Abr 11, 2023 | Cultura

“Erased”: revivir la niñez a través de los ojos de un adulto

Kei Sambe, en su doceavo trabajo, presenta una historia cruda, narrada de una forma delicada, y que anima a discutir sobre problemáticas como el maltrato infantil y la forma en que se responde a la vulneración de niños y niñas.
Erased
Satoru en actitud protectora a Kayo, la relación clave de la historia en todo aspecto. Crédito: Historia y dibujos por Kei Sambe.

Entre 2012 y 2016 el mangaka Kei Sambe publicó su doceavo trabajo (si contamos las secuelas de Nanako-San): “Boku dake ga inai machi”. Pese a que la traducción literal sea “Una ciudad sin mi”, en Latinoamérica es conocido como Erased (“Borrada” o “Desaparecida”). Este thriller junta varios temas delicados, con mano hábil y toques de fantasía atrapantes.

La publicación duró un total de 44 episodios, publicados en la revista Young Ace de la editorial Kadokawa Shoten. Fue recopilada por completo en 8 tomos tanköbon, y su éxito le valió dos adaptaciones. Ha llegado a las pantallas tanto en formato animación como en una película live action estrenada en 2016. Finalmente, en 2017, llegó la serie con personas reales.

Repitiendo las desgracias

Corre el año 2006 y Satoru Fujinima es un fracasado mangaka de 28 años, quien trabaja a tiempo parcial como repartidor. Sin embargo, no pierde esperanza de poder lograr asentarse en la industria de las historias serializadas. Fujinima es dueño de una habilidad que bien podría ser una maldición: si sucede algún accidente cerca suyo, volverá a repetir el momento cuantas veces sea necesario.

Este poder le permite salvar vidas casi de forma constante. Luego de un accidente, su madre viaja a su casa a cuidarlo. Días después, ella es asesinada, y Satoru, en la desesperación de salvarla, retrocede 18 años en el pasado. En esta época, cuando el protagonista tenía solo 10 años, en su pueblo se dio la desaparición y asesinato de varies niñes, las cuales deberá resolver.

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La presentación de la habilidad de Satoru es sencilla pero efectiva. Crédito: Historia y dibujos por Kei Sambe.

Las desapariciones de Kayo Inadzuki y dos compañeros más están relacionadas de forma estrecha con el asesinato de su madre en el futuro. El presunto asesino, que en la adultez de Satoru esperaba pena de muerte, siempre fue, en la mente del protagonista, inocente. Ahora tiene la oportunidad de resolverlo, pero lo cierto es que sus recuerdos parecen borrados.

Una introducción sutil

Kei Sambe comienza la historia de forma algo nostálgica. El fracaso de Satoru para el manga parece reflejar su propia vida. Cuando empezamos a ver su habilidad de “repetir” incidentes, nos la presentan como algo con lo que vive desde hace mucho. Una de las claves del personaje es que busca “no involucrarse” con quienes salva, que siempre son niñas y niños.

Aquí es donde Sambe introduce las primeras claves. Va presentando los recuerdos de la infancia como algo que fue “borrado” por los padres de la comunidad donde vivía en Hokkaido. Este es un hecho que se siente fuera de lugar, por motivos que se explorarán en la historia. Cada evento del pasado revelará el porqué de las actitudes de Satoru en el presente.

“Erased” y la problemática infantil

Satoru, de nuevo en el cuerpo de 10 años, pero con una mente de 28, comienza a notar cosas fuera de lugar. Primero, su compañera Kayo (la primera desaparecida), presentaba moretones que el uniforme a veces dejaba al descubierto. Así, se revela que la niña era abusada físicamente por la madre, quien la utilizaba para descargar sus frustraciones.

Uno de los profesores nota la curiosidad de Satoru y, pese a que el niño insiste en que debe ser denunciado, el docente explica que ya se hizo. El problema que se plantea es la respuesta de las instituciones japonesas sobre esos casos en 1988. Además, durante este arco, se revela el por qué del nombre de la obra.

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La forma de enfrentar la terrible realidad del maltrato es narrada de forma cruda y efectiva en “Erased”. Crédito: Historia y dibujos por Kei Sambe.

Uno de les compañeres de Satoru le insta a que relea su antología, un compendio de escritos de otres estudiantes como trabajo escolar. Entre les autores, figuraba Kayo, quien escribió “Un mundo sin mi” (Nombre que lleva el manga), donde se reflejan los deseos de la niña por alejarse de todo. Las emociones de una niña aislada en sí misma por su realidad.

Es con estos elementos que Sambe va nutriendo su obra. Mientras, aprovechando la “amnesia” de Satoru, las y los lectores iremos descubriendo junto al protagonista qué fue lo que sucedió en realidad en aquel año.

Todo está conectado

El factor thriller encuentra a Sambe uniendo el presente de Satoru con su pasado. El hecho de que sus recuerdos hayan sido “borrados” por su madre para protegerlo (al igual que a las demás niñas y niños) es una herramienta fantástica para el suspenso. La gran duda que se plantea mientras se encuentra atrapado en su cuerpo de 10 años es: “¿está cambiando algo?”.

De esta manera, la historia genera hambre de querer saber qué sucede a continuación (o sucedió). La trama va evolucionando a medida que el personaje descubre la verdad de su niñez con ojos de adulto, y eleva la discusión sobre cómo interactuamos con las infancias.

Imágenes que cobran vida

Tráiler oficial de “Erased”. Crédito: Reco.Anime

En 2016, la productora A-1 Pictures (Sword Art Online, Fairy Tail, Darling in the Franxx) publicó un anime de Boku dake ga inai machi que constó de 12 episodios. Ese mismo año, se produjo una película live action, dirigida por Yūichirō Hirakawa.

En 2017, Netflix realizó su adaptación también con personas reales, en una miniserie de 12 capítulos. Ambas serializaciones pueden verse en su plataforma de Latinoamérica.

En Argentina, el manga Erased (Boku dake ga inai machi) tiene una publicación completa de los 8 tomos recopilatorios bajo el sello de Ivrea. La editorial ha publicado, además, un tomo “Re:” donde el autor incluye historias de los personajes clave que quedaron fuera de la obra original.

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