Ago 7, 2022 | Actualidades, Efemérides

San Cayetano ¿Quién fue el patrono del trabajo?

En la fecha que se conmemora el día del santo, Nota al Pie cuenta su vida y obra y cómo se convirtió su devoción en un fenómeno tan popular que miles de fieles le rinden homenaje año tras año en Argentina.
San Cayetano ¿Quién fue el patrono del trabajo?
Cada 7 de agosto el pueblo celebra el día de San Cayetano con la consigna “Paz, pan y trabajo”. Franco Paluci, NAP.

Cada 7 de agosto miles de fieles de la iglesia católica se congregan en la parroquia de San Cayetano en Liniers, CABA, para celebrar el día del llamado “patrono del trabajo”. ¿Cuál es la historia del santo al que le rezan por paz, pan y trabajo?, ¿Cómo llegó su figura a ser venerada por miles de personas en Argentina a través de los años? Son algunas de las cuestiones que se abordan en esta nota. 

San Cayetano estaba convencido de que la Iglesia debía servir a las personas más pobres. Video: Evangelio de hoy Católico.


San Cayetano, una vida dedicada al servicio 

Según relata la Agencia Católica de Informaciones (ACI) sobre la vida de San Cayetano; su padre, fue militar y murió en batalla. Por lo que desde niño quedó al cuidado de su madre. Se formó en la Universidad de Padua donde obtuvo dos doctorados. Allí se destacó por su personalidad y gran carisma.  

Luego fue a la ciudad de Roma, y llegó a ser secretario privado del Papa Julio II, y notario de la Santa Sede. A los 33 años fue ordenado sacerdote. Allí participó de una asociación llamada «Del Amor Divino», donde se dedicó a ayudar a las personas  pobres y enfermas. 

San Cayetano ¿Quién fue el patrono del trabajo?
Hijo de nobles italianos, el Santo, dedicó su vida al cuidado de personas pobres y enfermas. Además donó su fortuna para ayudarles. Crédito: Nancy Robledo, NAP.

San Cayetano era de una familia muy rica y se desprendió de todos sus bienes y los repartió entre quienes no tenían nada.  Cuenta la historia que en la ciudad de  Nápoles, un hombre adinerado quiso regalarle unas fincas para que viva de la renta. Pero el santo rechazó la oferta y respondió: «Dios es el mismo aquí y en todas partes, y él nunca nos ha desamparado, ni siquiera por un minuto».

En sus últimos tiempos, padecía una grave enfermedad y su médico pidió que lo recostaran sobre un colchón de lana para que estuviera más confortable. Sin embargo, San Cayetano rechazó esto y dijo: «Mi Salvador murió sobre una tosca cruz. Por favor permítame a mí que soy un pobre pecador, morir sobre unas tablas». 

Y así falleció el 7 de agosto del año 1547, en Nápoles, a los 67 años. Fecha en que actualmente se lo homenajea. Tiempo después, muchas personas declararon haber conseguido milagros por su intercesión y lo declararon santo en el año 1671.

Su llegada y veneración en Argentina

El templo de San Cayetano en Liniers se construyó en el año 1900 y comenzó a ser parroquia a partir del 18 de enero de 1913, explican desde el Santuario de San Cayetano. Respecto a la imagen del patrono del trabajo, cuentan que arribó a la zona de Liniers en 1875 gracias a la Sociedad Hijas del Divino Salvador. Quienes fundaron una capilla y un colegio en su honor.

Mientras que la devoción por el santo se hizo popular a partir de la crisis económica de la década de 1930. En ese momento tan difícil para los sectores obreros, el párroco Domingo Falgioni organizó una misa e impulsó la veneración del llamado  santo del “Pan y el Trabajo”.

Hay versiones diferentes que se refieren a la espiga de trigo que lleva la imagen del santo en Argentina. Esto se debe a que durante una sequía se elevó un pedido a San Cayetano para que lloviera y favoreciera las cosechas. El pedido fue concedido, por lo que a partir de allí surgió la creencia en su intercesión divina. Fue el Círculo de Obreros Católicos la institución que imprimió una estampita incorporando la espiga de trigo.  

El santuario de San Cayetano cumplió 100 años en el año 2013. Video Televisión Pública.


La devoción por San Cayetano y la política

La socióloga Verónica Giménez Béliveau y el investigador del CONICET, Marcos Andrés Carbonelli, estudiaron la relación entre San Cayetano y los movimientos sociales en Argentina.  En un trabajo titulado: “Movilización política, memoria y simbología religiosa”, explican dicha relación. 

Sobre la causa del crecimiento de la devoción al santo en la década del 30, les autores explican que “el agotamiento del modelo agroexportador que había caracterizado a la Argentina como el “granero del mundo” generó el aumento inédito de la desocupación.” Fue entonces que  el santo adquirió su fama como “patrono del pan y del trabajo”. Durante la década del 40, su imagen se popularizó como milagrosa. Y la parroquia fue, desde sus orígenes, “un punto desde el que creció la vida social del barrio: comercios surgieron a su alrededor, se pobló la zona”.

Otro de los momentos cruciales en la historia Argentina, que detalla el estudio, fue en la década del 80. “En tiempos de Saúl Ubaldini ya iban multitudes al santuario”. Asimismo, el 7 de noviembre de 1981 convocaron a un acto en el que se constituyó una de las primeras manifestaciones masivas contra la dictadura militar, y fue duramente reprimida. “La consigna de la  Confederación General del Trabajo (CGT), que se prolongó luego por varios años, era “Paz, pan, trabajo”, conceptos que retomaban elementos simbólicamente ligados a San Cayetano”, destacan. 

San Cayetano ¿Quién fue el patrono del trabajo?
Miles de fieles se acercan al santuario de Liniers para acercar sus pedidos y oraciones al “patrono del trabajo”. Céditos: Nancy Robledo, NAP.

Mientras que en la década del noventa, “los cantos que entonaban los trabajadores y fieles se resumían en el más contundente de la época: “Pan, paz, trabajo, FMI (Fondo Monetario Internacional) al carajo”. Sobre esto, les autores sostienen que “es interesante destacar cómo la memoria de luchas pasadas resurge años después”.

La actualidad de los reclamos al patrono del trabajo

En la actualidad, miles de fieles se acercan al santuario de San Cayetano, el día 7 de cada mes y el 7 de agosto cada año. En un contexto de crisis y desocupación donde el reclamo por “paz pan y trabajo” sigue cada día más vigente. 

Las personas más devotas acampan desde el día previo a la celebración, se acercan desde distintos puntos del país con sus pedidos, oraciones y agradecimientos. El lema de este año es: “Gracias San Cayetano por acompañarnos, ayúdanos a cuidarnos como hermanos”. 

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