Jun 19, 2022 | Sociedad

La sexualidad en la niñez: ¿cómo se desarrolla y cómo entenderla?

Nota al Pie charló con la sexóloga Gabriela Quintana para sumar conocimientos a la hora de hablar sobre la educación sexual en la primera edad.
La psicóloga Gabriela Quintana no solo ofrece sus conocimientos de manera virtual o en su consultorio, sino también en su Instagram y página web. Crédito: Gabriela Quintana.

El desarrollo de nuestra sexualidad de forma usual se asocia con la etapa de la pubertad en adelante. Sin embargo, comienza de manera temprana y cuenta con distintos estadios. Por ello dialogamos con la psicóloga, sexóloga y terapeuta Gabriela Quintana, quien nos detalló sobre el tema, el cual también se vincula con la educación sexual del niñe.

¿Desde cuándo y cómo se desarrolla la sexualidad en les niñes?

En primer lugar, lo más importante es poder entender que el concepto de sexualidad nos acompaña desde el primer momento. Desde el nacimiento, la sexualidad del niñe comienza. Es importante entender el concepto de sexualidad de manera amplia, como experiencias de placer. La intimidad en todos los aspectos del placer y el disfrute. Eso va dejando marcas, como si fuera una historia en el cuerpo y en la sensorialidad de esa persona desde el momento en el que nace para todo el resto de su vida.

¿Qué tipo de conductas aparecen en las distintas etapas del desarrollo del niñe?

Hay etapas en que se pueden ir pensando en función de lo que estamos hablando. Por ejemplo, en lo que tiene que ver con la genitalidad; ellos empiezan a detectar e identificar su cuerpo en general, y partes de este, entre los dos y tres años. Una vez que los descubren, van a empezar a tenerlos en cuenta y a mostrar interés. Un poquito ya más adelante, entre los tres y los cuatro van a empezar a interesarse en ver si los demás tienen también esos genitales. Pueden llegar a querer tocar, por ejemplo, el pecho de la mamá; pero desde un lugar de la exploración, de la curiosidad y de empezar a entender la diferencia sexual. A esta instancia del desarrollo, también está la parte de la identidad de género. Los niños se empiezan a identificar como nenes o nenas, y se empieza a preguntar mucho qué diferencias hay.  

Es relevante aclarar que, cuando uno habla de etapa, no es algo hiper rígido; sino que también hay que contemplar el desarrollo de ese niñe en su vida en particular. Entre los cuatro y los seis, exploran mediante el juego. Es cuando descubren el uso de los  genitales con algún fin masturbatorio. No como los adultos, pero sí en el sentido de obtener sensación de placer.

Para abordar una conversación con hijes pueden ser útiles los libros con narraciones o los videos. Estos facilitaran a la hora de hablar de sexualidad. Crédito: Vital Minds.

Exploración de genitales: ¿cómo deben actuar les adultes responsables?

Lo que muchas veces pasa es que les padres se asustan cuando ven que el niño explora con un hermanito o compañero, pero eso es algo natural que sucede; lo hacen desde la curiosidad. Por eso, lo más aconsejable es que puedan explicar a ese niñe, en caso de que quiera explorarse, que puede hacerlo en el baño. Que puede cerrar la puerta, que puede mirar lo que necesite, que puede preguntar. 

Lo más recomendable es hablar con los nombres que corresponden. Nombrar la vulva, el pene y los testículos. Se le debe brindar lenguaje y también tranquilidad de que no hay peligro, ni nada sucio. En una época se ha tenido ese concepto. Lo que simplemente se debería hacer es mostrarles que se hace en un espacio íntimo, hablarle sobre el autocuidado del cuerpo y de que otro adulto no puede acercarse a tocar. Esto tiene que ver con la prevención del abuso sexual.  

¿Qué conductas pueden no ser normales en les niñes?

Hay algunas cosas que es importante prestar atención. Tiene que ver con esto que hablábamos de que ellos pueden masturbarse o explorarse, pero si uno empieza a ver que eso es algo muy insistente, compulsivo y en público, cuando ya se explicó que se debe dar en un espacio de privacidad, es algo para prestar atención. Lo mismo con las conductas de seducción, como si ellos se pusieran en una postura de sexualización no natural. También cuando vengan con alguna palabra o con alguna pregunta que a uno le haga ruido. Un lenguaje que no fuera tan propio a su edad.  

Lo mismo pasa a veces con los juegos. Ellos a veces van a manifestar mucho a través del juego. Entonces, si ellos proponen un juego, por ejemplo vamos a jugar al doctor y empiezan de repente a tener una conducta o movimiento muy llamativo en el sentido sexualizado, hay que prestar cierta atención. Me parece que lo importante es poder observar, no asustarse y preguntar.

Para hablar con les niñes es necesario un lenguaje simple y que perciba la tranquilidad que de pie para preguntar las veces que quieran y lo que quieran. Quintana aseguró en la charla que es importante transmitir confianza y seguridad. Crédito: Revista con la A.

¿Cómo un padre o una madre puede tomar conocimiento de si su hije no se acomoda al género asignado?

Bueno, los niños desarrollan la capacidad de reconocer los géneros desde el año y medio, dos años. Empiezan a señalar, y poder identificar. El propio género lo empieza empiezan a identificar un poquito más adelante. Es importante aclarar que la expresión de género y la identidad de género no son lo mismo. Son dos conceptos distintos. Una cosa es con qué género se identifica ese niño y otra cosa es la expresión de género que elija.

Muchas veces cuando una nena, por ejemplo, quiere tomar una «conducta de un varón», como orinar parada o quiere usar pantalón y no quiere usar más pollera. A veces se confunde eso con la identidad de género, cuando eso muchas veces tiene que ver con la expresión y los comportamientos, no tanto con la identidad. En general, en todas las exploraciones hay que darles tiempo para que ellos las recorran.

No hay un momento donde el niño va a poder decir exactamente qué se siente. Se tiene que ir escuchándolos, ellos tienen la habilidad de preguntar todo lo que les da curiosidad. En las series de preguntas que pueden realizar, muchas veces dicen «yo no soy nene, soy una nena».  Entonces la expresión y la identidad de género están vinculadas, pero no son lo mismo. A veces, a través de las distintas expresiones de género, creemos que hay alguna cuestión con la identidad de género, y no es así. La identidad de género es algo que ellos van a ir diciéndolo.

¿Cuándo hablar de sexualidad con les niñes?

Es esperar a que ellos hagan alguna mención. No tiene que venir sí o sí en forma de pregunta: «¿cómo nacen los bebés?». Sino que, a veces, hacen algún comentario tratando de iniciar un tema. Entonces, quizás el adulto ahí lo que puede hacer es continuar el comentario a ver si hay un interés, pero normalmente algo aparece por algo que ven. Funciona a nivel preventivo.

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