
La temporada 2026 comenzó con todo en Argentina y el foco público está muy atento a la actualidad de un deportista nacional en la Fórmula 1 (F1). El piloto Franco Colapinto puso primera el pasado miércoles en la pretemporada con la escudería gala Alpine al participar de los test iniciales en Bahréin. Mientras el argentino tuvo una complicación técnica que entorpeció la jornada matutina, el inglés Christian Horner apareció en escena con un posible gran negocio.
Situación inesperada
Los 11 equipos de la Máxima Categoría del automovilismo se vieron las caras en el circuito de Sakhir por la mañana para los ensayos de pretemporada de cara al ansiado debut a inicios de marzo. Dentro de ese selecto grupo estuvo Alpine con Franco Colapinto y Pierre Gasly, quienes tuvieron actuaciones muy diferentes. El argentino sufrió la primera bandera roja del año debido a una falla en el motor de su Monoplaza A526.
El oriundo de Pilar no conectó del todo bien con el flamante auto ya que se detuvo en el ingreso a la horquilla de la curva 8 luego de una hora y media de manejo. Pese a que Colapinto intentó ponerlo en marcha de inmediato, la situación no cambió y una grúa entró a la pista para llevarlo a los boxes, donde sería revisado por los técnicos. Sin embargo, logró volver a la acción tras 20’ con nuevos neumáticos al reemplazar los de compuesto duro por los de medio.
Hasta que el pilarense tuvo el problema, registró un tiempo de 1m41s600 que lo depositó en el último lugar de los corredores. El liderazgo lo ocupó Max Verstappen, de Red Bull, con 1m35s433 para ser seguido por Oscar Piastri, de McLaren, con 1m35s602 y George Russell, de Mercedes, con 1m36s108. Más allá de lo sucedido a nivel técnico, Colapinto mejoró su marca con 1m40s330 pero no alcanzó para subir más posiciones y fue el que menos vueltas dio con 28.
Cabe mencionar que el tipo de inconvenientes que aconteció el auto fue algo habitual en el último tiempo con quejas tanto de Colapinto como de Gasly. De hecho, el francés es el titular de la escudería y quien dijo presente en la pista durante la segunda tanda del test vespertino. “Mantengamos este auto lejos de mi lado el año que viene, por favor. No lo quiero ver nunca más”, señaló el nacido en Ruan al finalizar la pasada temporada en Abu Dabi.

En tanto, el argentino también habló del tema durante el Gran Premio (GP) de Canadá en plena competencia del 2025. “El motor en las rectas es una locura. No podemos pasar a nadie. El coche es muy difícil de manejar”, enfatizó. Incluso, en aquella carrera insinuó en broma que necesitaban un cambio de motor para avanzar puestos al hablar con el ingeniero Stuart Barlow. Solo restará saber el andar de Gasly con la nueva pieza que ya dejó dudas en las pruebas públicas.
Sin muchas vueltas
La velada matutina en Bahréin no contó con el mejor arranque para Colapinto que vislumbró una alteración inesperada en el programa de trabajo. Asimismo, una vez que se realizaron las evaluaciones pertinentes el argentino se refirió a lo ocurrido en la pista y su método para mejorar en los siguientes días. Lo cierto es que el monoplaza presentó un motor novedoso que entregó buenos resultados en las prácticas privadas pero que no convenció en la carrera informal.
“Es parte de las pruebas y de las cosas propias de los autos nuevos, así que estamos aprendiendo juntos. Ojalá podamos aprender de esto y simplemente evitar que vuelva a pasar”, resaltó el bonaerense. A pesar que las declaraciones iniciales fueron frente a los micrófonos presentes en la pista, el equipo mantuvo la misma línea en su cuenta oficial. De hecho, Colapinto brindó más detalles dentro de una postura compartida pero sin modificar su sensación primaria.
“Mi mañana no ha sido fluida y algunos problemas han acortado gran parte del programa que teníamos previsto”, explicó. “Este tipo de cosas suceden en los entrenamientos, sobre todo con un auto nuevo, y es importante que aprendamos de ellas y aportemos soluciones”, continuó. Incluso, Steve Nielsen, jefe de Alpine, también aceptó que existieron ciertos inconvenientes que dificultaron la primera jornada de pruebas de pretemporada en Bahréin.
“Varios problemas del auto nos obligaron a parar más de una vez durante la sesión matinal para realizar ciertas reparaciones”, añadió. “Como era de esperar con un coche completamente nuevo, siempre habrá algunos inconvenientes y es importante que los solucionemos rápidamente y tomemos medidas para evitar que se repitan”, concluyó. Por su parte, Colapinto prefirió no concretar deducciones de ante mano sobre el coche a pesar de los contratiempos que tuvo en el 2025.
“Es diferente, creo que tenemos que esperar y ver. Tengo solo un par de días en el auto y el proceso de los equipos es distinto”, subrayó. “Estamos eligiendo intentar aprender lo máximo posible y maximizar las vueltas que estamos dando”, agregó. “Creo que todavía hay mucho por encontrar y mucho por mejorar en cada equipo y cada auto, así que es temprano para decir si me gusta o no”, cerró. La actividad de las pruebas continuará hasta el viernes y por el momento Colapinto acumula 151 kilómetros contra 265 de Gasly en 49 giros.
Una operación ambiciosa
En el último tiempo la F1 ha generado importantes capitales y se ha posicionado en la mira de diversos inversores con grandes proyectos a futuro. Dentro de esa visualización aparece Alpine como un firme candidato de interés para distintas instituciones o personalidades del medio. Una de ellas es Christian Horner, ex jefe de Red Bull, que analiza invertir 600 millones de dólares en la escudería francesa para ingresar como uno de los dueños.
El posible negocio se encuentra en etapas tempranas de negociaciones pero el impacto mediático ya escaló varias contemplaciones por su trasfondo. El británico se desvinculó de la marca austriaca por un conflicto interno que sorprendió a todos y ahora apostaría por una llegada a Alpine que mejoraría su valuación en la Máxima. Esta temporada tendrá un cambio de reglamento técnico y la primera gran bomba sería fuera de las pistas con una fuerte transacción.
Se estima que Alpine estaría tasada entre 2.000 y 2.500 millones de dólares en base con el interés de fondos como MSP Sports Capital. Sin embargo, desde el grupo galo aclararon que los diálogos financieros se realizan con los actuales accionistas, Renault Group como dueño de 76% y Otro Capital del 24%, y no con Flavio Briatore ni la conducción deportiva. De este modo, Horner recibiría el apoyo de un consorcio de inversores para comprar la comisión inferior.
Un dato no menor es que el 2025 no fue brillante para Alpine que quedó último en el Mundial con solo 22 puntos aportados por Gasly. Pese al complejo presente deportivo, la estructura en Enstone se revitaliza con otro proyecto que lidere el segundo escalafón de equipos para restaurar la competitividad y captar nuevos sponsors. Con respecto al marco económico, se rumorea en suelo británico que Horner analiza adquirir el dominio mayoritario como objetivo final.

Además, MSP Sports Capital figura como un partícipe central en la ecuación y ya posee antecedentes en la Máxima tras un negocio en 2020 con McLaren. Sin embargo, el fondo ni el oriundo de Warwickshire han hablado de forma pública hasta el momento. Cabe destacar que Horner evalúa alternativas para volver a la F1 luego de su polémica salida e incluso, tuvo un acercamiento con Colapinto en 2024 cuando quiso ficharlo por su buen arranque en Williams.

