May 17, 2022 | Efemérides

Día Mundial del Reciclaje: reutilizar y producir alimentos

Nota al Pie visitó el Colectivo Reciclador Urbano, y dialogó con sus integrantes y su fundador, Carlos Briganti quien contó la importancia de re usar, y producir alimentos sanos y soberanos.
Reciclaje
Este día y todos los días es necesario tomar conciencia de la importancia de cuidar el ambiente. Ilustración: Franco Paluci.

El Día Mundial del Reciclaje se celebra hoy, 17 de mayo, con motivo de generar conciencia sobre la importancia de reciclar. Cada año se producen toneladas de desechos plásticos que van a parar a los océanos y contaminan; además de que afectan a la fauna marina. Una gran parte de estos residuos se pueden volver a utilizar. Las claves de este día se resumen en 3 R: Reducir, Reutilizar, Reciclar. 

“Yo vengo del campo, de producir en extensiva, después hice mi huerta cuando iba a la escuela. Y a partir de ahí entiendo cómo se produce en el campo y en la ciudad”, contó Briganti.


La importancia del reciclaje

Nota al Pie visitó el Colectivo Reciclador Urbano, allí conversó con varies de sus integrantes. Su fundador, Carlos Briganti, consultado sobre la importancia de reciclar, contó: “Nosotros trabajamos con pasivos ambientales, todo lo que ves acá, son neumáticos de autos. Argentina tira 18 millones de neumáticos por año; Alemania, 50 millones. Esto es un gran problema en el mundo”. Los contenedores, son cosas que la gente descarta (bidones plásticos de agua) de un solo uso. “Nosotros los utilizamos hasta que salga la responsabilidad civil. No es que con esto avalamos este pasivo ambiental; todo lo contrario. Ese gran problema lo visibilizamos a través de la producción de alimentos”, detalló. 

Desde el Colectivo Reciclador, creen que es muy importante el reutilizar, el reciclar, el diseñar todo lo que va a ser un pasivo ambiental. “Nosotros en este caso, estamos tirando en el Ceamse 3, en un relleno sanitario. El impacto es tan grande para las futuras generaciones, que el mundo está colapsando por la gran cantidad de residuos sólidos urbanos. La gente no sabe qué hacer con eso. No está educada”, afirmó Briganti. 

Video: El Reciclador Urbano.

La escuela de agroecología urbana

Lo que plantean como alternativa a las problemáticas ambientales es lo que hacen. “Nosotros tratamos de educar, esto es una escuela”, explica el fundador del Colectivo Reciclador. En este sentido destaca que “La Margarita 2” se propuso a futuro; cambiar el pensamiento de la gente. “Todos tenemos que entender que se tiene que reciclar, que debe hacerse cargo de los pasivos ambientales”, reflexiona. 

Briganti, cuenta que viene trabajando hace más de una década en la urbanidad y la producción de alimentos. “La Margarita 1” se fundó en una terraza de 60 metros cuadrados que funciona hoy en Chacarita. Surge, “a partir de la necesidad de la gente de empezar a producir alimentos”. 

En época de pandemia, salieron a las veredas con estos neumáticos. “Aquellas personas que no contaban con una terraza, con un balcón, empezaron a salir a las veredas y la gente entendió que se puede producir alimentos en cualquier contexto”, comentó Briganti . Así se formó un colectivo reciclador donde “los jóvenes van a voluntariar y a encontrar una conexión con la tierra, una forma distinta de vivir dentro de las urbanidades”. 

“Acá lo que hacemos en la escuela de agroecología urbana, La Margarita 2, es en homenaje a mi mamá, que fue la que me enseñó todo”, recordó Briganti. Créditos: Federico Groba, Nota al Pie.

La huerta como acto revolucionario 

En una charla que Briganti dio en la Feria del Libro de Flores, mencionó a la huerta como acto revolucionario. Consultado sobre esta concepción, explicó: “creo que producir tu alimento es revolucionario, porque no necesitás nada”. Y continuó: “Si vos en un ámbito de 60 metros cuadrados, como la huerta que está en Chacarita, te ponés a producir alimentos, no necesitás nada, en las urbanidades”. Esto “es revolucionario porque entendés cómo producir alimentos, no dependés de un mercado para comer lo que vos tenés ganas. Y también si cuidás y producís tus propias semillas, no tenés que comprarlas”.

