
Tras lo que fue el traspaso de competencias de Nación a Ciudad, Jorge Macri envió tres proyectos a la Legislatura porteña para rediseñar lo referido a la Justicia laboral.
Con el objetivo de avanzar hacia una ciudad más autónoma, las iniciativas del jefe de Gobierno pasan por modificaciones a la estructura judicial, un nuevo Código Procesal para la Justicia del Trabajo y la creación de un Servicio de Conciliación Obligatoria.
Para tales objetivos, se busca la modificación de las Leyes 7 y 1903 que afectan a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Ciudad y el anexo de la Ley Orgánica del Ministerio Público. De este modo, el objetivo de Jorge Macri es modificar la ley aprobada en 2024 para pasar de diez a 80 juzgados laborales de primera instancia y diez salas de Cámara de Apelaciones del Trabajo, con otros 30 jueces de alzada.
Los jueces de primera instancia son quienes se encargan de resolver los conflictos individuales y colectivos del trabajo que no sean de materia federal y las causas entre trabajadores y empleadores respecto a los contratos de trabajo. Además, interfieren tanto en conflictos sindicales (si el gremio actúa en CABA) como en demandas sobre contratos de trabajo o convenciones colectivas, dejando a la Cámara de Apelaciones como el tribunal de alzada.
En caso que se sancione la ley, su instrumentación será progresiva con juzgados de primera instancia integrados por cuarenta magistrados, mientras que la Cámara de Apelaciones se conformaría por 15 jueces para funcionar dividida en cinco salas de tres miembros cada una. Así, la reorganización sería de forma gradual.

Los proyectos de Jorge Macri para moldear la Justicia laboral
Dentro de las modificaciones que Jorge Macri plantea para la Justicia laboral, se encuentran las modificaciones a la estructura del Ministerio Público Fiscal. Además, impulsa la Conciliación Laboral y cambios al Código Procesal.
En cuanto al Ministerio Público Fiscal, incorporaría dos fiscales a la órbita de la Cámara de Apelaciones del Trabajo y otros ocho para los juzgados de primera instancia. Además, se impulsa la integración del Ministerio Público Tutelar.
Por otro lado, se plantea el Servicio de Conciliación Laboral Previa y Obligatoria, con el objetivo de reducir la litigiosidad y alivianar a la Justicia del Trabajo. Se busca “preservar las relaciones de trabajo y contribuir a una mayor paz social y productividad en la Ciudad”.
En este caso, se tomará intervención en lo referido a conflictos individuales o pluri-individuales de trabajo mientras que se proyecta la creación de un Registro de Conciliadores Laborales.

La otra pata de las reformas que impulsa Macri es la modificación del Código Procesal para la Justicia del Trabajo, donde se busca ampliar la competencia territorial del fuero laboral porteño.
Esta búsqueda intentaría adoptar herramientas procesales para una administración de justicia “más eficientes y adecuada”. Por ello, se buscará habilitar audiencias en forma presencial, virtual o mixta.
Por último, y en cuanto al pliego de jueces, desde el año pasado el Consejo de la Magistratura porteña dio inicio a los procedimientos para la puesta en funcionamiento de la nueva instancia judicial local.
Para ello, se abrió a una convocatoria de jueces y juezas para que se presenten en los concursos, donde hubo un total de 1.250 personas inscriptas. Luego, los nombramientos deberán ser analizados por la Junta de Ética, Acuerdos y Organismos de Control del Parlamento porteño.

