
A 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) presentó REVIGE, una base de datos que releva y sistematiza las acciones de violencia represiva ejercidas por el Estado y por grupos paraestatales en la Provincia de Buenos Aires en el marco del genocidio.
Mediante documentación producida por el Estado, el #REVIGE enumeró las diversas acciones de violencia que implementó el Estado, teniendo como su punto radical la desaparición forzada de personas. Privación ilegal de la libertad; tortura; allanamiento; detención por decreto del PEN; amenaza; asesinato; desplazamiento forzado; robos de bienes; violencia sexual; libertad vigilada; cesantía; y apropiación de niños/as, fueron los hechos más recurrentes que -a través de la sistematicidad y permanencia- buscaban instalar el terror.
Desde el espacio relevaron 57.482 violencias represivas y 18.943 víctimas de al menos una violencia. Además, aseguraron que el 78% de las víctimas sufrieron más de una violencia represiva del Estado en la provincia de Buenos Aires.
Otro de los datos refiere a los juicios. De acuerdo a la CPM, el 28% de las violencias ejecutadas por el Estado fueron juzgadas. A su vez, se registraron 139 juicios por delitos de lesa humanidad vinculados a hechos ocurridos en la provincia. “Los testimonios y las pruebas presentadas dieron cuenta de las violencias represivas que marcaron las memorias en nuestra sociedad. Muchos de los delitos encontraron sus responsables, otros tantos no”, expresaron.
Previo al 24M y frente a los discursos que ponen en duda la magnitud del terrorismo de Estado, registros como el REVIGE sirven para demostrar que no fueron hechos aislados ni una suma de casos, sino “una maquinaria planificada, extendida, sistemática y territorial para imponer el miedo, el terror y la muerte”.

