May 25, 2022 | Sociedad

Juana Azurduy, la más valiente de todas

La revolucionaria tuvo un rol fundamental en las guerras independentistas. En esta nota, un breve repaso de la vida y las luchas de una heroína que murió en la pobreza.
Juana Azurduy
Los cargos de Juana Azurduy son: Coronel del Ejército de Bolivia, ascendida post mortem a Mariscal, y Teniente Coronel del Ejército Argentino, ascendida post mortem a General. Créditos: óleo sobre lienzo de Cristian Laime Yujra

Desde que Argentina conoció la noticia de las nuevas ediciones de billetes, los nombres de diferentes mujeres de la historia circularon en todos lados. Entre ellas, Juana Azurduy, quien protagonizará el billete de 200 pesos junto al héroe gaucho Martín Miguel de Güemes.

Sin embargo, la heroína que tuvo un rol fundamental en la lucha por la emancipación del Virreinato del Río de La Plata no siempre fue reconocida. A pesar de haber sido admirada por varios próceres latinoamericanos, la historia hegemónica ignoró su paso. Tanto, que el 25 de mayo de 1862, Juana murió sola en la pobreza.

La flor del Alto Perú

Juana Azurduy nació en Bolivia, el 12 de julio de 1780. Su madre fue una chola llamada Eulalia Bermúdez y su padre un criollo de nombre Matías Azurduy, que poseía haciendas en la región.

Dicen que desde pequeña Juana acompañaba a su padre en sus tareas rurales, junto a los indígenas que también trabajaban las tierras. Allí fue que aprendió a cabalgar y a hablar el quechua y el aymara; estas habilidades le serían fundamentales en su futuro revolucionario.

Pero a muy temprana edad, Juana Azurduy debió enfrentar la primera de las tantas dificultades que se le presentarían. Sus padres murieron y su hermana y ella quedaron al cuidado de unos tíos.

Se comenta que la relación entre Juana y sus nuevos tutores era tan mala que fue enviada a un convento de monjas. Su hermana, por su parte, logró quedarse con la nueva familia.

Debido a la sumisión a la que eran sometidas, la joven Azurduy no aguantó mucho tiempo en ese lugar. De esta forma, a los 17 años fue expulsada de la residencia.

Finalmente, a sus 22 años Juana Azurduy se casó con Miguel Asencio Padilla, hijo de unos vecinos de la hacienda y amigos de sus padres. No obstante, en 1809 la vida del matrimonio cambiaría para siempre. 

Luego de los levantamientos independentistas de Chuquisaca, La Paz y Cochabamba, el matrimonio decidió sumarse a la lucha revolucionaria. Así, Azurduy y Padilla comandaron un ejército con el propósito de independizar su territorio.

El español no pasará…

La figura de Juana Azurduy  no sólo es reivindicada por haber sido una mujer comprometida con la causa independentista, sino también por representar la lucha armada de la población indígena y mestiza del Alto Perú.

Juana Azurduy
“Este país no debería llamarse Bolivia en mi homenaje, sino Padilla o Azurduy, porque son ellos los que lo hicieron libre”, había expresado Simón Bolívar en reconocimiento a la pareja de revolucionarios. Créditos: Cultura gob.

Según testimonios históricos, Juana luchó desde el norte de Chuquisaca, en el Altiplano, hasta las selvas de Santa Cruz. Además, organizó un batallón llamado “Los Leales” y un cuerpo de caballería conformado por 25 mujeres, conocido como “Las Amazonas”.

En un contexto en el que el acceso de las mujeres a la vida política era casi nulo, Juana Azurduy tomó las armas contra los realistas y apoyó la nueva ofensiva del ejército comandado por Manuel Belgrano.

Incluso se atrevió a seguir peleando cuando cuatro de sus hijos resultaron muertos. Su marido fue asesinado en 1816 por las tropas españolas, en ese momento, además, se dice que estaba embarazada de su quinta hija.

Después de la muerte de Padilla, la mujer revolucionaria se trasladó a Salta y se incorporó a las fuerzas patriotas encabezadas por el gaucho Miguel Martín de Güemes. Junto a Güemes luchó hasta 1821, año en el que el líder salteño murió luego de haber sido herido de bala.

Desde entonces, las fuerzas comandadas por este militar perdieron fuerzas y Juana Azurduy se alejó de los combates. Sumergida en la pobreza, la mujer debió pedir ayuda al gobierno salteño para regresar a Bolivia. Allí murió sola el 2 de mayo de 1862 y fue enterrada en una fosa común.

Reconocimientos

A pesar de no haber formado parte de las narrativas históricas que enaltecen a próceres hombres, Juana Azurduy protagonizó algunos reconocimientos, aunque no fueron completamente reparadores.

Uno de ellos fue cuando le arrebató un estandarte español a un coronel enemigo. Por la acción, Manuel Belgrano le obsequió su espada y le escribió a Juan Martín de Pueyrredón para que le concediera a la independentista boliviana el grado de Teniente Coronel.

Por otra parte, luego de su regreso a su tierra natal, Simón Bolívar también se pronunció en relación a la figura de esta guerrera. En 1825, durante su visita a Bolivia, el venezolano expresó que dicho territorio debería llamarse “Padilla o Azurduy, porque son ellos los que lo hicieron libre”.

A cien años de su fallecimiento, los restos de la militar fueron exhumados y colocados en un mausoleo de la ciudad de Sucre, construido como un homenaje hacia ella. 

Juana Azurduy
El monumento a Juana Azurduy se encuentra frente al Centro Cultural Kirchner. Anteriormente, había estado en el Parque Colón, en las inmediaciones de la Casa Rosada. Créditos: Estela García.

En julio de 2009, el Gobierno argentino la ascendió post-mortem del grado de Teniente Coronel al de General del Ejército Argentino. También se firmó un tratado internacional que fijó la fecha del nacimiento de Juana Azurduy como el día de la Confraternidad Argentina-Boliviana

Asimismo, el gobierno nacional dispuso que en la Plaza Colón se levante una estatua en su honor y que reemplace al monumento dedicado a Cristóbal Colón.

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