora de la Red de Madres Lesbianas, contó que Julissa continúa separada de sus hijes, a quienes solo la dejan acercarse una hora, una vez a la semana. “Las últimas tres semanas ha visto tres horas a sus hijos”, expresó.

En la misma línea, denunció que el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) creó pruebas de que ella no está capacitada para ejercer la maternidad. “Las pruebas iniciales habían dado negativo al consumo de drogas, al mal trato familiar y demás cosas que la acusaban”, aseguró.

La historia de Julissa

Julissa llegó al Hospital General Agustín O’Horán de Mérida, lista para el parto de su segunda hija. Antes de dar a luz, una trabajadora social del hospital le hizo un estudio socioeconómico en el cual la interrogó acerca de su apariencia, orientación sexual e intenciones de ejercer la maternidad.

La ahora acusada se dedica a la albañilería, el desmonte de terrenos y la limpieza de hogares. Es oriunda de Quintana Roo, pero debido a la violencia de género debió abandonar su hogar y trasladarse a Mérida, donde reside junto a su hijo desde hace varios años.

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Desde este año el matrimonio igualitario ya es legal en todos los estados de México. Crédito: Agencia Presentes.

“Ella está desesperada, ya no sabe qué más hacer”, sostuvo Ana. Además, agregó que toda esta situación “no le ha permitido retomar las actividades laborales con las que ella recibía ingresos”. Por este motivo, “todos los trámites que tiene que seguir haciendo ella no tiene cómo solventarlos”.

La situación de la mujer cambió cuando la asistente social realizó una denuncia en la que asegura que ella no es apta para maternar y que ha ejercido violencia sobre sus hijes. Por esta razón, se le impidió conocer a su bebé y perdió la custodia de su hijo.

“¿Qué violencia puedes ejercer contra una niña que no había nacido?”, cuestionó Ana de Alejandro. Ahora la abogada busca probar que las acusaciones son falsas. Incluso aportaron las firmas de más de 60 vecinas que aseguran que es una buena madre y nunca vieron nada de lo que se la acusa. 

El trabajo de acompañar

Julissa no tiene familia en Yucatán. Al respecto, Ana contó que “su red de apoyo eran sus amigas, sus vecinas, esa era su familia. Por lo tanto, cuando el Estado le retira sus infancias las manda a instituciones”.

Para contener a todas las Julissa está la Red de Madres Lesbianas. Dicha organización surgió hace una década “de la necesidad de crear una red que sea apoyo a nivel nacional”, explicó de Alejandro. Además, relató que “hace 10 años el matrimonio igualitario era legal solo en Ciudad de México y sabíamos que las compañeras de otros estados necesitaban asesorías y apoyo”.

Dentro de las funciones de la organización dictan charlas, brindan apoyo a las madres y crean artículos para difundir material sobre maternidad lésbica. Del mismo modo, realizan lobby para exigir al poder legislativo que se generen leyes y políticas públicas relacionadas a las mujeres y comunidad LGBTIQ+.

La situación de ser madre lesbiana

La situación de las madres lesbianas en México nunca ha sido fácil. Miztli Leal, esposa de Ana de Alejandro e integrante de la red, asegura que ha conocido muchos casos en los que los jueces que debían otorgar la custodia de un menor tenían preferencia por padres heterosexuales por encima de madres lesbianas.

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La Red de Madres Lesbianas acompañó a Julissa Chuc en sus reclamos. Crédito: Red Madres Lesbianas en México.

Sin embargo, nunca antes habían visto que el estado le quitara les hijes a una mujer por ser lesbiana. Sí recuerda casos donde familiares pidieron la custodia. “Abuelas que exigen que se le retire la custodia a sus hijas lesbianas porque consideran que no están capacitadas por ser lesbianas y el Estado les otorga la razón”, mencionó.

Otro de los problemas que mencionó Miztli surge al momento de inscribir une hije de una pareja lesbiana en el registro civil. “Les recomiendan que lo registren como mamá soltera, porque ‘iba a ser más fácil’, cuando ahora con el matrimonio igualitario en todo el país no debería ser una situación vigente”, detalló. En la actualidad, la ley asegura que se pueden anotar les niñes con los apellidos de las dos mamás.

Ser LGBTIQ+ en México

El matrimonio entre personas del mismo género es legal en todo el país desde 2022. El proceso para su legalización en cada uno de los 32 Estados de México duró 15 años, ya que comenzó en 2007.

Según Miztli Leal, el caso de Julissa ha servido “para visibilizar que únicamente importan los hombres gays”. Con esto se refiere a que “cuando se aprobó el matrimonio igualitario los hombres que tenían hijos no tenían estos problemas”, ni para paternar ni para inscribir a sus hijes con sus apellidos.

Además, Leal criticó que “ser una pareja de mujeres lesbianas todavía tiene estos estereotipos por parte del personal de gobierno”. En este sentido, denunció que cuando “quieres acceder a algún derecho te siguen cuestionando muchísimas cosas”. Asimismo, explicó que “muchas parejas no saben que esto es discriminación”.

Entre otros ejemplos, Miztli mencionó los tratamientos de gestación. “Si tú como madre lesbiana quieres acceder a algun tratamiento para gestar, si vas con tu esposa no te dan ese servicio”. Para ella se debe a que “la única razón por la que se supone que dan ese servicio es porque parejas heterosexuales han intentado y el hombre es infértil”.

En cuanto a la actitud de la sociedad para con la comunidad LGBTIQ+, Leal explicó que “la gente quiere verse como muy incluyente, dice ‘yo respeto’, pero a fondo no lo están haciendo”. Al respecto, agregó: “Hace unos años decían que lo LGBT es moda, yo siento que lo que termina siendo moda es decir ‘yo lo acepto’”.

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