Abr 23, 2022 | Internacionales

La expansión de la OTAN a través de los años

La ampliación de la alianza militar hacia el Este de Europa es una de las claves para entender el conflicto ruso - ucraniano. Nota al Pie realiza un recorrido por los movimiento claves de la organización y cómo ha impactado esto en su relación con el gigante euroasiático.
OTAN
Jens Stoltenberg, ex Primer Ministro socialdemócrata de Noruega, es el Secretario General de la OTAN desde el año 20140 – Crédito: AFP.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es una alianza militar liderada por los Estados Unidos que, en la actualidad, cuenta con 30 países miembros. En 1949, en los inicios de la denominada Guerra Fría, se fundó con 12 naciones. El objetivo era protegerse del expansionismo de la Unión Soviética. Sin embargo, su ampliación a lo largo de los años es uno de los motivos por los cuales, en este momento, se desarrolla el conflicto RusiaUcrania.

Vladimir Putin, en un discurso pronunciado el 21 de febrero, días antes del inicio de la operación militar en territorio ucraniano, sostuvo que “intentan convencernos otra vez de que la OTAN es una alianza pacífica, puramente defensiva, que no representa una amenaza para Rusia. Una vez más quieren que creamos en su palabra, pero somos conscientes del valor real de esas palabras”.  

“En 1990, cuando se discutió la unificación alemana, Estados Unidos prometió a los líderes soviéticos que la jurisdicción o la presencia militar de la OTAN no se expandiría ni una pulgada hacia el este”, manifestó hace dos meses el líder ruso. La entrada de Ucrania a la OTAN, que era una posibilidad hasta el conflicto bélico, significaba para Rusia una línea roja para Rusia. El país de Vladimir Putin ya había advertido las consecuencias del constante expansionismo de la alianza transatlántica.

El origen

El 4 de abril de 1949, tras la firma del denominado Tratado de Washington, se creó oficialmente la OTAN. En los inicios de la Guerra Fría, frente a la posibilidad latente de un ataque soviético, doce países decidieron formar una alianza militar de carácter, en teoría, defensiva. EEUU, Canadá, Reino Unido, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Dinamarca, Portugal e Islandia; fueron los Estados fundadores de la organización.

El artículo número 5, columna vertebral de dicho tratado, estableció el compromiso de una respuesta conjunta. “Las partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o Norteamérica, será considerado como un como un ataque contra cualquiera de ellas (…) En consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectivo reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ayudará a la parte o partes atacadas (…)”, rezaba el apartado. 

Durante la Guerra Fría, la OTAN tuvo su contracara en el bloque soviético: el Pacto de Varsovia. Esta alianza militar, fundada en 1955, estaba formada por los países comunistas de Europa del Este. La práctica sirvió para aglutinar a los ejércitos de países socialistas, con el fin de dar una respuesta común a cualquier ataque del bloque occidental. La confrontación entre ambas alianzas, aunque nunca sucedió de manera directa en el ámbito militar, marcó el siglo XX

OTAN
El gasto en defensa de EEUU representa casi un 70% de la alianza militar – Crédito: Abel Gil Lobo.

OTAN: los diferentes momentos de la ampliación

Hasta la caída del Muro de Berlín en 1989, la OTAN tuvo 3 momentos de incorporación de nuevos miembros. En primer lugar, en el año 1952, tanto Grecia como Turquía tomaron la decisión de unirse a la alianza militar. Unos 3 años más tarde, en 1955, se produjo el hecho que dio el puntapié a la respuesta del bloque sovietico de crear el Pacto de Varsovia: la República Federal Alemana, es decir la parte occidental de aquel país, se incorporó a la organización atlantista. El tercer momento expansionista pre-caída del Muro se desarrolló con la integración de la España de Francisco Franco en el año 1982. 

Luego del final de la URSS, la alianza militar perdió su razón de origen. Sin el bloque sovietico como enemigo, con un EEUU como potencia hegemónica, la OTAN tuvo que re-encauzar tanto su fundamento como sus objetivos. Sin embargo, a pesar de que no eran pocos quienes auguraban su desaparición, el organismo no solo se mantuvo vigente sino que siguió con política de expansión. En 1999, al final del milenio, Polonia, República Checa e incluso Hungría, antes consideradas naciones enemigas, se convirtieron en los nuevos miembros del brazo armado internacional de EEUU.

La ampliación hacia Europa del Este, hecho que Rusia siempre consideró como una amenaza para su seguridad nacional, prosiguió en la década siguiente. En el año 2004, la OTAN hizo la expansión más grande de su historia con la incorporación de siete naciones: Estonia, Letonia, Lituania, Rumania, Bulgaria, Eslovaquia y Eslovenia. A su vez, en 2009, Croacia y Albania se sumaron a la organización. 

En la última década dos fueron los países que conformaron la última ampliación de la alianza transatlántica: Montenegro en el 2017 y Macedonia del Norte en el 2020. Bosnia – Herzegovina y Georgia, además, son aspirantes oficiales para ser parte de la OTAN, mientras que se espera que Suecia y Finlandia presenten la solicitud a mitad de este año.

OTAN
La alianza militar, a lo largo de los 73 años desde su creación, contó con diferentes oleadas de expansión – Crédito: LR-GR.

¿“Ni una pulgada hacia el este” o la política de “Puertas abiertas”?

En el año 2017, se han desclasificado más de 30 documentos recopilados por el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington. En estos registros, diversos líderes de los países miembros de la OTAN le prometieron a Gorbachov, en el marco de las negociaciones por la reunificación alemana, que la organización no iba a iniciar un proceso de expansión hacia Europa del Este. 

James Baker, secretario de Estado de los EEUU en 1990, le aseguró al líder ruso que la OTAN no avanzaría “ni una pulgada hacia el este”. La famosa frase es tan solo una de las garantías que le manifestaron al líder ruso funcionarios occidentales como George Bush; Genscher; Kohl; Gates; Thatcher; Hurd; Woerner; Major y Mitterand.

No obstante, durante la Cumbre de 1994 celebrada en Bruselas, la organización vislumbro su nueva estrategia geopolítica. En ese marco, sus dirigentes declararon que “no se oponen a una ampliación de la OTAN a los Estados democráticos del este e incluso la contemplamos favorablemente”.

La alianza, sostiene al respecto de las promesas que Rusia afirma que no cumplió que “las decisiones sobre la membresía se toman por consenso entre todos los aliados. Ningún tratado firmado por Estados Unidos, Europa y Rusia incluía disposiciones sobre la membresía en la OTAN”. Según la alianza militar, si aquellas promesas sucedieron, nunca fueron vinculantes. 

En ese sentido, según la organización, el proceso de ampliación se justifica por su política de “Puertas abiertas”; basada en el artículo 10 del Tratado que dio origen a la OTAN. Según dicho tratado: “Las partes pueden, por acuerdo unánime, invitar a adherirse al Tratado a cualquier otro Estado europeo que esté en condiciones de favorecer el desarrollo de los principios del presente Tratado y de contribuir a la seguridad de la región del Atlántico Norte (…)”. Lo cierto, sin embargo, es que la expansión post Guerra Fría se configuró como una amenaza para la seguridad nacional de la Federación Rusa. Rompió, de esta manera, la frágil confianza del país euroasiático con Estados Unidos.

Compartir:

Notas Relacionadas

Nota al Pie | Noticias en contexto