Mar 30, 2023 | Sociedad

La riqueza del chamamé en la voz y la pluma de “Cacho” Alcaraz

El poeta, escritor y músico correntino presentó su primer libro titulado “Murmurar”. Nota al Pie estuvo allí y habló con la hija mayor del artista, Milagro Alcaraz Meza, quien se refirió al aporte cultural de su padre.
“Cacho” Alcaraz
En 1975 el artista obtuvo el tercer puesto en el concurso “Canción nueva”, después de Pocho Roch y Marilí Morales Segovia. Crédito: Sebastián Molina.

Entre las palmeras de un pueblo peregrino danzan las coplas de un poeta, músico y escritor. Se trata de don José Alejandro Alcaraz, quien hizo de las palabras su historia y de la guitarra su compañía. Tiene 79 años y hace algunas semanas presentó su primer libro, titulado Murmurar. En él reúne varios de sus poemas a los que algunos les pusieron música.

Es oriundo de la localidad correntina de San Luis del Palmar, docente jubilado y amante de la música litoraleña. Decidió presentar su libro rodeado de amistades de antaño y en medio de instrumentos musicales. “El arte de papá es de la época dorada del chamamé, de la época de Pocho Roch, de Marilí Morales Segovia. De una calidad con la que hoy ya no se escribe”, comentó a Nota al Pie María Milagro Alcaraz Meza, hija mayor del artista.


La presentación de este material se venía gestando desde hace cinco años. A través de la insistencia de sus hijas, el artista decidió que el momento indicado había llegado. Las letras que alguna vez escribió se volvieron música un domingo caluroso de marzo, en el que recitó y cantó cada uno de los textos de aquel libro.

La presentación tuvo tintes de homenaje: “Papá y mamá nos dieron tanto que hoy poder darles al menos un poquito de eso, a mí me hace sentir muy feliz. Me siento plena”, expresó Alcaraz Meza.

Historia y canción

El artista recordó su infancia, sus navidades, sus días de enchamigada. Cuando tenía 31 años, compuso una serenata a la escuela que lo distinguió por ser primer promedio. La tituló “Serenata a la normal” para sentir que a través de ella volvía a caminar por sus veredas.

Mientras el sonido amplificaba los versos del chamamé, el libro de “Cacho” –como lo conocen en su pueblo- se convirtió en realidad. Según comentó, quedaron muchas letras fuera de esta primera selección. Sin embargo, aclaró: “Ya tengo ocho temas para el próximo libro que va a salir este año”.

“Cacho” Alcaraz
Su canción “Tengo tu nombre” fue interpretada por Verón Palacios y recorrió el mundo a través de transmisoras internacionales. Crédito: Sebastián Molina

Así, su hija destacó su impronta y “la capacidad de soñar que tiene. Es una forma de soñar que también nos empuja a hacer realidad eso que queremos”. Alcaraz Meza no pudo disimular la felicidad al ver a su padre convertirse en un artista inmortal.

“Cuando un artista puede materializar una obra puede trascender. Los reconocimientos se dan en vida, pero lo que uno deja es para siempre. Así uno se vuelve inmortal”, expresó.

Historias con identidad

El evento de presentación se vivió con mucha emoción. Distintas voces se turnaron para tomar la palabra y hacer música. La gran mayoría de les presentes coincidieron en que el valor agregado del arte de Cacho es el amor a su pueblo. 

“Cacho tiene la particularidad de poder contar y cantar su pueblo desde adentro, de decir con palabras hermosas lo que otros quisieran pero no pueden  porque no tienen el arte que tiene el”, comentó Martita Vidoni, hija de la recordada cantautora Martha Quiles.

De la misma forma, Nilda Sena, integrante de la Asociación de Escritores de San Luis del Palmar, reconoció que lo que lo distingue es que “toda su poesía se basa en el pueblo, en los personajes, en los eventos sanluiseños”. Asimismo, agregó que “tiene un contenido profundo y se valora mucho el hecho de que escriba por y para su tierra”.

Así se entonó también la canción “Sanluiseña y chamamecera” y fue Nino Sotomayor quien desde su grisácea voz le dedicó un poema en donde lo reconoció como un “cantor de noches iluminadas”. El guaraní también está en la voz de Cacho, algo que identifica la manera de ser correntina.

Legado

La herencia de Cacho no tiene fronteras. Su historia emprendió vuelo, echó raíces y detuvo el tiempo. También compartió escenario con Fabricio García, su nieto que aprendió a caminar por las mismas huellas. 

Según relató Alcaraz Meza, cuando su padre vio a Fabricio aseguró: “Mi nieto va a ser músico. Va a tocar la guitarra”. De este modo, el legado continúa y Corrientes se asegura el payé de sus historias.

El arte que nació en partituras se mantiene hasta la actualidad con un gran valor. “Cacho es músico de oído. Él en su pobreza, en su humildad, estudió por correspondencia música y partitura, y solamente él puede hacer lo que hace con sus letras”, afirmó su hija mayor.

En esa línea, agradeció el tiempo compartido con su padre, sus enseñanzas y las canciones que la despertaban en la mañana. “Me tocó la dicha de participar, de sentarme en la mesa de los músicos, de conocer esta riqueza del chamamé desde la cuna. Porque así crecimos y fuimos valorando el chamamé”, recordó.

Amistades musicales

La Casa Antigua, su lugar de reunión por más de 30 años, es testigo de su vuelo. En sus paredes quedaron grabados esos instantes pasados en los que estaba abrazado a su guitarra en las enchamigadas con amigues.

“Cacho” Alcaraz
Cacho heredó los dotes artísticos de su padre, quien era cantor de tango. Crédito: Sebastián Molina.

Cabe destacar la amistad del artista con Martha Quiles y las anécdotas generadas con el paso de los años. Ahora, a sus hijas las une un lazo de amistad lleno de significados. “Ésta era una deuda pendiente de San Luis del Palmar, por eso me siento honrada de formar parte de este homenaje”, sostuvo Vidoni.

Por otra parte, destacó la importancia de materializar las obras, “porque es lo que te permite ser quien sos. Aunque se disfrace de otras cosas y juegue a ser otro, el que nace artista, muere artista”, afirmó. 

Así, quien quiera cantar, escribir y hacer poesía, no deberá hacer más que tocar las puertas de aquel pueblito que honró el arte de uno de los suyos. No deberá hacer más que bajar la guardia y escuchar el murmurar de la voz de quien sabe. La voz que vuela por acordes de guitarra y se eleva como calandria. La voz de Cacho Alcaraz.

Compartir:

Seguir Leyendo

Nota al Pie | Noticias en contexto