En este sentido, Briganti cree que debería ser obligatorio el curso de huerta a nivel nacional. “Yo diría que acá, tendría que ser una cuestión de Estado, que cualquier persona egresada de cualquier escuela; esté en condiciones de producir su alimento en cualquier contexto”.  Además vaticinó que “los años que se van a venir son muy duros. Entonces producir alimentos, nos va a salvar de una angustia futura”. 

También, resaltó: “Nosotros entendemos que eso es una falta de respeto en un país donde el 44 % de las personas están con hambre. Y añadió: “entendemos que es revolucionario poner eso en evidencia, ponerse a plantar y ponernos a cultivar nuestros propios alimentos”. 

Huertas por todo el país

Para les integrantes del colectivo, esta es “una oportunidad para empezar a abrir las mentes, empezar a compostar, a colonizar todos esos espacios que están improductivos”. Sin embargo Briganti destaca que “no hablamos de tomar los espacios, ni de reivindicarlos con título de propiedad; sino de de poblarlos de alimentos. Es decir, hacer huertas «en todos lados» y que, “en cualquier lugar donde un joven quiera producir su propio alimento, tenga un aval del Estado a nivel nacional, que se lo promueva y acompañe”.

Desde el Colectivo reciclador, aclararon: “Nosotros tenemos la experiencia, lo sabemos hacer, sabemos enseñar”. Así que esperan que alguien tome cartas en el asunto y resuelva probar a nivel nacional; que el compostaje esté en las escuelas primarias, secundarias, en las universidades.  Plantean, que sea, obligatorio el tránsito por estos espacios donde te enseñan a producir alimentos de calidad. “Ahí sabés qué es un veneno, qué es un pesticida, por qué se produce, si hay otra forma de producir”, detalló Briganti. 

La huerta como colectivo 

Sebastián Briganti, otro integrante del colectivo reciclador, explicó que “en esta co gestión con otros espacios, lo que venimos armando es un entorno saludables, donde está la huerta como eje, el bar de nutrición, dirigido por las compas del centro de estudiantes, y toda una producción de alimentos para los y las estudiantes del lugar”. Además están armando una experiencia que se llama «El Club del Compostaje». “Es una espacio, un aula viva donde mostramos sistemas de compostaje y  hacemos visible que se puede compostar acá en lo urbano y que es simple”, detalló. 

Sebastián explicó que tienen convenios con distintos espacios como Inta Pro-Huerta que les provee determinados materiales. Además, colaboran otras organizaciones como el Museo del Hambre por Marcos Filardi, el Proyecto Pehuen de la Facultad de Agronomía, de Carlos Carballo, entre otros.

Consultado sobre cuál es la importancia de lo que se genera colectivamente, destacó: “Venimos trabajando en el interior del espacio que es por ahí como construimos colectivos. Nuestras lógicas empiezan a ser observar cómo en la naturaleza se manifiesta, en términos cooperativos, asociativos”. 

Reciclaje
Federico Groba

Al momento de la nota se encontraba una de las integrantes del espacio, Silvia Visentín, grabando un documental para difundir la gran obra que se lleva a cabo en el lugar.  Sobre su experiencia contó: “Me enteré que había una charla sobre el jardín de mariposas y vine; estuvo maravillosa la exposición y la gente fue muy cálida, y me invitaron a participar. Desde entonces estoy acá trabajando y aprendiendo, admirada y encantada de todo”, destacó.

Compartir saberes 

Por su parte  la coordinadora de la cuadrilla de voluntariado, Jessica Britos, explicó que hacen un voluntariado acá los días jueves y sábados. “Nos juntamos un montón de personas que además de amar la naturaleza, creemos que la agroecología es un camino de salida a toda esta amenaza que tenemos día a día”.

Y agregó: “nos conectamos con las plantas, hacemos el trabajo de huerta, que es un trabajo cotidiano que requiere de un mantenimiento diario”. Y en el medio de todo eso “aprendemos de qué se trata, compartir saberes, aprender sobre las plantas medicinales”. Britos Invitó a la gente a que vayan: “Estos espacios los generamos para que la gente se acerque y entienda que el contacto de todos los días con las plantas te enseña, aprendés de la observación”.

Reciclaje
Créditos: Federico Groba

El sitio está abierto para todo el mundo. “La gente que se acerca se lleva un montón de cosas de acá. Porque esto es vida, está lleno de polinizadores”. Así que invitan a quienes quieran participar a que se acerquen. “Porque este es un espacio hermoso para conocerse a uno mismo también”, concluyó la coordinadora. 

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